El caos se ha desatado este martes en las calles de las principales ciudades de Reino Unido, luego del ataque de un sudanés con un cuchillo contra otra persona en Belfast (Irlanda del Norte), a quien habría intentado decapitar.
De acuerdo con lo informado por la BBC, la violencia en el país británico ha escalado a tal punto que varias casas han sido incendiadas, así como vehículos.
Los reportes señalan que bomberos en Belfast se encuentran trabajando para combatir el fuego en residencias cerca de Crumlin Road. Asimismo, se han registrado incendios en casas de Lendrick Street, en el este de Belfast.
Medios locales indican que algunos de los inmuebles siniestrados serían casas donde se alojaban inmigrantes.
Según lo mencionado por el pastor Jack McKee a la BBC, algunas personas inmigrantes que son integrantes de su iglesia y “que han estado con nosotros durante 20 años”, “fueron desalojados de sus hogares, sus casas fueron atacadas, sus ventanas destrozadas y las casas vecinas incendiadas”.
“Son buenas personas cristianas y los están expulsando simplemente por ser negros. Estoy haciendo todo lo posible por ayudarlos, así de simple”, agregó el hombre, quien estaba en el sitio del suceso donde varias viviendas fueron quemadas en los alrededores de Crumlin Road.
En tanto, sujetos quemaron un autobús en Belfast, mientras que en Irlanda del Norte, un coche patrulla fue incendiado en Portadown.
El medio The Telegraph ha señalado desordenes y desmanes en ciudades como Londres y Southhampton, donde individuos han quemado autos, buses e infraestructuras.
El ataque de sudanés que desató caos en Reino Unido
El ataque del individuo sudanés, de unos 20 años, quedó expuesto en algunos videos, y muestra al hombre la noche del lunes atacando y burlándose de su víctima, a quien apuñaló en la cara, brazos y cuello.
El sujeto, que además era solicitante de asilo en Reino Unido, fue detenido por la policía este martes.
“No hay lugar en nuestra sociedad para este tipo de brutalidad”, subrayaron hoy los cinco grandes partidos norirlandeses.
El primer ministro británico, Keir Starmer, condenó el ataque.
“El horrible ataque en Belfast es repugnante”, señaló a través de sus redes sociales.
“No tendré absolutamente ninguna tolerancia para escenas aberrantes de violencia como esta en nuestras calles”, agregó.
“Mis pensamientos están ante todo con la víctima, y agradezco a los primeros en responder, incluyendo transeúntes que intervinieron”, concluyó el premier inglés.
La líder del Sinn Féin y ministra principal norirlandesa, la nacionalista Michelle O’Neill, describió el ataque en su cuenta de X de “espeluznante” y destacó la “valentía” de los miembros de la comunidad local “que pusieron en riesgo su propia seguridad en un esfuerzo por detener” el ataque.
Su adjunta en el Ejecutivo de poder compartido, la unionista Emma Little-Pengelly defendió el derecho de la ciudadanía a “sentirse segura” y apeló a la calma ante “una situación claramente tensa y preocupante”.