Se trata de uno de los crímenes más mediáticos de los últimos años. Este martes, vuelve a juicio el caso Narumi, donde la defensa del chileno Nicolás Zepeda intentará demostrar —por tercera vez— su inocencia ante la justicia francesa.
Zepeda está acusado por la fiscalía del país galo de asesinar “deliberadamente” a la joven para luego hacer desaparecer su cuerpo. Él insiste en su inocencia.
Después de varias diligencias y dos juicios, el hombre ha sido condenado ya dos veces a penas de cárcel, tanto en abril de 2022 como en diciembre de 2023, donde en ambas oportunidades se le dieron 28 años de presidio. Sin embargo, estas fueron anuladas por “defectos de forma”, lo que ha llevado el caso hasta un tercer juicio que inicia este mes.
¿Qué sabemos de la relación entre Narumi Kurosaki y Nicolás Zepeda?
Han pasado 10 años desde la desaparición de la joven japonesa Narumi Kurosaki, quien entonces tenía 21 años y se encontraba estudiando en la ciudad francesa de Besanzón. Su entonces exnovio, el chileno Nicolás Zepeda, había viajado a verla luego de que ambos terminaran su relación en agosto.
Ambos se habían conocido el 2014 en Japón, cuando ambos eran estudiantes en la universidad. Al poco tiempo comienzan una relación sentimental, durante la cual incluso la joven hizo un viaje a Chile para conocer a la familia de Nicolás.
La noche de la desaparición de la estudiante, del 4 al 5 de diciembre de 2016, ella y su exnovio habían ido a cenar a un restaurante próximo a Besanzón. Zepeda admitió haber ido a su habitación para mantener relaciones sexuales, que describió como con consentimiento, y aseguró haberse ido justo después. Narumi nunca volvió a ser vista, y el chileno fue la última persona en verla con vida.
Tras eludir a la justicia francesa durante varios años, Nicolás Zepeda fue extraditado a Francia en julio de 2020. Después de varias jornadas de interrogatorios e investigación, los juicios contra el chileno comenzaron en marzo de 2022.
¿Cuál es la hipótesis de la Fiscalía y a qué pruebas apunta?
De acuerdo con los antecedentes presentados en instancias anteriores, y según la hipótesis de la fiscalía, el homicidio se habría producido en la misma residencia universitaria de Narumi. Según testigos que vivían en dicho lugar, se escucharon gritos y golpes procedentes de la zona de su habitación.
Otro punto clave es la adquisición de productos de limpieza, combustible y fósforos por parte del chileno antes de la desaparición de la joven. También, el hecho de que él usara las redes sociales de ella tras la desaparición de la misma fue algo que levantó sospechas. Asimismo, habría comprado un boleto de tren con la cuenta de Narumi.
Según dio a conocer un fiscal, cuando el acusado devolvió el auto que había arrendado —tres días después de la desaparición de Kurosaki—, este estaba “muy sucio”, con tierra en el lado del conductor y en el maletero. Este además fue localizado por GPS moviéndose hacia la zona boscosa de Chaux, cerca de Dole, donde la fiscalía sostiene que ocultó el cuerpo, el cual nunca fue encontrado.
Finalmente, también se ha indicado que todas las pertenencias de la víctima permanecían en su dormitorio, lo que descarta la hipótesis de una huida.