Las autoridades sanitarias de Estados Unidos se encuentran en alerta por la presencia en dos de sus estados de unos parásitos carnívoros que se introducen en el tejido vivo de sus víctimas y que pueden causar su muerte.
La pequeña especie cuya presencia fue encontrada en Nuevo México y ahora también se encuentra en Texas, según confirmaron las autoridades, es considerada una plaga grave capaz de causar la muerte si no se trata a tiempo, rescata Daily Mail.
Alertan por parásitos carnívoros en EE.UU
Se trata del gusano barrenador del Nuevo Mundo (NWS, por sus siglas en inglés), también conocido como bichera, una larva de una mosca parásita que devora desde adentro a animales de sangre caliente y humanos.
Estas infestaciones pueden provocar heridas profundas y dolorosas que se infectan y, a menudo, causan la muerte si no se tratan.
Si bien los gusanos de muchas especies de moscas se alimentan de carne muerta y ocasionalmente pueden infectar una herida vieja, los gusanos barrenadores son inusuales porque atacan el tejido sano.
A pesar de que los pocos casos detectados en Estados Unidos solo han afectado a animales, en México y Centroamérica se han confirmado miles de casos de personas infectadas con NWS, solo este año.
¿Cómo erradicarlos?
Hace un año, las autoridades mexicanas descubrieron varios casos en los estados sureños del país, los cuales formaban parte de la ruta de millones de migrantes que cruzaron ilegalmente la frontera estadounidense durante la última década.
Por eso, los investigadores piden tomar medidas y detener las moscas en la frontera entre Estados Unidos y México para evitar que pongan sus temidas larvas.
Las larvas de la mosca barrenadora ya fueron un problema grave en Estados Unidos hace varias décadas y le costaron al país 200 millones de dólares en ganado (1.800 millones de dólares en la actualidad).
El método para erradicar la especie consiste en esterilizar con rayos gamma radiactivos a un grupo de ejemplares, que luego son liberados donde hay plaga para que no pudieran reproducirse.
Resulta que los machos mueren tras el apareamiento, dejando a las hembras no fecundadas, esperando su destino.