El Gobierno de EEUU responsabilizó este viernes al expresidente Donald Trump, del hecho de que Irán esté cerca de conseguir tener un arma nuclear,

La Casa Blanca responsabilizó este viernes al expresidente de EE.UU., Donald Trump, del hecho de que Irán esté cerca de conseguir tener un arma nuclear, al haberse retirado del acuerdo que se había aprobado durante la administración de Barack Obama.

En su rueda de prensa diaria, la portavoz del Gobierno que preside Joe Biden, Jen Psaki, expresó no obstante su confianza en las conversaciones que se llevan a cabo en Viena para salvar el acuerdo nuclear.

Unos avances que si se han logrado, añadió, “no es gracias al expresidente” Trump, quien abandonó el tratado “prometiendo un acuerdo más fuerte que evitaría que Irán avanzara”. “Lo que predijeron que no pasaría ha pasado”, criticó.

Lo importante en cualquier caso, añadió, es que Biden “no va a permitir que Irán posea un arma nuclear” y señaló que el presidente ha pedido a su equipo que tenga preparadas “opciones” ante cómo se sucedan los acontecimientos.

Insistió, no obstante, en que la vía diplomática sigue siendo la que prefiere el Gobierno estadounidense.

La octava ronda de las conversaciones para salvar el acuerdo nuclear iraní se reanudó a comienzos de la semana pasada tras interrumpirse durante las fiestas de fin de año.

Estados Unidos dejó el pacto en mayo de 2018 e impuso nuevas sanciones, a lo que Irán respondió incumpliendo el acuerdo,
sobre todo en cuanto a la producción de uranio enriquecido y limitar el acceso a los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

Este mismo viernes, el alto representante de la Unión Europea (UE) para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, se mostró hoy optimista sobre la posibilidad de que las negociaciones que se llevan a cabo en Viena para salvar el acuerdo nuclear iraní lleguen a buen puerto “en semanas”, frente al pesimismo con el que concluyó 2021.

Como coordinador de las negociaciones, en las que participan delegaciones de Irán, Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania, así como Estados Unidos de forma indirecta (a través de intermediarios), Borrell opinó que se está llegando al final de un largo proceso.

Aunque también admitió que hay que “acelerar” y estuvo de acuerdo con el ministro francés de Exteriores, Jean-Yves Le Drian, cuyo país preside este semestre el Consejo de la UE, en que si Irán entretanto se convierte en una potencia nuclear, no habrá más que discutir “porque el objetivo del acuerdo era evitar eso”.