Internacional
Los almuerzos a cambio de favores tienen los días contados en Corea del Sur
Publicado por: Rubén Quast La información es de: Agence France-Presse
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Roh Young-Hee se plantea echar el cerrojo a su restaurante chic de Se√ļl, porque dejar√° de ser rentable con la nueva ley antisobornos y anticorrupci√≥n.

A partir del miércoles, los funcionarios, los profesores del sector privado y los periodistas no podrán aceptar una comida de más de 30.000 wones (24 euros).

“El n√ļmero de reservas ya ha ca√≠do debido a que los clientes tienen miedo de que los pillen”, declara la due√Īa de Poom Se√ļl, Young-Hee.

“En el mundo hay men√ļs de todos los precios. Pero est√° claro que con 30.000 wones, no se puede cocinar un men√ļ coreano decente”, protesta.

La nueva legislaci√≥n trata de atajar la corrupci√≥n en Corea del Sur, donde es bastante com√ļn intentar corromper a un profesor para que suba las notas de un hijo u obsequiar a periodistas por una publicidad. Los hombres de negocios tambi√©n saben c√≥mo conseguir que los funcionarios reduzcan los plazos administrativos.

Los profesionales de la restauración intentan adelantarse a las consecuencias.

“En vez de cocinar carne de res coreana, que es cara, usamos buey importado de Estados Unidos en nuestro nuevo men√ļ nocturno a 29.800 wones”, explica Han Yoon-Joo, responsable del restaurante Condu.

Tres a√Īos de c√°rcel

La ley prohíbe a los periodistas, funcionarios y profesores recibir obsequios por un valor superior a 50.000 wones, y limita a 100.000 wones los regalos en metálico con motivo de bodas y funerales.

Los que acepten presentes de m√°s de un mill√≥n de wones se exponen a tres a√Īos de c√°rcel, o al pago de una multa de 30 millones de wones.

Los grandes almacenes han adaptado el valor de los regalos y el precio de la entrada para jugar al golf se ha desplomado.

Hasta ahora casi nunca se reprimía este tipo de corrupción ante la dificultad de demostrar que los regalos fueran a cambio de un favor y no por pura generosidad.

En 2010, un empresario contó en televisión a unos periodistas de investigación que acostumbraba a agasajar a 57 magistrados, invitándolos a restaurantes o pagándoles prostitutas.

En 2011 se investigó a una magistrada acusada de haber recibido de un abogado un sobre con dinero, bolsos de marca y un coche de gama alta. Los dos casos se archivaron por falta de pruebas.

Recompensas

Muchas organizaciones se han felicitado por la nueva ley anticorrupción, y esperan que propicie la transparencia.

“Muchos se lo pensar√°n dos veces antes de aceptar dinero o un regalo”, pronostica Lee Eun-Mi, responsable del Centro para la vigilancia de la administraci√≥n en la oeneg√© Solidaridad Popular para la Democracia Participativa.

“La ley prev√© que los lanzadores de alerta reciban hasta 200 millones de wones de recompensa, y esto puede tener un efecto disuasorio para aquellos que se vean tentados de corromper”, a√Īade.

Otros advierten de los efectos nefastos de la normativa, como la Asociación de periodistas de Corea.

“Observaremos estrechamente si las autoridades intentan aprovecharse de la ley aplic√°ndola de forma arbitraria para amordazar a los medios de comunicaci√≥n y obstaculizar su capacidad para obtener informaci√≥n”, informa la asociaci√≥n en un comunicado.

Otras voces consideran que la legislaci√≥n s√≥lo intenta aplacar el descontento de la opini√≥n p√ļblica y hay quien afirma que algunas de las disposiciones podr√≠an ser anticonstitucionales.

“La represi√≥n puede ser √ļtil a corto plazo. Pero a largo plazo, lo que cuenta es educar” sobre las consecuencias de la corrupci√≥n, declar√≥ Kim Young-chul, presidente de la Asociaci√≥n para los estudios sobre la pol√≠tica anticorrupci√≥n.

URL CORTA: http://rbb.cl/evea
Tendencias Ahora