La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, cuestionó la falta de coordinación de la Unión Europea (UE) frente a las negociaciones para poner fin a la guerra en Ucrania y advirtió que el bloque corre el riesgo de quedar marginado del proceso diplomático si no establece una posición común.
Así lo planteó en una carta dirigida al presidente del Consejo Europeo, António Costa, cuyo contenido fue revelado este jueves por el diario italiano Corriere della Sera. En ella, la mandataria criticó la multiplicación de reuniones y contactos diplomáticos entre distintos países europeos, sin que exista claridad sobre quién representa oficialmente al bloque.
“Es impostergable que Europa hable con una sola voz sobre la cuestión ucraniana”, sostuvo Meloni, quien aseguró haber planteado esta preocupación en reiteradas ocasiones ante el Consejo Europeo.
La jefa del Gobierno italiano advirtió que los acontecimientos recientes han debilitado la credibilidad de la UE en uno de los principales conflictos internacionales.
Meloni cuestiona reuniones paralelas sobre Ucrania
En su carta, Meloni enumeró una serie de encuentros diplomáticos realizados o convocados en distintas ciudades, entre ellas Miami, Oslo, Helsinki, Berlín y Bruselas, además de las conversaciones previstas en Abu Dabi entre representantes ucranianos y rusos, con mediación estadounidense.
Según la primera ministra, estas instancias han reunido a diferentes grupos de países, representantes de la OTAN y funcionarios europeos, sin una coordinación suficientemente clara.
Entre los episodios mencionados figura una reunión informal en Miami entre asesores de seguridad nacional de algunos países europeos, Ucrania y representantes de la OTAN y la UE, cuya realización, según Meloni, solo fue confirmada posteriormente por fuentes estadounidenses.
También cuestionó la existencia de distintos formatos de negociación, incluida la denominada Coalición de Voluntarios, que reúne a 37 países, y otros encuentros con una composición diferente.
A juicio de la mandataria, esta sucesión de iniciativas evidencia los problemas de coordinación que enfrenta Europa para intervenir en las conversaciones sobre el futuro de Ucrania.
“Todo esto nos está haciendo poco creíbles en la gestión de uno de los asuntos más complicados a los que se enfrentan nuestras naciones”, afirmó.
Meloni fue más allá y sostuvo que la falta de una posición común termina perjudicando los esfuerzos diplomáticos.
“Dando la imagen de una Europa que actúa de manera dispersa, no hacemos más que favorecer los intereses de quienes quieren que esta guerra continúe“, advirtió.
Italia exige claridad sobre quién representa a la Unión Europea
La primera ministra aclaró que su cuestionamiento no busca asegurar una participación privilegiada de Italia en las negociaciones.
“No estoy pidiendo un puesto para Italia en este o aquel formato”, señaló, agregando que está dispuesta a renunciar a cualquier representación particular si eso permite alcanzar un acuerdo común.
Sin embargo, manifestó su rechazo a que determinados países o representantes negocien compromisos que posteriormente deban asumir todos los Estados miembros, sin contar previamente con una autorización expresa.
“No estamos dispuestos a aceptar que se negocien, en ausencia de un mandato, compromisos que también nuestra nación será llamada a asumir”, enfatizó.
En ese sentido, insistió en que la prioridad debe ser definir quién está facultado para representar a la Unión Europea y bajo qué condiciones puede participar en las conversaciones.
“Lo que sigo pidiendo es que se decida de una vez por todas quién se sienta a la mesa de negociaciones en representación de la Unión Europea y con qué mandato”, sostuvo.
Advierte que Europa podría quedar fuera de las negociaciones
La carta concluye con una solicitud formal a António Costa para que el asunto sea incorporado a la agenda del próximo Consejo Europeo informal de Dublín.
El objetivo de Meloni es que los líderes europeos puedan discutir una fórmula de representación común y llegar al Consejo Europeo de diciembre con una decisión formal, eventualmente coordinada con Reino Unido, Noruega y otros países interesados.
La mandataria aseguró que seguirá respaldando a Costa, pero insistió en que no está dispuesta a aceptar que las negociaciones continúen desarrollándose mediante iniciativas paralelas y sin un mandato compartido.
“De lo contrario, temo que corramos el riesgo de condenar a Europa a la irrelevancia en el proceso de negociación”, advirtió.
La intervención de Meloni deja en evidencia las diferencias sobre cómo debe participar la Unión Europea en las conversaciones para poner fin a la guerra en Ucrania, particularmente respecto de la representación política del bloque y los compromisos que eventualmente podrían surgir de un acuerdo.