Internacional
Martes 26 junio de 2018 | Publicado a las 00:49
Este martes comienza el primer juicio por robo de beb√©s durante el franquismo en Espa√Īa
Publicado por: Yerko Roa La información es de: Agence France-Presse
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El primer juicio por un caso de beb√©s robados en Espa√Īa se abre este martes, d√©cadas despu√©s de estallar este esc√°ndalo por la sustracci√≥n de reci√©n nacidos a sus madres para ser entregados a familias adoptivas bajo la dictadura de Francisco Franco.

Eduardo Vela, un antiguo obstetra de la cl√≠nica San Ram√≥n de Madrid de 85 a√Īos, est√° acusado por In√©s Madrigal, empleada de ferrocarriles de 49 a√Īos, de haberla separado de su madre biol√≥gica y falsificar su acta de nacimiento, en junio de 1969.

Este doctor, denunciado desde hace a√Īos por la prensa, ser√° el primer presunto responsable de robo de beb√©s en sentarse en el banquillo de los acusados, gracias al testimonio de la madre adoptiva de In√©s Madrigal, In√©s P√©rez, ya fallecida.

Sin poder concebir, Pérez afirmó que Vela le ofreció un bebé. El doctor le pidió simular un embarazo y luego la declaró como madre biológica de la recién nacida.

Ante la justicia, Vela reconoci√≥ en 2013 haber firmado el expediente m√©dico, que indicaba que asisti√≥ al parto, argumentando que “firmaba cosas sin leerlas”.

“En el juzgado yo consto como hija de una mujer est√©ril que nunca pari√≥”, resume In√©s Madrigal.

Impunidad

Casos como este podr√≠an contarse por decenas de miles, seg√ļn organizaciones que desde 2010 buscan sacar a la luz este tr√°fico que comenz√≥ bajo la dictadura de Francisco Franco (1939-1975), frecuentemente con la complicidad de la Iglesia Cat√≥lica.

Los hijos les eran arrebatados a los padres tras el nacimiento y declarados muertos, sin que se aportaran pruebas de ello, y adoptados por parejas est√©riles, de preferencia cercanas al r√©gimen “nacional cat√≥lico”.

Tras la Guerra Civil (1936-1939), el objetivo era castigar a los adversarios acusados de transmitir “el gen rojo” del marxismo, afirma Soledad Luque, presidenta de la asociaci√≥n “Todos los ni√Īos robados son tambi√©n mis ni√Īos”.

El fen√≥meno afect√≥ luego a ni√Īos nacidos fuera del matrimonio, o en familias pobres o bien muy numerosas. Dicho tr√°fico perdur√≥ en democracia, por razones econ√≥micas, agrega Luque.

A Cristina Moracha, el personal de una maternidad en Madrid le dijo que el bebé que había dado a luz en mayo de 1984 estaba muerto, sin mostrarle el cuerpo ni la sepultura.

“Me [dijeron] que dejara de llorar, que yo ten√≠a una ni√Īa de 15 meses que me necesitaba y que era joven y tendr√≠a m√°s hijos”, recuerda Moracha a la AFP.

“Tienes que estar contenta que Dios ha elegido a tu beb√© para llev√°rselo con √©l”, le dijo una monja.

Pese a la amplitud del esc√°ndalo, denunciado por primera vez en la prensa en 1982, ninguna de las m√°s de 2.000 denuncias de hechos similares ha llegado a buen puerto.

“La palabra impunidad es la que une las tres etapas”, dice Luque, quien busca a su hermano gemelo desaparecido en 1969 en una maternidad de Madrid en dudosas circunstancias.

Esperanza y resignación

El hecho de ser un caso pionero empuja a In√©s Madrigal a perseverar, con la esperanza de que la decisi√≥n marque jurisprudencia y sea √ļtil “a muchas m√°s personas que vienen detr√°s”, se√Īala ella.

Pero luego de tantos a√Īos, las familias caen en la resignaci√≥n.

Los protagonistas desparecen al correr de los a√Īos, como la monja Mar√≠a G√≥mez Valbuena, considerada frecuentemente como la cabecilla del tr√°fico en Madrid, y muerta antes de ser juzgada.

El doctor Vela, “simplemente con acogerse a su derecho a no declarar”, puede impedir que se sepan m√°s cosas, lamenta Cristina Moracha.

Entrevistado por la BBC en 2011, el doctor afirm√≥: “Hab√≠a una ley de adopci√≥n que era la que se aplicaba, y no hice m√°s que atender a esas mujeres cumpliendo enteramente la ley”.

“S√© perfectamente que no le van a exigir que declare lo que yo quiero que declare, que es […] d√≥nde fue a parar cada persona, entre ellos mis hermanos”, desaparecidos en los a√Īos 1960 en la cl√≠nica San Ram√≥n, augura una mujer que pide el anonimato.

Justifica su solicitud de anonimato por el caso de Ascensión López, condenada por calumnia por acusar a una religiosa de haber orquestado su adopción.

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