Durante este lunes, Andy Burnham asumió como nuevo primer ministro de Reino Unido, en lo que será una especie de segundo tiempo del gobierno Laborista, luego de un periodo de dos años de Keir Starmer.
Burnham asciende en un país que vive el efecto de la polarización política, en medio de un auge del conglomerado nacionalista Reform UK, además de una inestabilidad que se instaló hace una década.
El denominado ‘Rey del Norte’ también deberá recomponer una desgastada relación con Estados Unidos, específicamente con el presidente Donald Trump, quien en varias ocasiones criticó a su antecesor por no haberse sumado a la ofensiva de su país contra Irán en Medio Oriente.
De acuerdo a The Telegraph, en su primer discurso Burnham dejó en claro que sus primeras medidas irán por el lado de la economía, con el objetivo de fijar una reactivación, bajar la inflación, y lograr que más personas sobre los 40 años se incorporen al mercado laboral.
“Esa es la vía justa y sostenible para reducir la factura del bienestar social, cumplir nuestras normas fiscales y honrar los compromisos de defensa adquiridos con nuestros socios internacionales”, expuso de entrada.
“Ayudaremos a la ciudadanía a tener una buena calidad de vida construyendo un Estado más orientado a la prevención e invirtiendo en el éxito de las personas en lugar de pagar por el fracaso; esa labor comienza ahora”, agregó.
En su primera alocución al país, el nuevo mandatario además cuestionó las políticas liberales ligadas a Margaret Thatcher, en la década de los 80; las cuales, según su opinión, afectaron a las zonas industriales del norte de Inglaterra.
“El poder político se centralizó y el poder económico se privatizó. Grandes zonas del país sufrieron la desindustrialización y aún no se han recuperado. Muchos sienten que siguen en declive y que carecen de capacidad para revertir la situación”, expresó.
“Por eso cambiaremos la política para hacerla más colaborativa y centrada en resolver problemas en lugar de buscar rédito político”, añadió.
Por otro lado, desde el partido Conservador ya tacharon los planes del nuevo primer ministro como una “propuesta ilusoria”, teniendo como foco de mayores críticas el plan económico y la iniciativa de crear más viviendas sociales en sólo 24 meses.
“Es un buen tipo, pero no está al tanto de cuáles son las prioridades del país. Esto no es un concurso de popularidad. Se trata de mejorar la vida de todas las personas que están fuera de este edificio. Y él no ha dicho qué va a hacer. Todo son palabras vacías”, indicó la líder de la oposición, Kemi Badenoch, a la BBC.
“Lo que el país necesita ahora mismo es alguien que pueda tomar decisiones difíciles, que pueda plantar cara a los diputados laboristas que no quieren hacer nada complicado. Y eso es lo que me preocupa”, añadió.
Andy Burnham, Estados Unidos y la Unión Europea
Como ya se había señalado, gran parte de la política internacional de Burnham tendrá relación a Estados Unidos y la Unión Europea, bloque del cual Reino Unido se desprendió en 2016.
El primer punto es el más complejo ya que, incluso antes de su asunción, Trump mostró cierto desdén hacia la figura del exalcalde de Manchester, a quien tachó como una persona “demasiado liberal”.
De hecho, antes de tener una conversación bilateral, Trump ya había instado al primer ministro a explotar “como fuese” el petróleo del Mar del Norte. Asimismo, tampoco tenía mayores expectativas en torno a que el país europeo mejorara sus capacidades en Defensa.
En ese contexto, un análisis de POLITICO sostiene que ambos pueden tener más puntos en común de lo que las personas creen. Esto a raíz de una forma distinta de hacer política, pese a sus innegables diferencias.
“Muchos analistas han señalado cómo la experiencia del presidente (Trump) al sufrir el desprecio de las élites ricas y poderosas de Estados Unidos en su anterior papel como magnate inmobiliario y celebridad motivó su misión política. Fundamentalmente, la capacidad de Trump para transmitir esa sensación de ser menospreciado por la clase dirigente caló hondo entre los votantes que se sienten marginados por esas mismas élites”, detallaron.
En caso del británico, tendría un sentimiento similar por la clase política en Londres. “Burnham, si cabe, ha sido incluso más directo que Trump respecto a sus propias inseguridades. En ‘Head North’ (su libro), cuando era alcalde del Gran Manchester, describió cómo los políticos elitistas de Londres los trataban como ‘ciudadanos de segunda clase’ en sus anteriores cargos como diputados”.
Lo cierto es que, según The Telegraph, ambos ya tuvieron su primera conversación telefónica, aunque no se han conocido mayores detalles.
En relación a la Unión Europea, Burnham desde un inicio fue contrario a la idea del Brexit, en los años previos a 2016.
Si bien se ha mostrado a favor de mantener una relación estable con Europa, también ha dejado claro que no tiene planeado iniciar alguna consulta ciudadana para retornar a la Unión Europea.
Por otro lado, desde el bloque apuntaron a seguir potenciando los lazos bilaterales.
“Felicidades querido Andy Burnham por tu confirmación como primer ministro. Estoy deseando trabajar contigo para reforzar la asociación entre la UE y el Reino Unido. Para la seguridad de nuestro continente compartido. Y la prosperidad de la población a ambos lados del Canal”, dijo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, dijo que en los dos últimos años “las relaciones entra la UE y el Reino Unido han logrado un nuevo y positivo momento” y subrayó que está deseando “seguir profundizando en la cooperación en beneficio de nuestros ciudadanos y empresas”.