El portaaviones Gerald R. Ford arribó hasta el Caribe en las últimas horas, lo que marca su unión a la operación de Estados Unidos frente a las costas de Venezuela, justificada en el combate a carteles de narcotráfico.
De acuerdo a El País, el hecho fue comentado por el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, quien aseguró que el objetivo es aumentar la flota en la zona antes mencionada.
“La presencia ampliada de fuerzas estadounidenses en la zona del Mando Sur reforzará la capacidad de Estados Unidos de detectar, vigilar e interrumpir las actividades y agentes ilícitos que pongan en peligro la seguridad y la prosperidad de la patria estadounidense y nuestra seguridad en el Hemisferio Occidental”, indicó.
“Estas fuerzas aumentarán y mejorarán las capacidades existentes para interrumpir el tráfico de drogas y dañar y desmantelar a las organizaciones delictivas transnacionales”, agregó.
Según el citado medio, el Gerald R. Ford llega al lugar con 5.000 militares y una docena de aviones tácticos a bordo.
Portaaviones Gerald Ford llega a el Caribe
El despliegue del USS Gerald R. Ford representa una importante escalada del poder militar en una región que ya ha experimentado una inusual y gran concentración de tropas estadounidenses en el mar Caribe y las aguas que rodean a Venezuela.
Desde el pasado 19 de agosto, Trump anunció el inicio de ese despliegue naval que ha estado seguido de numerosos ataques contra supuestas narcolanchas en el Caribe y Pacífico. Los más recientes, confirmados el lunes 10 de noviembre por el secretario de Defensa Pete Hegseth, se registraron el 9 de noviembre contra dos embarcaciones y dejaron al menos seis personas muertas.
La cifra total de asesinados en esas embestidas aumentó así a al menos 76 personas, señaladas por Estados Unidos como “narcotraficantes”, aunque Washington sigue sin mostrar pruebas de sus acusaciones y Caracas lo acusa de pretender un cambio de régimen en su país.
Estas ofensivas también han escalado las tensiones entre el Gobierno de Donald Trump y el presidente colombiano, Gustavo Petro, uno de los mayores críticos de esas operaciones. Pero estas tensiones le han valido, incluso, que el líder de la Casa Blanca lo acusara de supuestos vínculos con el narcotráfico y su inclusión en la denominada “lista Clinton”.