Este jueves el régimen de Corea del Norte rechazó los “anacrónicos” llamados a la desnuclearización hecha por los líderes del G7, aseverando que “jamás se materializará”.
Kim Yo-jong, hermana del líder del régimen norcoreano Kim Jong-un, acusó a los líderes mundiales que participaron en la reciente cumbre llevada a cabo en la ciudad francesa de Évian de “calumniar” a Pyongyang con “una retórica política infundada”.
Junto con acusar al G7 de ser el “principal responsable de la destrucción de la paz mundial”, Kim dijo que “la desnuclearización jamás se materializará” ya que sus argumentos “han quedado totalmente obsoletos”.
“Si realmente no lo saben, sólo revelará su falta de discriminación política y su falta de sentido de la realidad”, sostuvo a través de un comunicado recogido por la agencia norcoreana KCNA.
La influyente hermana menor de Kim, quien se desempeña como vicedirectora de departamento del Comité Central del Partido de los Trabajadores, señaló que debido a su poder destructivo, el arma nuclear “puede convertirse en un medio de tiranía para dañar a la humanidad si está en manos de la injusticia”.
Sin embargo, agregó, “será un tremendo elemento disuasorio para contener la injusticia si está en manos de la justicia”.
“Es imposible derrotar la injusticia sólo defendiendo la justicia, la paz, el orden y los principios internacionales, y nada es más tonto que sentarse con los brazos cruzados frente a amenazas militares acompañadas de armas nucleares”, manifestó.
“Quien intente perjudicar estos intereses cometería el peor error: provocar una catástrofe”, cerró.
Sus declaraciones tienen lugar luego que el presidente surcoreano, Lee Jae-myung, pidiera el miércoles a su homólogo estadounidense, Donald Trump, que lidere la diplomacia con Corea del Norte, “siguiendo el ejemplo de Medio Oriente”, en referencia al reciente acuerdo anunciado por Washington y Teherán.
La cumbre del G7, que concluyó el miércoles, manifestó una “profunda preocupación” por el desarrollo de programas nucleares y de misiles balísticos por parte de Pionyang.
En ese sentido, reafirmó su compromiso “con la desnuclearización de la península coreana”, en consonancia con las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.