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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Parlamento sueco rechazó este martes, por 324 votos contra 25, nombrar primera ministra a la líder centrista Elisabeth Thand Ringqvist, quien había fracasado en las negociaciones para formar gobierno. El conservador Ulf Kristersson, primer ministro en funciones, intentará ahora alcanzar un acuerdo, pese a carecer de mayoría. Es la segunda votación fallida desde las elecciones del 13 de septiembre; se requieren cuatro para convocar comicios extraordinarios.

El Riskdag (Parlamento sueco) rechazó este martes nombrar primera ministra a la líder del Partido Centrista, Elisabeth Thand Ringqvist, al frente de un gobierno de centro, por 324 votos contra 25.

El resultado era el esperado, después de que Ringqvist devolviese la semana pasada el encargo para dirigir las negociaciones ante la falta de acuerdo, pero el presidente del Riksdag, Andreas Norlén, decidió forzar una votación en la Cámara para acelerar el proceso.

¿Qué viene ahora? Será ahora el líder conservador y primer ministro en funciones, Ulf Kristersson, el encargado de intentar formar un gobierno, aunque carece de la mayoría necesaria.

El centroizquierda, liderado por la socialdemócrata Magdalena Andersson, ganó los comicios legislativos del pasado 13 de septiembre por 176 a 173 votos, pero las diferencias en el seno del bloque han impedido cerrar un acuerdo hasta el momento.

El socialista Partido de Izquierda sólo aceptar apoyar un gobierno del que forme parte, una opción que rechazan los centristas, que a su vez se niegan a respaldar cualquier ejecutivo de derecha que dependa del ultraderechista Demócratas de Suecia (SD).

Kristersson ha gobernado en minoría los últimos cuatro años con democristianos y liberales, con el apoyo externo del ultraderechista Demócratas de Suecia (SD), al que hace unos meses prometió incluir en un nuevo ejecutivo en caso de triunfo electoral.

La votación de hoy fue la segunda fracasada en el Riksdag, después de que Andersson perdiera otra hace tres semanas por 248 votos contra 99, tras haber propuesto encabezar un gobierno socialdemócrata en minoría.

Antes de poder convocar elecciones extraordinarias, algo que no ocurre desde 1958, en Suecia son necesarias cuatro votaciones fracasadas para elegir primer ministro.

El Partido Socialdemócrata fue el más votado con el 28% de las papeletas, su peor resultado en casi un siglo; seguido por el Partido Conservador, con el 19,8%; y el SD, que retrocedió tres puntos y perdió su condición de segunda fuerza parlamentaria.