Un reporte de Washington Post hace alusión a cómo el gobierno de Donald Trump estaría haciendo gestiones en torno a que la ONU elija un secretario general que esté “sintonizado con sus intereses”.
En este sentido, el medio sostiene, en base a sus fuentes, que dicha administración no ve con buenos ojos a la expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, para el cargo, debido a su cercanía con China.
EEUU no querría a Bachelet, Rusia no querría a Grossi
Según la fuerte, los sondeos informales han dejado de manifiesto las profundas diferencias que existen entre los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, lo que impide que un candidato destaque con consistencia por sobre otros.
De esta forma, indican, al igual que ocurre con Washington hacia Bachelet, países como Rusia y Reino Unido no verían con buenos ojos a un aspirante como el argentino Rafael Grossi.
La primera votación informal dio por ganadora a la costarricense Rebeca Grynspan, mientras que la segunda dejó en ventaja a Carolyn Rodrigues Birkett, de Guyana.
En las dos instancias, la exmandataria chilena, que es apoyada por México y Brasil, quedó bastante rezagada.
“La administración Trump, que tiene derecho de veto en el Consejo, está trabajando intensamente para asegurar que el nuevo liderazgo esté en sintonía con sus planes de seguir recortando el presupuesto y la plantilla de la ONU”, comentan.
“Más allá de las preocupaciones de larga data sobre la financiación, busca impulsar un cambio fundamental en todo el organismo mundial, en particular en la forma en que aborda los tres pilares de su carta —paz y seguridad, desarrollo y derechos humanos— y el respeto al derecho internacional”, agregan.
Brett D. Schaefer, investigador principal del American Enterprise Institute, indicó a WP que los motivos de las tres grandes potencias son claros.
“Se rumorea que el Reino Unido no ve con buenos ojos a (Rafael) Grossi debido a las tensiones que aún persisten entre Gran Bretaña y Argentina tras la Guerra de las Malvinas de 1982. Estados Unidos ya había manifestado su descontento con Bachelet por su supuesta cercanía con China”, exponen.
“Schaefer también señaló que Rusia se muestra poco entusiasmada con Grossi debido a la postura del OIEA respecto a su aliado Irán y su adversario Ucrania”, añaden.
Por lo pronto, se estima que podrían pasar varios meses hasta que un candidato logre cierto concenso en el grupo. Los expertos sostienen que éste podría ser, incluso, uno que no está dentro del grupo actual.
En los últimos días, Bachelet recibió el respaldo de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, quien, de todos modos, precisó que se deben evaluar sus posibilidades reales.
“Consideramos que es una mujer que representa una visión de construcción de la paz, de defensa de los derechos humanos, de defensa de los derechos de la Carta de Naciones Unidas, que así lo ha mostrado durante toda su vida y que busca la multilateralidad”, detalló.
“Hay que ver, pues, las posibilidades que ella tiene pero es un asunto de defensa de lo que deben ser las Naciones Unidas”, cerró.