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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Trump condiciona el acuerdo nuclear con Arabia Saudita a establecer lazos con Israel. A pesar del pacto anunciado, los detalles aún se negocian y no incluirá enriquecimiento de uranio. Netanyahu ve posible un avance histórico e la paz de Medio Oriente. Se espera ratificación del Congreso. Este acuerdo se da en medio de tensiones con Irán. La normalización de relaciones entre Arabia Saudita e Israel cambiaría la geopolítica regional. Riad exige para esto un camino creíble para el establecimiento de un Estado palestino.

La Casa Blanca negó este jueves que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, pidiera al presidente, Donald Trump, condicionar el futuro del acuerdo nuclear entre EE.UU. y Arabia Saudita a la adhesión del reino árabe a los Acuerdos de Abraham para normalizar relaciones con Israel.

Pese a que Washington informó la víspera sobre la firma de un pacto con Riad para el desarrollo del programa nuclear saudí, Trump dijo este jueves que todavía se están negociando detalles del convenio, que no incluirá el enriquecimiento de uranio y estará “totalmente condicionado” a que Arabia Saudita establezca lazos diplomáticos con Israel.

Consultada sobre si Netanyahu, estrecho aliado de Trump, tuvo algo que ver en este requisito, la portavoz de la Administración republicana, Karoline Leavitt, respondió: “No que yo sepa”.

“El presidente es siempre quien toma la decisión final sobre los acuerdos, y este es un punto que ha mencionado en numerosas ocasiones. Él ha afirmado que, si (Arabia Saudita) no se adhiere a los Acuerdos de Abraham, el pacto queda descartado”, agregó Leavitt.

Netanyahu: sería un “avance histórico para la paz en Medio Oriente”

Poco después del mensaje de Trump, Netanyahu aseguró que la normalización de lazos con Arabia Saudita supondría un “avance histórico para la paz en Medio Oriente”.

La secretaria de Prensa estadounidense añadió que no tiene conocimiento de una llamada entre Trump y el príncipe heredero y primero ministro saudí, Mohamed bin Salmán, después del mensaje del presidente sobre los Acuerdos de Abraham.

“Seguiremos dialogando con nuestros homólogos saudíes para concretar el acuerdo y, ojalá, verlos adherirse a los Acuerdos de Abraham muy pronto”, dijo Leavitt.

El pacto firmado el miércoles debe ser ratificado por el Congreso estadounidense y se produce en un contexto de tensión con Irán, rival de Arabia Saudita en Medio Oriente, y en medio de los esfuerzos estadounidenses por limitar las capacidades nucleares de Teherán, que niega buscar desarrollar armas nucleares.

Dos países históricamente enfrentados

La normalización de relaciones entre Arabia Saudita e Israel, dos potencias regionales aliadas de Washington pero históricamente enfrentadas, supondría un cambio de primer orden en la geopolítica de Medio Oriente.

No obstante, Riad asegura que solo establecerá lazos diplomáticos con Tel Aviv cuando exista un camino creíble para el establecimiento de un Estado palestino.

Trump también amenazó este jueves a Irán y sus aliados, los hutíes de Yemen, con un “castigo militar fuerte” si los rebeldes yemeníes continuaban disparando a buques saudíes en el mar Rojo tras dos ataques a petroleros.