Los influencers han tomado protagonismo en la edición 2026 del US Open. Más del esperado. Quizás del merecido.
Así lo han dejado claro ellos mismos, con sus repetidas interrupciones a los partidos al desconocer cómo se debe vivir desde las gradas un partido de uno de los cuatro torneos de tenis más importantes del circuito.
Según DW, alrededor de 100 influencers y creadores de contenido han sido acreditados para el torneo de este año en Nueva York —el doble que el año pasado—, ya que los organizadores buscan llegar a nuevas audiencias.
Algunas jugadoras han cuestionado si el afán por lograr interacción en línea ha ido demasiado lejos, tras reprender a varios espectadores por grabarse a sí mismos y utilizar un aro de luz portátil mientras, por ejemplo, Naomi Osaka sacaba durante su victoria en primera ronda contra Anastasia Zakharova.
Osaka, bicampeona del torneo, ahora comentó que el juez de silla tuvo que pedir silencio en repetidas ocasiones durante su victoria de segunda ronda contra Katerina Siniakova, celebrada el jueves.
“Creo que, obviamente, si vienes a un evento deportivo, debes respetar el deporte. Me parece que es una cuestión de cortesía básica informarse sobre el deporte, y especialmente sobre su etiqueta”, afirmó la japonesa.
El Abierto de Estados Unidos (US Open) implementó en 2024 una política que permite a los aficionados moverse libremente, lo que significa que ya no tienen que esperar a los cambios de lado para ocupar sus asientos.
Desde el partido inaugural de Osaka, se han intensificado los mensajes en las pantallas recordando al público que evite cualquier actividad que pueda perturbar el juego, como generar ruido excesivo, usar el “flash” de la cámara o utilizar aros de luz.
La estadounidense Jessica Pegula, undécima cabeza de serie, calificó algunos de estos comportamientos como “irrespetuosos”.
“Entiendo que los influencers vengan y muestren la experiencia del US Open. Pero creo que resulta complicado ver videos en los que aparecen haciendo contenido con luces para selfies. Hay gente en la pista abajo intentando competir; es su carrera y su trabajo”, aseguró la norteamericana.
“Me da la sensación de que este año la cosa se ha ido un poco de las manos. Me parece algo irrespetuoso”, agregó Pegula.
El estadio Arthur Ashe —la sede principal del US Open— es el estadio de tenis más grande del mundo, y los partidos suelen desarrollarse en medio de un constante murmullo.