Internacional
Jueves 16 enero de 2020 | Publicado a las 14:20 · Actualizado a las 14:34
"Me tocaba como un salvaje": los dramáticos testimonios de las víctimas de abuso de un cura francés
Por Diego Vera
La información es de Agence France-Presse
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“Habla de caricias. Mi mujer me acaricia. Lo suyo era masturbaci√≥n; me tocaba como un salvaje”, declara indignado ante el tribunal una v√≠ctima del excura franc√©s Bernard Preynat, juzgado en Lyon (centro-este) por m√ļltiples agresiones sexuales contra menores.

“Me daba vuelta para frotarse contra m√≠”, dec√≠a este mi√©rcoles ante el Tribunal correccional St√©phane Hoarau, quien ten√≠a 8 a√Īos en el momento de los hechos. Bernard Preynat, entonces vicario-capell√°n scout en Sainte-Foy-Les-Lyon, cerca de Lyon, era admirado por los padres fieles de la di√≥cesis que le confiaban a sus hijos, en la parroquia o en campamentos en el extranjero.

Pero, en 2015 varios ex scouts rompieron la “ley del silencio” y acusaron a Preynat ante la justicia. Estas iniciativas fueron silenciadas por la Iglesia cat√≥lica de Francia, lo que finalmente provoc√≥ la condena del cardenal Philippe Barbarin, en marzo de 2019, a seis meses de prisi√≥n en suspenso.

“Sin acusar” a la Iglesia, el ex sacerdote se√Īal√≥ la responsabilidad de su jerarqu√≠a que, varias veces alertada de sus pulsionss, no exigi√≥ que se hiciera tratar. “Deber√≠an haberme ayudado (…) Me dejaron convertirme en sacerdote”, explica al evocar una terapia a la que se someti√≥ en un hospital psiqui√°trico entre 1967 y 1968.

Seg√ļn Hoarau, las j√≥venes v√≠ctimas de Preynat a veces se suced√≠an en la misma habitaci√≥n. Llamados por el sacerdote con el pretexto de que lo ayudaran con algo (un modus operandi frecuente en su caso), Hoarau recuerda haberse cruzado a su llegada con un ni√Īo peque√Īo, que hu√≠a de la habitaci√≥n donde se encontraba Preynat.

“Realmente tuve la impresi√≥n que lo hab√≠a sometido a lo mismo (que a m√≠)”, se√Īal√≥.

“No nac√≠ con una estrella de la suerte”, continu√≥ Hoarau, quien fue entregado a una familia de acogida cuando ten√≠a 4 a√Īos tras haber sido v√≠ctima de un predador sexual en su entorno familiar. Entonces, su familia postiza lo inscribi√≥ en el grupo de scouts de Preynat para “reorientarlo”.

Pero, s√≥lo cosech√≥ repetidos ataques sexuales. En abril de 2016 present√≥ una demanda tras largos a√Īos en silencio. Despu√©s de los scouts continuaron los tormentos, m√°s familias de acogida, albergues y “echado a la calle” con s√≥lo 18 a√Īos de edad.

Despu√©s, “me cas√©”. “Tengo hijos, pero me cuesta tocarlos”, admite, atribuyendo esta dificultad al trauma sufrido en su infancia, bajo la √©gida del “padre Bernard”.

“Pelele”

Otra v√≠ctima testimonia sufrir horribles “flashes” cuando cambia los pa√Īales a sus gemelos de dos a√Īos.

“A veces, cuando tengo que cambiarlos, me vuelven esas visiones. Los miedos regresan”, dice con su voz estrangulada St√©phane Sylvestre, quien present√≥ una denuncia en 2015. “Aunque cambiar los pa√Īales a un ni√Īo est√° muy lejos de las caricias en el sexo” de Preynat. Sin embargo, “ten√≠a miedo de convertirme yo mismo en un agresor”.

Recuerda los tocamientos del ex sacerdote sobre su sexo, en particular en las oficinas del primer piso de la iglesia de Saint Luc, en Sainte-Foy-Lès-Lyon.

Finalmente, pudo abandonar los scouts. A sus padres les cont√≥: “un hombre me acarici√≥, me meti√≥ la mano bajo el short”. Felizmente, “me creyeron de inmediato y eso me ayud√≥ mucho”.

Cuando somos abusados, “somos un pelele en un cuerpo que ya no nos pertenece”, dice con un hilo de voz.

Ante las v√≠ctimas, desde el comienzo de su juicio, Preynat reconoce parcialmente los hechos y pide perd√≥n. “Lamento haberle provocado desdicha”, reacciona ante el punzante testimonio de Sylvestre.

Preynat asegura haberse confesado como un “pecado”. Pero, “el sacerdote me absolv√≠a y me animaba a no recaer”.

Se constituyeron diez partes civiles en el juicio y 35 víctimas fueron escuchadas, aunque varios de los hechos han prescrito.

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