El ministro boliviano de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, afirmó este lunes que el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya de 2018 no cerró el diálogo sobre la demanda marítima con Chile, pero consideró que antes de llegar a ese punto hace falta construir una “interdependencia positiva” entre ambos países.
“El fallo de la Corte Internacional de Justicia de 2018 tiene que ser reconocido en sus alcances y consecuencias, pero también hay que dejar claro algo, dejó abierta la puerta del diálogo. No la cerró definitivamente”, afirmó el ministro en radio Erbol, desde Brasil, donde se encuentra.
Fernando Aramayo por fallo de La Haya en 2018
Dijo que en ese sentido Bolivia necesita plantear una “diplomacia inteligente” que permita construir una confianza para generar posteriormente un escenario de diálogo.
En octubre de 2018, el tribunal de Naciones Unidas determinó que Chile no tiene obligación legal de negociar el reclamo marítimo de Bolivia, que perdió su acceso al Pacífico en la guerra de 1879.
El ministro boliviano dijo que dialogar no es igual a negociar, sino que “significa actuar con madurez, identificar cuáles son los incentivos y las motivaciones para los dialogantes”.
Asimismo, Aramayo explicó que su país buscar construir “una suerte de interdependencia positiva” con Chile para avanzar paso a paso en soluciones concretas en otras materias que definan una dinámica de diálogo.
En ese sentido, ve posible con la “madurez suficiente” pasar de una gestión que orienta la resolución de un conflicto “a una transformadora del conflicto”.
“Tenemos que innovar en ello”, apuntó al sostener que Bolivia trabaja en el desarrollo de una estrategia en la relación con Chile.
Además, ratificó que se aplicará una visión pragmática con Chile, pero eso “no significa no tener criterios, ni principios”.
El ministro boliviano también expresó que trabajan con el canciller de Chile, Francisco Pérez Mackenna, para volver a reunirse con el propósito de trabajar en una agenda de “nueve puntos” sobre temas hídricos, del corredor bioceánico y seguridad, pero que pueden ampliarse para tratar por ejemplo la conexión ferroviaria.
“Nos encantaría recibir al canciller chileno en Bolivia, naturalmente. Así como hemos tenido nosotros el gesto de visitar Santiago”, agregó.
Aramayo también confirmó que trabaja en la designación del cónsul de Bolivia en Chile, que es el nivel de la representación entre los das naciones que no tienen relaciones diplomáticas desde 1962, salvo un periodo entre 1975 y 1978.
Cada 23 de marzo, Bolivia conmemora el Día del Mar con actos oficiales y desfiles militares que reivindican el reclamo marítimo.