Internacional
Jueves 08 agosto de 2019 | Publicado a las 08:29
Vladimir Putin cumple 20 a√Īos en el poder y no pretende dejarlo
Por Diego Vera
La información es de Agence France-Presse
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Cuando Vladimir Putin fue nombrado primer ministro, muchos pensaban que el desconocido jefe del ex-KGB continuar√≠a las reformas democr√°ticas tras la ca√≠da de la Uni√≥n Sovi√©tica. Pero desde entonces impuso su poder unipersonal y veinte a√Īos m√°s tarde parece decidido a conservarlo.

Estas √ļltimas semanas, la negativa de las autoridades a dejar que la oposici√≥n se presente en las municipales de varias grandes ciudades rusas, entre ellas Mosc√ļ, as√≠ como la dura represi√≥n policial y judicial del movimiento de protesta que sigui√≥ dejan pocas dudas.

Tras haber marginado a todas las voces cr√≠ticas, el exagente de los servicios de inteligencia de 66 a√Īos, popular por devolver a Rusia a un lugar preponderante en el escenario internacional y logrado cierta de estabilidad, no piensa dejar que la oposici√≥n asome la cabeza.

Y eso a pesar de que la Constitución no le permite presentarse a un nuevo mandato en 2024.

La historia comenzó el 9 de agosto de 1999 cuando Borís Yeltsin anunció que nombraba al director del FSB, heredero de la KGB soviética, al frente del gobierno.

Los analistas veían en él a un representante de los servicios de inteligencia capaz de poner fin a la inestabilidad política y a la revuelta en el Cáucaso.

También a un hombre de Estado eficaz que inició su carrera junto al liberal alcalde de San Petersburgo, Anatoli Sobchak, y fue elegido por el clan Yeltsin para mantener a Rusia en la senda de la economía de mercado.

Debilitado, el por entonces presidente, que renunciar√≠a el 31 de diciembre en favor de su delf√≠n, explic√≥ a la televisi√≥n que Putin se encargar√≠a de “consolidar la sociedad” y “garantizar la continuaci√≥n de las reformas”.

ARCHIVO | AFP
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Poder “sin l√≠mite”

“Al principio de su reinado, Rusia, a√ļn pobre y criminalizada, continuaba siendo sin embargo un pa√≠s libre y democr√°tico”, dice a la AFP el periodista de la televisi√≥n p√ļblica Nikolai Svanidz√©, que recuerda a un Putin “agradable conversador”, “natural” y “dotado de sentido del humor” en sus primeros a√Īos en el Kremlin.

“Tras 20 a√Īos de poder sin l√≠mite, rodeado de aduladores, lo que es inevitable en nuestro r√©gimen relativamente autoritario, ciertamente ha cambiado, y no en el buen sentido”, agrega.

En sus inicios, el primer ministro Putin se mostraba relativamente tolerante y dispuesto a buenas relaciones con los occidentales.

A√ļn as√≠ ya cultivaba la imagen de duro y lanz√≥ la segunda guerra de Chechenia, la base de su popularidad, que le permiti√≥ ser reelegido presidente en el a√Īos 2000 con 53% de los votos.

Gracias a la abundancia petrolera, su primera década en el poder estuvo marcada por la recuperación del nivel de vida de los rusos y un regreso del Estado debilitado tras la caída de la URSS, incluyendo a los medios controlados por ambiciosos oligarcas.

“El Putin de hoy en d√≠a no es el de 1999-2000: de liberal pas√≥ a ser conservador”, estima el polit√≥logo Konstantin Kalachev. Seg√ļn este experto, “esta evoluci√≥n se desencaden√≥ por su decepci√≥n con los occidentales”.

ARCHIVO | AFP
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La era post-Putin

En 2004 se produjo un punto de inflexi√≥n con la “Revoluci√≥n Naranja” que llev√≥ a la presidencia de Ucrania a un presidente pro-occidental y que el Kremlin consider√≥ una injerencia occidental en su territorio.

En 2007, Putin pronunci√≥ en M√ļnich una dura y muy recordada cr√≠tica contra Estados Unidos.

Luego, se multiplicaron la crisis: guerra en Georgia en 2008; intervenci√≥n occidental en Libia en 2011 vivida como una traici√≥n por Mosc√ļ que apoya ahora a Bashar Al Asad en Siria; crisis ucraniana en 2014 con la anexi√≥n de Crimea y luego el lanzamiento de un conflicto en el este del pa√≠s entre las fuerzas de Kiev y separatistas prorrusos.

“El conflicto con Occidente transform√≥ a Putin en reaccionario”
, confía el editorialista político de la radio Business FM, Georgui Bovt.

En el plano interno, esto se tradujo en la defensa de valores conservadores preconizados por la Iglesia Ortodoxa, en oposici√≥n a una forma de “decadencia occidental”, y en un retroceso permanente de las libertades p√ļblicas en nombre del orden y la estabilidad.

El supuesto fin de su mandato deja a la clase política rusa en el limbo sobre sus intenciones.

¬ŅVolver a ser primer ministro como en 2008-2012? ¬ŅDesignar a un sucesor como Boris Yeltsin en 1999? ¬ŅAtribuirse una funci√≥n honoraria que le permitir√≠a mover los hilos como acaba de hacerlo el hombre fuerte del vecino Kazajist√°n?

La cuesti√≥n se plantea a√ļn m√°s porque la popularidad de Putin, estratosf√©rica tras la anexi√≥n de Crimea, ha ca√≠do desde el anuncio hace un a√Īo de una impopular reforma de las jubilaciones, dif√≠cil de aceptar para una poblaci√≥n con escasos ingresos y cuyo n√ļmero baja desde hace cinco a√Īos.

“Actualmente, Putin y su entorno buscan todos los medios para no irse”, afirma Bovt, para quien el presidente ruso considera que debe “cumplir una misi√≥n hist√≥rica”.

ARCHIVO | AFP
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