Todo indica que, luego de varios meses, Todd Blanche será confirmado como el nuevo fiscal general de EEUU, quien además es el jefe del Departamento de Justicia de ese país. Blanche lleva ocupando este cargo de manera interina desde abril, cuando el presidente Donald Trump destituyó a Pam Bondi.
Durante este lunes, CNN informó que el profesional llegó a acuerdo para que dos senadores republicanos, John Cornyn y Thom Tillis, terminaran el bloqueo de su nombre en aquel organismo.
Blanche es un abogado de perfil alto en EEUU y muy cercano a Donald Trump, a quien defendió casos como el de Stormy Daniels (2024) y el de interferencia eleccionaria de 2020, por la victoria que logró Joe Biden en la presidencial.
La principal jugada de Blanche ocurrió el pasado domingo, cuando retiró un polémico fondo de 1.776 millones de dólares para compensar a los seguidores del presidente, acusados de delitos durante el Gobierno de Joe Biden.
Aquel, precisamente, era uno de los principales inconvenientes para que fuera ratificado en el caso.
De acuerdo a The New York Times, tanto Cornyn como Tillis habían expuesto su oposición al nombramiento, al tener ellos varios conflictos públicos con el actual mandatario estadounidense.
Por su lado, el fiscal interino necesitaba mantener a todos los senadores republicanos, actualmente en mayoría, alineados, para lograr el nombramiento, teniendo en cuenta que los Demócratas habían anunciado su negativa al nombramiento.
Trump también había movido algunas fichas en los últimos días, aumentando la presión sobre los parlamentarios a través de redes sociales. No obstante, para el mandatario el fondo de compensación sería algo innegociable.
“¡Todd Blanche era la voz de la razón! Volverá a estar sobre la mesa de inmediato, y me encargaré de que se apruebe”, escribió en Truth Social.
Sin embargo, con la ratificación del abogado, Cornyn y Tillis confirmaron que votarán a favor de su designación.
Todd Blanche y Donald Trump
Blanche desarrolló gran parte de su carrera en bufetes de gran importancia en Estados Unidos, entre ellos Cadwalader, Wickersham & Taft LLP y WilmerHale. En el primero de ellos (2019) fue donde conoció a Paul Manafort, exjefe de campaña de Trump, a quien defendió con éxito en un caso de presunto fraude hipotecario.
Fue en 2023 cuando dejó la oficina y se unió al equipo de profesionales que defendieron a Trump en el caso de presunto soborno contra Stormy Daniels.
“Me han pedido que represente a Trump en el caso del fiscal de distrito recientemente acusado, y después de mucha reflexión, he decidido que es lo mejor para mí y una oportunidad que no debo dejar pasar”, indicó en ese entonces.
De acuerdo a Associated Press, en ese momento la defensa del abogado permitió que Trump obtuviera una sentencia mucho más baja de lo que se pensaba, lo que a la larga le dio paso a presentarse a una nueva elección presidencial.
Como ya se dijo, Blanche también fue su defensor en el caso de interferencia eleccionaria de 2020 y el denominado Caso Florida, en donde se le acusaba de mantener documentos clasificados en su mansión de Mar-a-Lago.
“En ambos casos, el equipo de defensa de Trump, liderado por Blanche, logró implementar una estrategia legal centrada en retrasar los procesos hasta después de las elecciones presidenciales de 2024″, detalló el medio.
“Tras la victoria de Trump, el fiscal especial decidió abandonar los casos, amparándose en una política de larga data del Departamento de Justicia que establece que los presidentes en ejercicio no pueden ser acusados ni procesados mientras estén en el cargo”, añadieron.
Por estos hechos, Trump beneficio a su abogado con algunos cargos dentro de su actual administración.