El Ejército de Israel admitió este miércoles por primera vez haber perpetrado el ataque en enero de 2024 contra el vehículo de la niña Hind Rajab que acabó con su vida y la de su familia en Gaza, y anunció que ha abierto una investigación penal por los disparos de militares israelíes contra el vehículo y la ambulancia que fue a asistirlo.
“Las conclusiones de la investigación indican que las tropas de las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel, el ejército) dispararon contra un vehículo que se acercaba a ellas”, recoge un informe de las fuerzas armadas sobre este y otros cuatro ataques conocidos internacionalmente, que identifica el coche como el de los familiares de la niña de cinco años, los Hamada.
En la primera vez que el Ejército, que hasta ahora sostenía que no había tropas en la zona del ataque, reconoce con una investigación haberlo perpetrado.
A raíz de un reporte elaborado por el Mecanismo de Investigación y Evaluación del Estado Mayor (FFAM) de Israel, el informe explica que la Fiscalía Militar ordenó abrir una investigación penal a la luz de estos hallazgos, que llevará a cabo la División de Investigación Criminal de la Policía Militar.
La Fiscalía Militar tomó decisiones sobre otros cuatro ataques, entre ellos los bombardeos contra el convoy de World Central Kitchen (WCK, la ONG del chef español José Andrés) en abril de 2024 en el que murieron siete trabajadores.
En este último caso, el informe desvela que la Fiscalía decidió no abrir una investigación penal ni tomar más medidas contra los involucrados más allá de las ya ejecutadas.
Son los cinco primeros ataques sobre los que la Fiscalía Militar toma una decisión del total de 150 investigaciones que se han completado. Un oficial de las fuerzas armadas indicó a EFE que hay “cientos” bajo revisión, sin especificar la cifra.
El Ejército de Israel admite que disparó contra el vehículo de la niña e incide en que su presencia allí contravenía una orden militar a los residentes de esa zona de la ciudad de Gaza (norte). Cinco personas murieron en el tiroteo inicial y dos sobrevivieron: Hind y su prima, Layan Hamada (15 años).
“En las horas inmediatamente posteriores a los disparos, tras una llamada telefónica a las autoridades de rescate, en la que las dos chicas participaron y luego solo Hind, se coordinó el movimiento con una ambulancia de la Media Luna Roja Palestina para evacuar las bajas”, recoge el informe.
Cuando el texto alude que Hind continuó la llamada sola, no explica a que Layan murió en un segundo tiroteo contra el coche. Según la investigación de Forensic Architecture, antes de que en conexión telefónica se escuche la oleada de disparos que presuntamente la mató, Hamada dice: “Están disparándonos, tengo el tanque al lado”.
Pese a la coordinación alegada por las fuerzas armadas, cuando la ambulancia de la Media Luna Roja llegó a socorrerlas, se disparó un misil contra el vehículo, matando a dos paramédicos.
Aunque el Ejército no reconoce explícitamente este bombardeo, sí lo incluye junto al tiroteo del vehículo como los indicios que llevan a abrir una investigación penal.
El coche, un Kia Picanto, tenía 335 agujeros de bala, según el estudio de Forensic Architecture. Hind Rajab permaneció más de tres horas al teléfono hasta que se perdió la conexión.