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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, expresó su seguimiento detallado al despliegue de tropas estadounidenses en Medio Oriente, en particular el envío de al menos 2.000 paracaidistas. Qalibaf advirtió que Irán defenderá su patria ante cualquier amenaza, haciendo referencia a Netanyahu. Según informes, el Pentágono busca nuevas opciones con este despliegue, incluyendo la posibilidad de tomar la isla de Kharg, vital para las exportaciones petroleras de Irán. La tensión en la región se mantiene tras ataques de EE.UU.

El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó este miércoles que su país “sigue de cerca” el envío de tropas estadounidenses a la región, ante el posible despliegue de al menos 2.000 paracaidistas en Medio Oriente.

“Estamos siguiendo de cerca todos los movimientos estadounidenses en la región, especialmente el despliegue de sus tropas”, avisó Qalibaf en un mensaje en su cuenta de X.

El responsable iraní advirtió de que “los generales han destruido, los soldados no pueden arreglarlo; en cambio, solo serán víctimas de las ilusiones de (Benjamín) Netanyahu”, en referencia al primer ministro israelí.

“No pongan a prueba nuestra determinación de defender nuestra patria”, se lee en su mensaje.

Según medios estadounidenses, el Pentágono ordenó este martes el despliegue de al menos 2.000 paracaidistas del Ejército de EE.UU. en Oriente Medio para ofrecer “nuevas posibilidades de acción” a Trump, de acuerdo con The Washington Post.

The New York Times dijo que la medida podría llegar a ser utilizada para tomar la isla de Kharg, principal centro de exportación de petróleo de Irán.

La guerra en Oriente Medio entra en su cuarta semana tras la escalada iniciada el 28 de febrero con ataques coordinados de EE. UU. e Israel sobre suelo iraní.

En respuesta, Irán ha lanzado oleadas de misiles y drones contra Israel y objetivos estratégicos en el Golfo, además de mantener bloqueado el estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del suministro mundial de crudo.