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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La frontera de Beni Enzar en Melilla permanece cerrada debido a intentos de entrada irregular de migrantes, confirmado por la Delegación del Gobierno. También se reportaron intentos en el antiguo paso fronterizo de Barrio Chino. Hubo disparos para contener los intentos de entrada, con un fuerte despliegue de seguridad. En Ceuta, la presión migratoria ha dejado al menos 18 muertos. Rabat y Madrid planean devolver a Marruecos a los migrantes irregulares. Marruecos implementó controles para detener el flujo, pero muchos intentan cruzar a pie. Castillejos está colapsada por jóvenes buscando cruzar a Ceuta.

La frontera de Beni Enzar, única operativa entre España y Marruecos en Melilla, permanece cerrada debido a los intentos de entrada irregular de migrantes. Así lo ha confirmado la Delegación del Gobierno en la ciudad autónoma, que ha solicitado a la ciudadanía que evite desplazarse al perímetro fronterizo para no entorpecer el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. La tensión se ha extendido a lo largo de la jornada, con múltiples puntos calientes en el límite territorial.

Fuentes policiales han informado a EFE de que los intentos de entrada se han producido, además de en el paso de Beni Enzar, por el antiguo paso fronterizo de Barrio Chino, que permanece inoperativo desde la pandemia de la Covid-19 en marzo de 2020. Esta zona ya fue escenario del último intento de entrada masiva el 24 de junio de 2022, donde fallecieron al menos 23 migrantes según datos oficiales de Marruecos, aunque las ONG elevaron esa cifra por encima del centenar.

Despliegue en los puntos calientes de la frontera España – Marruecos

Las sirenas y las luces de emergencia de los coches patrulla de la Guardia Civil han vuelto a resonar en el área de Barrio Chino. Según ha podido observar EFE, varios migrantes lograron encaramarse a la valla del antiguo puesto fronterizo, cuyos tornos y elementos de control fueron desmantelados hace meses. Los efectivos realizaron disparos para contener el intento de entrada, en un escenario marcado por un fuerte despliegue de seguridad y el ruido constante de detonaciones y gritos.

Otro de los puntos donde se han registrado intentos de entrada ha sido el dique sur, que ejerce como frontera terrestre y marítima en la zona sur de la ciudad. Este acceso fue cerrado al tránsito como medida de seguridad durante la jornada del jueves. El despliegue incluyó vehículos de la Policía Militar, además de la Guardia Civil, la Policía Nacional y la Policía Local, que se encargó de cortar los accesos por carretera a las zonas afectadas.

La presencia de curiosos fue notable en las inmediaciones, y muchos se acercaron a la playa para observar a los migrantes que llegaban a nado. Parte de estos migrantes lograron adentrarse en el casco urbano corriendo por el barrio del Hipódromo, según la agencia EFE. Mientras tanto, en la frontera de Beni-Enzar, los primeros momentos de tensión se vivieron con un intento de entrada a la carrera y numerosos disparos, algunos visibles en el cielo oscuro por el humo.

Movilización en Ceuta

Fuentes policiales señalaron a EFE que las fuerzas de seguridad del Estado intervinieron para repeler los intentos de entrada ilegal. Efectivos policiales condujeron a varios grupos de personas desde la zona fronteriza, mientras el trasiego de patrullas se dirigía al paso y a otros puntos de la frontera, supervisados desde el aire con drones y helicópteros. Varias ambulancias se trasladaron al lugar, y decenas de personas siguieron los acontecimientos con expectación, compartiendo vídeos del lado marroquí donde se veían grupos numerosos corriendo hacia la frontera.

La delegada del Gobierno, Sabrina Moh, y el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, se desplazaron a las zonas de los incidentes. Imbroda calculó en declaraciones a la Cadena COPE que habrían conseguido acceder a la ciudad “unos 300, 400 como mucho” por vía terrestre y marítima. La crisis no se limita a Melilla, ya que Marruecos ha reforzado la seguridad en la frontera de Ceuta, aunque miles de personas se resisten a abandonar la zona y cruzan por la costa.

La presión migratoria en Ceuta ha dejado al menos 18 muertos, según la administración española. Las autoridades marroquíes han endurecido los controles, pero miles de jóvenes se han refugiado en colinas próximas y han lanzado piedras a las fuerzas de seguridad. En el mar, el flujo permanente de personas hacia el espigón de Ceuta no ha cesado, bordeando la costa para pisar territorio español. Mientras los efectivos despejan las inmediaciones, oleadas de jóvenes han burlado los controles por carretera.

Colapso en ciudades españolas fronterizas

Rabat y Madrid han adelantado que los migrantes que han entrado en territorio español de forma irregular serán devueltos a Marruecos, aunque el anuncio no ha aliviado la tensión.

Marruecos puso en marcha controles en estaciones de transporte y carreteras para evitar el aumento del flujo hacia el norte, pero muchos jóvenes intentan llegar andando decenas de kilómetros entre los bosques. El centro de Fnideq (Castillejos) está tomado por jóvenes que intentan cruzar a Ceuta, muchos de ellos comprando flotadores para lanzarse al mar.

La ciudad de Castillejos está colapsada, con restaurantes y cafés cerrando antes de lo habitual por temor a disturbios, y desplazarse en coche es casi imposible por los atascos y cortes de tráfico. Una fuente policial aseguró: “Hemos despejado la zona más próxima a la frontera. Seguiremos avanzando para despejar todo esta noche”. Esta posibilidad no amedrenta a Hadiya, que llegó a Castillejos con sus hijas porque vio “en el teléfono un aviso de que España abría la frontera para entrar sin papeles”.

El rumor se ha extendido rápidamente y ha alimentado la movilización. Un joven marroquí que corría con amigos para llegar a Ceuta preguntaba: “¿Es verdad que han abierto la frontera y se puede pasar sin papeles a España?“. Aunque Marruecos no ha dado cifras oficiales, medios locales especulan que esta crisis podría superar a la de 2021, cuando 10.000 inmigrantes llegaron a Ceuta en un contexto de tensión diplomática.

Este intento masivo de entrada coincide con el 27 aniversario de la entronización del rey Mohamed VI, quien ofreció una recepción oficial en M’diq y no hizo mención a la situación en su discurso a la nación. La crisis comenzó días después de que España avanzara hacia el reconocimiento de la nacionalidad a los saharauis nacidos bajo administración española y una semana después de la visita de Pedro Sánchez a Argelia, país con el que Rabat no mantiene relaciones desde 2021 por diferencias sobre el Sahara.