Un análisis preliminar determinó que el ataque contra una boda en el sur de Irán fue por medio de una munición de EEUU, lanzada directamente hacia el lugar, y no por un efecto de rebote, como se había planteado inicialmente.
A raíz de esta ofensiva, ocurrida en la ciudad de Kuhestak, cuatro personas murieron, mientras que 68 resultaron con heridas, algunas de gravedad.
Las averiguaciones fueron realizadas a través de revisión de videos e imágenes verificadas, relacionadas a la trayectoria de las armas, indicó la agencia Reuters.
“El Comando Central de Estados Unidos anunció que sus fuerzas llevaron a cabo múltiples ataques en el sur de Irán el 1 de septiembre, dirigidos contra emplazamientos de defensa aérea, sistemas de radar e instalaciones de comunicaciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica”, aseguraron en el reporte.
“El bombardeo se produjo en represalia por ataques iraníes previos contra objetivos militares estadounidenses en la región del Golfo”, agregaron.
Sobre la situación habló el pasado jueves el presidente de EEUU, JD Vance, quien determinó que: “Lo estamos investigando porque, obviamente, nos importa. Queremos saber”.
Desde el ejército norteamericano también anunciaron una indagatoria por lo ocurrido en Irán.
Recordar que la república islámica acusó directamente a Estados Unidos por este ataque.
“La lista de crímenes de Estados Unidos contra el pueblo iraní está ahora más completa que nunca: esta noche, una vivienda residencial en Kuhestak, Sirik, fue atacada mientras la gente celebraba allí una boda. Más de 50 mujeres, hombres y niños inocentes murieron o resultaron heridos”, escribió en su cuenta de X el portavoz iraní de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baqaei.
“Esta atrocidad no puede separarse de la cadena de ataques que tuvieron lugar anteriormente en Minab, Lamerd, Qeshm y otros puntos, del mismo modo que tampoco puede desvincularse de los ataques contra objetivos militares, que fueron encubiertos mediante etiquetas y justificaciones engañosas”, añadió.
“Más peligroso que la propia bomba es la normalización de los bombardeos, y más peligroso que el silencio es que este sea interpretado como una forma de legitimidad”, sostuvo.