Internacional
Jueves 08 agosto de 2019 | Publicado a las 10:47 · Actualizado a las 10:58
Decenas de latinos viven en la calle tras ser desalojados de una casa ocupada en Francia
Por Diego Vera
La información es de Radio France Internationale
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Tras una semana desde que la gente que vivía en una casa okupa en Saint-Ouen fue expulsada, y desde entonces, decenas de personas acampan frente al Ayuntamiento de la ciudad.

La prefectura del departamento afirm√≥ que el desalojo ‚Äúcumpl√≠a con requisitos de seguridad‚ÄĚ porque ‚Äúel lugar presentaba riesgos de incendio demostrados‚ÄĚ
. Pero ‚Äúquisimos cumplir con todas las normas de seguridad p√ļblica: compramos detectores de humo, extintores, conseguimos las canecas de las basura comunes, pusimos horarios l√≠mite para taladrar y otras maniobras ruidosas de la construcci√≥n‚ÄĚ, comenta Marco √Āvila quien viv√≠a en la f√°brica.

Seg√ļn cuenta la periodista de RFI, Ang√©lica P√©rez, quien estuvo reporteando en el lugar, al enterarse en mayo de que hab√≠a una orden de expulsi√≥n, intentaron negociar con la Alcald√≠a de Saint-Ouen, propietaria del terreno y de los locales abandonados, para que les permitiese pagar la luz, el agua y un alquiler abordable, pero no sucedi√≥.

La Alcald√≠a de Saint-Ouen esgrime como argumento la construcci√≥n de una escuela en ese edificio, pero hasta el momento, no existe ning√ļn permiso para transformarlo en establecimiento escolar.

Situación de calle

Despu√©s de la evacuaci√≥n, algunas personas, como las mujeres embarazadas o las familias con ni√Īos de menos de tres a√Īos, pudieron alojarse en hoteles temporalmente, pero al cabo de una semana tuvieron que unirse al campamento frente al Ayuntamiento.

En ese campamento improvisado, se encuentra Margarita, quien sufre una invalidez del 80%. ‚ÄúCuando nos expulsaron me dijeron que pod√≠a ir a uno de esos hoteles sociales. Pero en los tres que me asignaron fui devuelta por ser discapacitada. No pod√≠an garantizar mi seguridad, me dec√≠an antes de cerrarme la puerta en la cara‚ÄĚ, denuncia la mujer.

‚ÄúLlam√© al 115 [servicio de emergencia] un mont√≥n de veces sin que me contestaran nunca. La situaci√≥n es muy complicada, vamos a tener que dormir aqu√≠, estamos buscando carpas‚ÄĚ, lamenta por su parte Edwin Bravo, un padre de familia colombiano. Su solicitud de asilo le fue negada y, hace un tiempo, se qued√≥ sin trabajo:

‚ÄúNo pod√≠a seguir pagando el alquiler de la casa en la que viv√≠amos con mi mujer y mis dos hijos. Por eso, cuando nos hablaron de ese lugar, decidimos vivir ah√≠‚ÄĚ.

Solidaridad de los residentes de la zona

‚ÄúUno no quiere nada regalado del Estado franc√©s. Nosotros trabajamos porque a eso vinimos, queremos ser honrados y pagar un apartamentico decente‚ÄĚ, afirma Julia que se desplaza todos los d√≠as de punta a punta de la ciudad para limpiar casas.

Habitantes y asociaciones se turnan desde hace una semana para llevar a la gente evacuada ropa y alimentos, entre otras cosas:
‚ÄúCuando vimos el tiempo, hicimos llamadas para traer lonas y necesitamos m√°s, y tambi√©n carpas‚ÄĚ, comenta para el diario Le Parisien Ali√©nor Turpin, del colectivo Saint-Ouen Se Rebiffe (Saint-Ouen se rebela), que multiplica los llamados en las redes sociales.

Unas 100 personas se juntaron el pasado 2 de agosto frente al Ayuntamiento, y una nueva convocatoria est√° prevista para este viernes.

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