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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

EEUU lanza campaña para "desmantelar" la Corte Penal Internacional (CPI), acusándola de amenazar la soberanía estadounidense. El secretario de Estado, Marco Rubio, denuncia que la CPI busca procesar a militares y funcionarios de EE.UU. que defienden sus intereses nacionales. Rubio afirma que la CPI es respaldada por organizaciones de izquierda y gobiernos hostiles.

El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, anunció una campaña para “desmantelar” la Corte Penal Internacional (CPI) tras acusarla de ser “una amenaza intolerable para la soberanía estadounidense”.

A través de un video compartido en sus redes sociales, Rubio dijo que la CPI se arroga la autoridad “para procesar e incluso encarcelar a militares y funcionarios estadounidenses que actúan en defensa del interés nacional de Estados Unidos”.

“Al otro lado del mundo existe una institución que se autodenomina Corte Penal Internacional. Tal vez hayas oído hablar de él, tal vez no. Pero lo más probable es que no sepas los nombres de sus jueces, fiscales o presidente”, expresó.

“Y no deberías por qué hacerlo. Pero mientras hablamos, la CPI y sus amigos están librando una guerra contra nuestro país, no con balas o misiles sino que con estatutos, pactos y la fuerza de los llamados acuerdos internacionales”, sostuvo.

Rubio afirmó que la CPI “cuenta con el respaldo y está dirigida por una poderosa red de organizaciones no gubernamentales de izquierda, globalistas engreídos y gobiernos hostiles del Tercer Mundo, unidos por su enemistad hacia Estados Unidos”.

“Los agentes de la Patrulla Fronteriza que trabajan para expulsar a delincuentes violentos de nuestro país, los Marines que arriesgan sus vidas para restablecer el orden en el Hemisferio Occidental, los fiscales federales que trabajan para desmantelar redes terroristas que traman atentados contra el territorio estadounidense… todos ellos se enfrentarían al riesgo constante de ser perseguidos por el ‘delito’ de defender nuestro país”, declaró.

En ese sentido, remarcó que la intromisión de la CPI en las operaciones militares y policiales estadounidenses “no solo supone una grave extralimitación de sus supuestas competencias” sino que además llevaría “al fin de Estados Unidos como nación soberana e independiente”.

“Nuestra decisión y nuestro pueblo quedarían a merced de la CPI y de sus colaboradores en la ‘comunidad internacional’. Aceptar la CPI es ceder el control de nuestro destino nacional”, puntualizó.

“La independencia es nuestro derecho innato. No tenemos intención de cambiarla por el dominio de un clero autoproclamado del ‘derecho internacional’”, enfatizó.

Esta nueva campaña del Departamento de Estado plantea prohibir la entrada a EEUU al personal de la CPI y aumentar las sanciones contra sus miembros y las organizaciones afiliadas.

En paralelo, llama a los países que colaboran con las Fuerzas de EEUU, o que se benefician de la cobertura de seguridad de EEUU, “a que rechacen la supuesta autoridad de la CPI para juzgar a funcionarios y militares estadounidenses”.

El Gobierno de Donald Trump llamará a embajadores y altos cargos de naciones extranjeras para destacar “los abusos de la CPI” e instarles a retirarse del organismo.

Habrá además, por parte de Washington, un “mayor escrutinio de las naciones que se niegan a rechazar la supuesta autoridad de la CPI mientras dependen de la asistencia de Estados Unidos”.