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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El sol peruano se fortalece frente al dólar, alcanzando niveles previos a la pandemia y superando a otras monedas de la región. Este fenómeno genera debate entre especialistas, exportadores y autoridades económicas sobre sus causas y repercusiones. Factores internacionales, como la incertidumbre en EE. UU. y las exportaciones de cobre y oro, son determinantes. La intervención del Banco Central de Reserva busca estabilizar el mercado cambiario. Sin embargo, la apreciación del sol plantea desafíos para exportadores y la competitividad. Expertos señalan la necesidad de reformas estructurales para sostener el crecimiento y enfrentar riesgos legislativos.

La moneda peruana alcanza niveles inéditos y desconcierta a mercados y expertos en Sudamérica. Analistas advierten que el fenómeno responde a factores globales y locales, con efectos directos sobre exportadores, importadores y la economía real.

El sol peruano ha captado la atención de los mercados sudamericanos al ubicarse en niveles previos a la pandemia y superar el desempeño de muchas monedas de la región.

La moneda local se ha fortalecido frente al dólar estadounidense, lo que genera debate entre especialistas, exportadores y autoridades económicas sobre los factores que impulsan este fenómeno y sus repercusiones en la economía peruana y regional.

La tendencia ha despertado tanto optimismo como preocupación entre analistas, quienes advierten que el panorama actual exige reformas y una mirada estratégica para sostener el crecimiento.

La caída del dólar en Perú ha sido contundente. En 2025, la divisa estadounidense se depreció cerca de diez por ciento, situándose en torno a los 3,35 soles, un nivel que no se veía desde antes de la crisis sanitaria, según explicó la economista Mónica Muñoz-Nájar a RPP Noticias.

“En todo el año 2025, se depreció alrededor de diez por ciento. Recuerden una lección que hemos visto aquí durante ya mucho tiempo. Caídas de más de diez por ciento para arriba se consideran en economía muy fuertes”, precisó la experta de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES).

El Banco Central de Reserva del Perú (BCR) ha intervenido en el mercado comprando más de 2.300 millones de dólares para evitar un descenso abrupto del tipo de cambio.

Causas externas

Los analistas consultados coinciden en que existen causas externas e internas que explican la fortaleza del sol. Entre los factores internacionales, la incertidumbre sobre la política de Estados Unidos, las tensiones geopolíticas y la búsqueda de refugio en activos como el oro han mermado el atractivo del dólar a nivel global.

En el mundo en general hay más incertidumbre y sobre todo en lo relacionado a la política estadounidense… el dólar no se considera la moneda segura que se consideraba, sino más bien, está volviéndose muy fuerte el querer comprar oro para protegerse de la incertidumbre”, señaló Muñoz-Nájar.

En el plano local, el flujo de dólares por exportaciones peruanas ha sido determinante. Las ventas de cobre y oro han incrementado el ingreso de divisas, mientras que la moneda local se mantiene sólida.

“Tenemos todavía nuestras exportaciones muy fuertes, sobre todo en lo que es cobre y oro, que son dos metales que han venido subiendo bastante su precio y que nosotros vendemos. Como vendemos, entonces eso significa que entran dólares al país y entran más dólares”, explicó Muñoz-Nájar.

Sin embargo, el impacto de la apreciación del sol no es uniforme. Los exportadores, en particular el sector agroexportador, han reportado dificultades para sostener su rentabilidad.

En palabras de Muñoz-Nájar: “Como a ellos les pagan en dólares, vale menos y les alcanza menos para pagar sueldos, a proveedores, para invertir incluso, eso podría ser un problema”.

El fenómeno también afecta la planificación de quienes dependen de precios dolarizados para bienes durables o insumos importados.

Cautela y respuesta

Desde la perspectiva de las autoridades económicas, la situación exige cautela y respuestas estructurales. César Peñaranda, economista y consultor internacional, advirtió que el Perú muestra solidez macroeconómica, pero arrastra desafíos estructurales.

“Tenemos un récord de exportación y el saldo en balanza comercial es altamente positivo. Creo que este año se calcula cerca de treinta mil millones de dólares que entra al mercado”, detalló Peñaranda.

El ex jefe de asesores del Ministerio de Economía subrayó que el exceso de dólares en circulación, además de la inversión extranjera y la actividad exportadora, se vincula también a flujos provenientes de actividades ilícitas, lo que distorsiona el mercado cambiario y genera efectos adversos en la competitividad.

“La cantidad de dólares que entra al sistema, al mercado peruano es enorme y el dólar al final es un producto más oferta y demanda. Entonces con esa cantidad de dólares, sin duda que la oferta es enorme, la demanda es menor, va a subir el valor del sol”, argumentó Peñaranda.

Señal de confianza

El fortalecimiento del sol, si bien representa una señal de confianza para importadores y consumidores, implica retos para la economía real. El encarecimiento relativo de las exportaciones peruanas disminuye la competitividad internacional de productos con mayor valor agregado.

“Es mucho más barato importar, porque el dólar está barato y es más difícil exportar porque eres menos competitivo”, expresó Peñaranda. El fenómeno afecta tanto a grandes compañías exportadoras como a pequeñas empresas vinculadas a la cadena productiva.

En ese sentido, la intervención del Banco Central de Reserva ha buscado atenuar la volatilidad, aunque los economistas sostienen que el problema de fondo va más allá de la política monetaria.

Peñaranda puntualizó: “El Banco Central puede intervenir en la medida en que actúe más en la compra y venta de divisas y últimamente lo está haciendo para evitar volatilidad. Pero este es un tema que en esencia no lo va a resolver el Banco Central”.

El análisis de Elmer Cuba, socio principal de Macroconsult y exdirector del Banco Central, refuerza la idea de que la economía peruana llega a 2026 con indicadores macroeconómicos robustos, aunque con riesgos que no se pueden ignorar.

Cuba, además, resaltó que el déficit fiscal de 2025 fue el más bajo en seis años, situándose en 2,2%, y que la deuda pública se mantiene en torno al 33% del Producto Bruto Interno, por debajo del límite legal de 38%. “El déficit se está cerrando. O sea, que sí tiene un argumento de defensa. Lo negativo, en verdad, ha sido el Congreso en estos cinco años”, afirmó el economista.

Riesgos asociados

Cuba también alertó sobre los riesgos asociados a iniciativas legislativas que comprometen la sostenibilidad fiscal y la independencia del BCR. “Han dado muchas normas de gasto que está prohibido, para comenzar, o sea, han violado la Constitución. Y la debilidad del Ejecutivo ha sido no llevarlos al TC y convencer que eso es un error”, manifestó el especialista.

El optimismo sobre el desempeño económico de Perú para el presente año se basa, en gran medida, en el contexto internacional favorable.

“Si se mantienen al tope las expectativas empresariales hoy día para los próximos tres y doce meses, y si nos acompañan estos vientos de cola internacionales, la economía ha agarrado una velocidad crucero de tres por ciento, ¿no? Y seguramente va a mantenerse así hasta el último presidente que va a entrar en funciones a fines de julio”, proyectó Cuba.

El economista también destacó el crecimiento de la inversión privada, que, según sus estimaciones, subió cerca de diez por ciento en 2025, una tasa que no se observaba en la última década.

Respecto a la inversión extranjera, Cuba identificó a China, España, Chile y Estados Unidos como los principales actores, representando el 90% del capital foráneo en Perú.

El entorno político sigue siendo un factor de incertidumbre. Tanto Muñoz-Nájar como Peñaranda y Cuba han advertido sobre la importancia de la estabilidad institucional y la elección de equipos tecnocráticos en las próximas autoridades.

“Ojalá que no solamente llegue un presidente capaz, preparado, dispuesto a tomar decisiones y pensar más en lo que corresponde hacer, y no en los puntos de las encuestas, y que tenga la calidad y la capacidad de convocar a los que realmente conocen los temas y puedan sacar adelante al país”, sostuvo Peñaranda.

En el plano social, el avance del sol no ha significado una reducción automática de la pobreza. “Después de (Pedro) Castillo, la pobreza se disparó en diez por ciento. Estamos en veintisiete por ciento, bajaremos uno o dos puntos este año, pero no llegamos a los niveles prepandemia”, señaló Peñaranda sobre la situación actual.