Emmanuel Macron consiguió casi 4,7 puntos porcentuales de ventaja, con el 100% del voto escrutado, respecto a la líder ultraderechista Marine Le Pen, con la que se disputará la presidencia francesa en la segunda vuelta de las elecciones el próximo 24 de abril.

Según los resultados provisionales publicados este lunes por el Ministerio del Interior en su sitio web, el actual presidente francés logró en la primera vuelta celebrada ayer un 27,84% de los sufragios, frente al 23,15% de Le Pen.

Ambos mejoraron sus cifras de 2017, cuando también disputaron el duelo final por el Elíseo. Hace cinco años, el primero obtuvo el 24,01% de los votos y la segunda el 21,03% en la primera vuelta.

En la segunda, Macron arrasó con un 66,10%, mientras Le Pen se tuvo que contentar con el 33,90%. Ahora las cosas se presentan mucho más ajustadas de cara al día 24.

En los sondeos realizados este domingo coincidiendo con la jornada electoral, las intenciones de voto para el presidente se situaban entre el 51% y el 54%, mientras que para la líder de la extrema derecha se movían entre el 46% y el 49%.

En tercera posición terminó el izquierdista Jean-Luc Mélenchon, de la Francia Insumisa, con un 21,95%. También por encima del 19,58% que había conseguido en 2017, cuando había finalizado en cuarta posición por detrás del que fue entonces el pretendiente de Los Republicanos (LR), François Fillon.

Esta vez, la cuarta posición con un 7,07% de los sufragios correspondió al ultraderechista Éric Zemmour, que fue el gran fenómeno mediático durante varios meses de la precampaña pero que se desinfló después, en parte desde el comienzo de la guerra en Ucrania.

Por detrás de Zemmour y ya por debajo del umbral del 5% -que da derecho al reembolso de los gastos electorales- quedaron Valérie Pécresse de LR (4,78%); el ecologista Yannick Jadot (4,63%); el defensor del mundo rural Jean Lasalle (3,13%); el comunista Fabien Roussel (2,28%), el soberanista Nicolas Dupont-Aignan (2,06%); la socialista Anne Hidalgo (1,75%), el trostkista Philippe Poutou (0,77%) y la también trostkista Nathalie Artaud (0,56%).

La abstención fue relativamente alta para una primera vuelta de las presidenciales en Francia (26,31%), pero sin llegar a los niveles récord de 2002.