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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Matías Jones, astrónomo chileno de ESO, descubrió un sistema planetario "improbable" liderado por la enana marrón TOI-201 c, donde dos planetas cercanos ponen a prueba la gravedad destructiva de este objeto, desafiando modelos teóricos.

Matías Jones, astrónomo chileno del Observatorio Europeo Austral (ESO), lideró una investigación que identificó a un sistema planetario que desafía los modelos teóricos propuestos hasta ahora.

Se trata de la enana marrón TOI-201 c, que ya había sido descubierta, pero de cuya naturaleza no se conoce mucho. Ahora, Jones y su equipo, donde también participaron científicos del Instituto Nacional de Astrofísica de Italia (INAF), la clasificaron y determinaron que es un sistema planetario “improbable”.

Cabe recordar que las enanas marrones son cuerpos celestes masivos que se encuentran a medio camino entre ser un planeta gigante gaseoso (como Júpiter) y una estrella pequeña.

De acuerdo con un comunicado de ESO, los investigadores midieron su masa exacta desde el Observatorio La Silla, en la región de Coquimbo, Chile, y así pudieron obtener más detalles.

Además, esta enana tiene una órbita extremadamente larga, de unos 2.881 días, por lo que esta medición rompió un récord mundial para este tipo de objetos detectados mediante el método de tránsito, que es cuando un cuerpo celeste pasa frente a una estrella bloqueando su luz y puede ser detectado por los astrónomos.

¿Un sistema planetario que no existe?

Los astrónomos consideran a este sistema “improbable” porque alrededor de TOI-201 c orbitan otros dos cuerpos, pese a su fuerza de gravedad tan destructiva.

La enana marrón, al tener una órbita extremadamente elíptica y alargada, sumado a su enorme masa, vuelve inestable cualquier órbita que esté cerca, por ejemplo, como la distancia entre Marte y el Sol.

De hecho, sus dos planetas están en una zona muy estrecha y calurosa, obligados a sobrevivir en los bordes más internos del disco original de material cósmico.

TOI-201 d, que es un planeta tipo “Súper-Tierra” rocosa que completa su órbita en apenas 5,8 días, mientras que TOI-201 b es un “Júpiter caliente” gaseoso con una órbita intermedia de unos 53 días.

“Curiosamente, los tres objetos se encuentran en el mismo plano orbital y transitan por delante de la estrella madre, lo que permite a los astrónomos medir con precisión su masa y sus radios”, explica Jones.

“La enana marrón es la compañera subestelar con el período de tránsito más largo jamás observado y caracterizado”, añade.

Los investigadores incluso detectaron que, cuando la enana marrón tiene su máximo acercamiento al Júpiter caliente, el planeta sufre alteraciones bruscas e intensas en sus tiempos de tránsito. Esto evidencia que ambos gigantes están viviendo una violenta interacción gravitacional.

El descubrimiento desafía los modelos teóricos que establecen que los planetas gigantes gaseosos, como Júpiter, solo pueden formarse a amplias distancias de sus estrellas.

“Esta configuración única respalda firmemente un escenario de formación común, en el que los tres cuerpos se formaron en el mismo disco protoplanetario, lo que demuestra que las enanas marrones de baja masa también pueden formarse y evolucionar junto con otros planetas más pequeños”, apunta Jones.

Además, TOI-201 c es el primer cuerpo celeste en la historia de la astronomía que será analizado y caracterizado de manera simultánea mediante cuatro métodos científicos distintos: tránsitos de luz, variaciones de tiempo de tránsito, velocidades radiales y astrometría espacial en tres dimensiones.

Referencia:

Matías I. Jones y otros autores. A distant brown dwarf coplanar to a warm Jupiter and a hot super-Earth. Revista Nature, 2026.