Estados Unidos dijo el martes que los “indultos” otorgados a opositores en Venezuela son “actos simbólicos” que no merecen aplausos, describiéndolos como la “última treta” del mandatario Nicolás Maduro a tres meses de las elecciones legislativas.

“No olvidemos que Maduro sigue deteniendo arbitrariamente cientos de prisioneros políticos. Ni el pueblo venezolano ni la comunidad internacional serán engañados por estos actos simbólicos”, dijo en Twitter el jefe de la diplomacia estadounidense para América Latina, Michael Kozak.

La liberación de “algunos prisioneros políticos injustamente detenidos en un principio” busca “encubrir una elección absurda”, agregó sobre los comicios del 6 de diciembre organizados por autoridades electorales afines a Maduro, que la oposición llama a boicotear.

Washington, que desconoce el mandato de Maduro por considerarlo resultado de un fraude, exige a Caracas la realización de “elecciones libres y justas” para “restaurar la democracia”.

Para esto, “Maduro debe retirar la prohibición de partidos y candidatos, respetar la libre expresión del pueblo, eliminar la censura, desmontar los escuadrones de la muerte, crear una comisión electoral honesta e independiente y acoger observadores electorales internacionales independientes”, señaló Kozak.

Un vocero del Departamento de Estado dijo a la AFP que “no debe aplaudirse la restauración de derechos constitucionales que fueron eliminados ilegalmente” y pidió la liberación “inmediata e incondicional” de todos los detenidos por razones políticas.

Maduro “indultó” el lunes a 110 opositores, entre ellos diputados y colaboradores del jefe parlamentario y líder opositor Juan Guaidó, “en aras de promover la reconciliación nacional”.

La lista incluye a diputados cuya inmunidad fue levantada, al igual que a parlamentarios con procesos judiciales abiertos que están fuera del país. Buena parte de los “indultos” fueron para opositores sin sentencias ni penas de cárcel.

Según Foro Penal, una ONG que defiende los derechos de los encarcelados en Venezuela, de los 110 “indultados”, 50 corresponden a “presos políticos”, y en el país aún hay 336 detenidos por motivos políticos.

Guaidó, a quien Estados Unidos y unos 60 países reconocen como presidente interino de Venezuela y quien no está entre los “indultados”, tildó de “trampa” la acción de Maduro.

Los seis de Citgo, aún detenidos

Entre los “indultados” no están los seis exejecutivos de Citgo, la filial estadounidense de la petrolera estatal venezolana PDVSA, acusados por la justicia venezolana de peculado doloso, lavado de dinero y asociación para delinquir, entre otros delitos, cuya liberación reclamó nuevamente Washington.

“Han pasado más de 1.000 días desde que les tendieron una trampa”, dijo el secretario de Estado, Mike Pompeo, en un comunicado, afirmando que fueron llamados a Caracas con “el falso pretexto” de reuniones de negocios y terminaron detenidos “por agentes de seguridad enmascarados”.

“Si bien dos de ellos han sido trasladados a arresto domiciliario y ha comenzado un proceso de juicio, ambos desarrollos positivos, los otros cuatro permanecen en cárceles de Venezuela cada vez más peligrosas donde la covid-19 se continúa propagando y amenazando sus vidas”, apuntó Pompeo.

“Es hora de que Maduro deje de lado la política y permita que estas familias se reúnan nuevamente”, agregó.

El expresidente de Citgo José Ángel Pereira y los exvicepresidentes Tomeu Vadell, Jorge Toledo, Gustavo Cárdenas, Alirio José Zambrano y José Luis Zambrano, están detenidos desde el 21 de noviembre de 2017 en Venezuela.

Cinco de los directivos tienen la doble nacionalidad estadounidense y venezolana, y el sexto es un venezolano con residencia legal en Estados Unidos.

Bill Richardson, un exdiplomático estadounidense que ha gestionado negociaciones para detenidos de alto perfil y semanas atrás logró que Cárdenas y Toledo recibieran prisión domiciliaria, saludó los “indultos” otorgados por el gobierno venezolano y confió en que las conversaciones para liberar a los seis de Citgo lleguen a buen puerto.

“La liberación de presos políticos por parte del gobierno de Maduro es un paso positivo”, dijo Richardson, un veterano político demócrata, en Twitter.

“Nuestras negociaciones sobre los seis de Citgo con Jorge Rodríguez continúan y esperemos que arrojen resultados positivos similares”, agregó, en alusión al ministro de Comunicación de Maduro que el lunes anunció los “indultos”.