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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El presidente argentino, Javier Milei, reafirmó su postura al llamar a Lula da Silva "ladrón" y "corrupto", sosteniendo que su liberación se debió a una falla procesal, no a su inocencia. Criticó a Brasil por defender a Lula y acusó al exmandatario de difundir ideas socialistas en la región. A pesar del impasse diplomático, Argentina no ofreció disculpas y minimizó la controversia como diferencias políticas.

Lejos de calmar las aguas, el presidente de Argentina, Javier Milei, insistió en calificar a su homólogo brasileño Lula da Silva como “ladrón” y “corrupto”.

En entrevista con LN+, el mandatario trasandino indicó que la condena en contra de Lula no fue anulada por ser “inocente” sino que por “una falla en el procedimiento”.

“Es un ladrón, es un corrupto, fue condenado por ladrón y corrupto, estuvo preso, por lo cual también es cierto lo de presidiario”, indicó Milei.

“No sólo eso: lo liberaron por una falla del procedimiento, no por ser inocente. Por lo tanto es ladrón y es un corrupto”, lanzó, tras ser consultado por sus dichos de la semana pasada que desataron un impasse diplomático entre ambos países.

A su vez, Milei rechazó las críticas emanadas desde el Gobierno de Brasil tras señalar en su discurso en la convención del Partido Liberal (PL), en apoyo a la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, que Lula era un “ladrón”.

“Agresivo es que alguien robe. Es mucho más leve decirle ladrón al ladrón que el propio acto de robar”, manifestó.

En tanto, acusó al mandatario brasileño de “contaminar” la región con sus ideas “inmundas” del socialismo.

“Estos hablan de interferencia política en la región. Si hay alguien que interfiere políticamente en la región es Lula, contaminando con las ideas inmundas del socialismo por todos lados”, puntualizó.

El Jefe de Estado argentino añadió que su par brasileño se enoja por decirle “algo que es verdad”.

“Pero omiten los insultos de Lula y sus ministros, los de Petro, los de Evo Morales, Correa, Pedro Sánchez y su gente. Cuando me insultan a mí, está bien”, expresó.

“Lo peor de todo es que ellos acusan con mentiras y yo les contesto con verdades. Yo no mentí. Cuando le contesto con verdades, ¿el señor Lula se siente tocado? Es un chorro y ladrón. Es un presidiario. Salió por un recurso administrativo”, aseveró.

Sus dichos tienen lugar luego de la escalada en las tensiones diplomáticas entre Argentina y Brasil provocadas por sus dichos en el acto de apoyo a Flávio Bolsonaro.

El martes el Gobierno trató de bajar la tensión luego que el vocero de la Presidencia argentina, Adrián Ravier, asegurara que los insultos de Milei contra su par brasileño no tendrían consecuencias en las relaciones diplomáticas ni comerciales entre ambos países, pese a que Brasil decidió llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires.

Ravier evitó ofrecer disculpas oficiales por los dichos de Milei y aseguró que “ha habido siempre insultos de ambos lados”, atribuyendo la controversia a diferencias ideológicas y políticas.

Por su parte, el canciller argenitno, Pablo Quirno, intentó minimizar el episodio y afirmó que debe entenderse como parte de las diferencias políticas e ideológicas entre ambos gobiernos.

“No hay ninguna chance de que de nuestro lado se rompa la relación. Nosotros no lo llevamos al plano institucional”, añadió Quirno.

Lula pasó 580 días en la cárcel, entre el 7 de abril de 2018 y el 8 de noviembre de 2019, por causas relacionadas con la Operación Lava Jato, que más tarde fueron anuladas por el Supremo debido a irregularidades procesales y tras declarar parcial al juez que lo procesó.