La policía francesa y española comenzó el martes por la mañana una operación para desalojar a los manifestantes independentistas catalanes que bloquean desde la víspera la carretera que une Francia y España, según las autoridades francesas y periodistas de la AFP en el lugar.

“Ya no hay manifestantes en territorio francés, no se registraron heridos, se hizo en calma”, declaró a la AFP una portavoz de la prefectura de los Pirineos Orientales (sur de Francia).

Según una videasta de la AFP, los manifestantes fueron desalojados del canal de la carretera en sentido España-Francia, aunque todavía se encuentran en la vía que va en sentido contrario.

La operación comenzó a las 07H30 según las autoridades francesas. Los gendarmes franceses fueron empujando a los manifestantes que se encontraban en suelo francés hasta territorio español, donde los esperaban los Mossos d’Esquadra, la policía regional de Cataluña

Dieciocho ciudadanos españoles fueron detenidos durante la operación.

La videasta de la AFP indicó que los gendarmes franceses hicieron retroceder a los manifestantes usando sus escudos, bastones retráctiles y gases lacrimógenos.

Agentes de carreteras se encuentran retirando de la vía los restos del campamento de los manifestantes.

Las barandas que separan las vías fueron arrancadas y el pavimento fue dañado en algunos lugares, según la prefectura.

Centenares de independentistas catalanes bloquean desde el lunes esta carretera, en una acción que tenían previsto que se prolongara hasta el miércoles, ante el llamado de la plataforma Tsunami Democrático y los Comités de Defensa de la República (CDR), formados por colectivos independentistas radicales.

Ante la operación de desalojo, Tsunami Democrático pidió en Twitter seguir la movilización en el municipio de La Jonquera, en el lado español, bloqueando el tráfico en la intersección entre la carretera AP7 y la carretera secundaria alternativa, la N-II.

En esta última, la manifestación estaba provocando 12 kilómetros de retención, según las autoridades viales.

El presidente regional catalán, el separatista Quim Torra, quien ha apoyado la protesta, pidió en una entrevista este martes que “toda la operación se haga con un cuidado exquisito con las personas”, garantizando que de parte de los Mossos d’Esquadra “no habrá cargas”.

Esta protesta, que se produce luego de las elecciones legislativas en España del domingo, es una nueva acción de los independentistas catalanes contra la condena a mediados de octubre de nueve de sus líderes a penas de cárcel por la tentativa de secesión de 2017.