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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Nahir Galarza, condenada a prisión perpetua por el asesinato de su novio Fernando Pastorizzo en 2017, solicitó la revisión de su sentencia. Su nuevo abogado argumentó irregularidades en el proceso, cuestionando una pericia y la calificación del crimen. Galarza ha insistido en su entrevista pública en que mató a Fernando pero no se identifica como "asesina", mencionando denuncias de violencia en la relación. La defensa busca desacreditar la existencia de una relación de pareja entre ambos y apunta a la exposición mediática del caso.

Nahir Galarza, la joven que fue condenada a prisión perpetua tras haber sido hallada culpable por el homicidio de su novio, Fernando Pastorizzo, ocurrido en 2017, realizó un pedido formal para que revisen su sentencia.

Su defensa planteó que se vuelva a analizar el fallo y apuntó contra dos aspectos importantes dentro del expediente.

La solicitud fue presentada por el abogado Eduardo Gerard, que asumió la defensa de la joven de 27 años a fines del año pasado. En julio de 2024, la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó el último recurso extraordinario presentado por los entonces asesores legales de Galarza, por lo que dejaron firme la sentencia que la mantiene tras las rejas desde hace ocho años.

Según la reconstrucción del hecho, Nahir, que tenía 19 años cuando en la madrugada del 29 de diciembre de 2017, le disparó dos veces por la espalda a Fernando, que estaba cerca de cumplir los 21 años.

El 3 de julio de 2018, fue condenada en primera instancia a perpetua tras ser hallada responsable del delito de “homicidio doblemente agravado por el vínculo y por el uso de arma de fuego”.

Entre otros pasos del proceso, sus apelaciones fueron rechazadas. En 2022, decidió denunciar junto a su madre, Yanina Kroh, a su padre, el expolicía Marcelo Galarza, por el asesinato de Fernando y por violencia de género. Sin embargo, la acusación fue desestimada “in límine”.

En su informe, de alrededor de 1.500 páginas, se acreditó la existencia de una relación de pareja entre la condenada y Pastorizzo, que dio lugar a la calificación que agravó el homicidio por el vínculo.

El abogado sostuvo que las irregularidades en esa prueba radican en una “falta de idoneidad” y también citó una acción en el fuero laboral que presentó Laiño, donde expuso que sufría presiones porque la habrían obligado a realizar pericias por fuera de los dermotest y los análisis químicos, entre otras pruebas de laboratorio, para las que estaba capacitada.

Entre otros puntos, se mencionó que más allá de los mensajes con Fernando, se dejaron afuera los intercambios registrados con otro contacto con un varón. Según esto, la defensa de la joven rechaza la forma en la que el Tribunal estableció la existencia de una relación de pareja entre ambos, ya que la acusada había manifestado que supuestamente no eran novios.

En junio pasado, Galarza volvió a aparecer públicamente y brindó una entrevista un canal de streaming argentino. En el reportaje, aceptó la responsabilidad de haber matado a Fernando pero sostuvo que no se identifica con la palabra “asesina”.

“Todos los días me levanto sabiendo que estoy acá por haberle quitado la vida. Está clarísimo que la víctima es Fernando”, expresó en el inicio. Además, insistió en que no habría tenido la intención de asesinar al joven pero dijo que, debido a decisiones que tomó, “le arruinó la vida” a él, a la familia de Fernando y a la suya.

Durante la nota, Nahir reiteró las denuncias de violencia que ya había mencionado en otras oportunidades sobre la relación que mantenía con Pastorizzo. También cuestionó la exposición mediática que recibió la causa desde el primer momento y se refirió a la sentencia que recibió: “He visto muchos casos parecidos al mío que no son condenados a perpetua”.

La sentencia, que se basó en las pruebas testimoniales y documentales, incluyó una pericia que desestimó la posibilidad de que los disparos hubieran sido accidentales. En el juicio, el perito balístico de la policía entrerriana Lázaro Azcué dijo que aunque en el primer tiro, cuando los jóvenes iban arriba de una moto, había una probabilidad del 50 % en ese sentido, el segundo fue claramente intencional, porque ocurrió de frente, a 50 cm. del fallecido, y quien disparó tuvo que haberse agachado.