Todo indica que la guerra en Ucrania está trayendo grandes beneficios económicos para Kim Jong Un en Corea del Norte. El régimen estaría recibiendo millones a raíz de su pacto de defensa con Rusia, a cambio del envío de armas y tropas al campo de batalla.
De acuerdo al medio El Mundo, esto ha permitido al régimen crecer económicamente al borde del 4% durante 2025, lo que ha dado paso al fortalecimiento del programa nuclear y la construcción de nuevas obras en Pyongyang, entre ellas centros comerciales y edificios de lujo.
Kim por su lado, estaría intentando proyectar una imagen de mayor prosperidad hacia el mundo, distinta a lo que pasaba en años anteriores, cuando los analistas sostenían que Norcorea atravesaba por fuertes crisis y hambrunas.
No obstante, por ahora, no se sabe si este crecimiento económico estaría llegando hasta el ‘norcoreano de a pie’. Para analistas es muy probable que no.
“La explicación conduce directamente a Ucrania. Pyongyang ha convertido una guerra europea situada a 7.000 kilómetros de distancia en el mejor negocio exterior de su historia reciente. El Instituto de Estrategia de Seguridad Nacional surcoreano calcula que, entre agosto de 2023 y diciembre de 2025, el régimen norcoreano recibió entre 7.700 y 14.400 millones de dólares en divisas y bienes a cambio de armas y tropas para Rusia”, determinó el medio español.
“Otras estimaciones elevan hasta unos 22.000 millones de dólares, cuatro veces más que durante los cuatro años anteriores”, añadieron.
Kim Byung-yeon, profesor de Economía de la Universidad Nacional de Seúl, asegura que esta buena racha va en directo beneficio de la familia Kim, el ejército y la cúpula política norcoreana; poco hacia la clase trabajadora.
“La capacidad de Corea del Norte para gestionar sus problemas económicos sigue siendo extremadamente débil”, asegura al medio.
“Desde la pandemia, Kim ha reforzado el control sobre los jangmadang, los mercados informales que surgieron durante la gran hambruna de los años 90 y que durante décadas permitieron sobrevivir a millones de familias. Mientras la élite de la capital consume productos importados, la gran mayoría de la población sigue viviendo en condiciones extremadamente precarias”, agrega.
Corea del Norte se codea con las tres principales potencias
El nombre de Corea del Norte ha adquirido cierta relevancia en los últimos meses, toda vez que ha logrado codearse con las tres grandes potencias en poco tiempo.
El país mantiene su pacto con Rusia en medio de la guerra, lo que ha permitido tres cosas: potenciar su industria armamentística, probar sus propias armas en el campo de batalla y tener liquidez para agrandar el arsenal nuclear.
A eso se suma que funcionarios de ambos países han incrementado las visitas durante el último año, cuestión que es vista de cerca por otro aliado: China.
Desde Pekín siguen viendo a su vecino como clave para contrarrestar las tropas de EEUU, Corea del Sur y Japón en Asia. De hecho, Xi Jingping fue el último presidente en visitar Pyongyang, el pasado mes de junio.
“Pekín fue prácticamente la única vía de supervivencia exterior de Corea del Norte. Todavía representa alrededor del 95% de su comercio exterior, pero Pyongyang ya no depende exclusivamente de su vecino”, detallan.
Por lo pronto, estimaciones de Surcorea sostienen que las exportaciones de su vecino a China se elevaron a niveles inéditos en 2026, lideradas por productos como pelucas y el tungsteno, un metal estratégico para la industria militar.
En último caso se encuentra EEUU, con el renovado ánimo de Donald Trump por tener una nueva cumbre con Kim Jong Un, al mismo estilo que en 2019.
No obstante, un eventual encuentro en la actualidad sería distinto, ya que, de acuerdo a expertos, el líder norcoreano llegaría más fortalecido a negociar con Trump, impulsado por el progreso de su industria militar.
Hasta ahora, desde el régimen han preferido ser cautos en torno a una posible reunión bilateral. Son ellos quienes se “dejan querer” en esta oportunidad.