Internacional
Miércoles 29 agosto de 2018 | Publicado a las 07:55 · Actualizado a las 11:43
En China los robots ya dictan "clases" en 600 escuelas: asignan tareas y cuentan historias
Publicado por: Gonzalo Cifuentes La información es de: Agence France-Presse
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Los alumnos de una escuela infantil de Pek√≠n no pueden aguantarse a risa al intentar resolver el problema que les ha puesto su nuevo “profesor”, un peque√Īo robot de cabeza redonda y con cara en forma de pantalla t√°ctil.

De 60 cent√≠metros de alto, el asistente de ense√Īanza aut√≥nomo Keeko est√° siendo utilizado en 600 escuelas infantiles de China. Cuenta historias y propone a los ni√Īos ejercicios de l√≥gica.

Este robot, blanco y regordete, desprovisto de brazos, se desplaza rodando. Sus c√°maras integradas le sirven para orientarse, toda vez que los ni√Īos pueden usarlas para grabar videos.

En China, los robots ya reparten la compra, acompa√Īan a ancianos o informan sobre las leyes. Los dise√Īadores de la firma Keeko, por su parte, sue√Īan con generalizar sus asistentes educativos en las aulas.

En la escuela infantil Yiswind, en las afueras de Pek√≠n, los ni√Īos escuchan religiosamente al peque√Īo profesor androide mientras cuenta, con voz infantil, la historia de un pr√≠ncipe que se perdi√≥ en el desierto.

La tarea de los ni√Īos es reconstituir, con alfombras, el camino que tom√≥ el personaje del cuento y que aparece en la pantalla del robot. Por cada buena respuesta, Keeko reacciona con entusiasmo y en su pantalla aparecen unos ojos en forma de coraz√≥n.

Greg Baker | Agence France-Presse
Greg Baker | Agence France-Presse

Cirujanos y m√ļsicos

“La educaci√≥n en la actualidad ya no es unidireccional, con un profesor que ense√Īa y alumnos que aprenden”, declara a la AFP Candy Xiong, formadora para el uso de Keeko en las escuelas.

“Con su cabeza y su cuerpo redondos, el robot es verdaderamente entra√Īable. Cuando los ni√Īos lo ven, pr√°cticamente lo adoptan de inmediato”, explica esta exmaestra.

Aparte de en las escuelas infantiles chinas, el fabricante de robots Keeko espera poderlo implantar en otros países de Asia.

Pek√≠n invierte en la actualidad de forma masiva en el sector de la inteligencia artificial, en el marco de su programa “Fabricado en China 2025”, que busca desarrollar la industria de la alta tecnolog√≠a.

Seg√ļn la Federaci√≥n Internacional de Rob√≥tica, China es el pa√≠s del mundo en el que se usan m√°s robots industriales: ya hay 340.000 repartidos por sus f√°bricas.

El mercado chino de robots de servicios (desde equipos m√©dicos a aspiradoras autom√°ticas) represent√≥ 1.320 millones de d√≥lares (910 millones de euros) el a√Īo pasado. Deber√≠a aumentar hasta los 4.900 millones para 2022, seg√ļn la consultora pekinesa ResearchInChina.

Pekín acaba de albergar una conferencia internacional sobre robótica, en la que se habló de robots cirujanos o incluso de otros capaces de jugar a bádminton o tocar la batería.

M√°s estables emocionalmente

Una empresa china present√≥ el a√Īo pasado unos robots muy realistas que pueden conversar, activar un lavavajillas, tener expresiones faciales complejas e incluso relaciones sexuales.

Basado en la inteligencia artificial, el robot educativo chino iPal, que mide como un ni√Īo de cinco o seis a√Īos, sigue los pasos de Pepper, el peque√Īo androide vendido desde 2015 por la casa japonesa SoftBank Robotics (antigua Aldebaran).

Pero Xie Yi, directora de la escuela infantil en la que se probaron los robots, considera que todavía pasará tiempo antes de que los robots sustituyan a los profesores de carne y hueso.

“Para ense√Īar, tienes que ser capaz de interacutar, aportar un toque humano, un contacto visual, expresiones faciales. Todo eso es le educaci√≥n”, comenta. “No es s√≥lo una historia de lenguaje o contenido”.

Los robots Keeko, que cuesta 10.000 yuanes (1.280 euros), es decir, alrededor del sueldo mensual de un maestro de infantil, todav√≠a no se han convertido en un una gran ventaja, seg√ļn Xie. “¬ŅLo que m√°s me gusta de los robots? Son m√°s estables emocionalmente que los humanos”, apunta.

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