VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Se cumplen seis meses desde que Estados Unidos e Israel iniciaron una guerra contra Irán, que ha pasado de los ataques armados a sanciones económicas extremas. La guerra ha dejado bajas significativas en Teherán, incluyendo altos mandos militares y el líder supremo Alí Jamenei. A pesar de los esfuerzos de ambas partes, no se han cumplido los objetivos centrales de la guerra, con Irán enfrentando una crisis económica grave. Las negociaciones han fracasado, y la actividad militar continúa. Estados Unidos ha intensificado el cerco económico con nuevas sanciones mediante la operación "Paria Económico".

Este viernes se cumplen seis meses de la guerra entre EEUU e Israel en contra de Irán, conflicto que ha pasado de las armas a las sanciones económicas extremas en contra de la república islámica.

El conflicto inició el 28 de febrero con los ataques de los dos países en contra la nación en Medio Oriente. Sólo en el primer día Teherán sufrió bajas catastróficas, como altos mandos del ejército y el propio líder supremo Alí Jamenei.

Seis meses de guerra entre EEUU, Israel e Irán

A eso se sumó que el sucesor del Ayatolá, Mojtaba Jamenei, quedó gravemente herido, situación por la cual no ha tenido ninguna aparición pública.

Desde ese entonces la guerra se ha extendido entre los ataques contra el país ‘Persa’, las contraofensivas iraníes contra bases norteamericanas en Medio Oriente y las sanciones económicas impuestas por Washington, las cuales llegaron a su punto culmine con el denominado ‘Día D Económico’.

Lo cierto es que la situación está lejos de tener un ganador. Por un lado, Estados Unidos e Israel no cumplieron con sus objetivos centrales, entre ellos provocar un cambio de régimen y destruir el programa nuclear iraní.

Por el otro, los reportes sostienen que Teherán atraviesa por una crisis económica sumamente compleja, con índices de inflación que llegan al 70% en 2026, cientos de empresas cerradas y un desempleo llegando al 40% de la población.

Aquello derivado del bloqueo impuesto a los puertos iraníes en los últimos meses.

Lo anterior pese a que el régimen islámico se ha empeñado en entregar una imagen de normalidad y de rearme de la Guardia Revolucionaria.

Ninguna de las partes ha admitido buscar abiertamente el diálogo, pero tras la mediación de Pakistán, el 8 de abril -39 días después del primer bombardeo- se acordó un alto el fuego de dos semanas y reabrir temporalmente el estrecho de Ormuz, tomando como base un plan de diez puntos presentado por Irán.

Entre sus exigencias, Teherán incluía el compromiso de no desarrollar armas nucleares, el levantamiento de sanciones estadounidenses, indemnizaciones económicas por los daños a Irán y el cese de agresiones.

Las dos semanas de tregua pasaron sin combates intensos, pero hasta el 17 de junio no se consiguió una nueva negociación: un nuevo cese de 60 días que terminó el 18 de agosto sin acuerdo de renovación ni planes de retomar las negociaciones para acabar definitivamente la guerra.

Los bombardeos y ataques volvieron. En junio se reanudaron los intercambios de fuego y el diálogo quedó congelado.

La crisis se profundizó a mediados de julio con una oleada de bombardeos estadounidenses en el sur de Irán, ante la cual Teherán decretó de nuevo el bloqueo total de Ormuz. Las últimas ofensivas registradas datan del 30 de julio.

Al cumplirse medio año de contienda, la guerra está completamente estancada: las vías de negociación permanecen paralizadas, la actividad militar se mantiene y Estados Unidos ha estrechado el cerco mediante una ofensiva económica reforzada con nuevas sanciones mediante la operación ‘Paria Económico’.

Por lo pronto, el régimen ha insistido en su deseo por controlar el estrecho de Ormuz, por lo que ha tenkdo extensas negociaciones con su vecina Omán, con el fin de imponer un sistema de pagos de tasas.

Esto se ha llevado a cabo pese a la presión de Washington en torno emprender acciones militares contra los dos países (uno de ellos aliado en Medio Oriente).