Internacional
Viernes 07 junio de 2019 | Publicado a las 14:01 · Actualizado a las 14:15
"Soy el presidente más cool del mundo": Chile y otros países reaccionan por "presidente Millennial"
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Nayib Bukele tiene 37 a√Īos y hace menos de una semana asumi√≥ la presidencia de El Salvador, un pa√≠s castigado no solo por 30 a√Īos de malos pol√≠ticos, sino, por el accionar de las maras y pandillas.

El que muchos medios a nivel internacional han llamado presidente Millennial en sus respectivos titulares y notas, tiene una particular forma de comunicarse con sus “seguidores”.

Lo anterior es literal, debido a que desde su campa√Īa pol√≠tica y mucho antes que eso, Bukele se caracteriz√≥ por manejar desde sus redes sociales un importante caudal de incondicionales, que lo consideran un pol√≠tico diferente, alejado de las tradicionales formas de expresi√≥n de gobernantes o funcionarios que se consideren serios, aunque su desempe√Īo est√© marcado por malas gestiones.

No es que a Bukele no se le atribuyan fallos en su servicio p√ļblico. Ha sido dos veces alcalde por el saliente partido Frente Farabundo Mart√≠ para la Liberaci√≥n Nacional (FMLN).

Investigaciones de el peri√≥dico El Faro, lo sit√ļan, desde sus funciones edilicias, en la empresa Obermet, la encargada de llevar la publicidad en su entonces partido y siendo alcalde de San Salvador, algo que en otros pa√≠ses ser√≠a se√Īalado como conflicto de intereses de quienes ostenten un cargo p√ļblico, y a la vez, est√©n vinculados a una empresa sirviendo y sirvi√©ndose del Estado en concepto de ganancias.

Eso no parece inmutar a sus seguidores. Los que se mantienen fieles a su estilo, consideran que Bukele no cometi√≥ ninguna ilegalidad, ya que la empresa era dirigida por uno de sus hermanos, por lo tanto, se trata de una mal√©vola estrategia “los mismos de siempre” como √©l mismo denomin√≥ a su expartido y a la derecha tradicional, Alianza Republicana Nacionalista (ARENA).

En medio del apoyo popular, han surgido otras investigaciones, se√Īalando que funcionarios de Bukele en su ex-gobierno capitalino, pactaron con pandillas para poder reducir el n√ļmero de homicidios o hechos delincuenciales en una parte del centro de San Salvador. Tampoco afect√≥ el caudal de “cari√Īo pol√≠tico” que profesan sus seguidores. Su estilo RockStar parece que es suficiente para ellos.

La Prensa Gr√°fica / El Salvador
La Prensa Gr√°fica / El Salvador

El cansancio que dejó la corrupción

Lo de Bukele recuerda a otro recién estrenado presidente europeo: el cómico Volodymyr Zelenskiy quien aprovechó el descontento de las masas en Ucrania, luego que los políticos tradicionales se sirvieran del Estado, generando un repudio generalizado.

Lo mismo ha venido sucediendo en El Salvador de los √ļltimos 30 a√Īos. Las primeras dos d√©cadas, fue la derecha (ARENA) la encargada de tejer la manta de descontento que, entre otros casos, llev√≥ a juicio al fallecido presidente Francisco Flores, acusado de apropiarse de al menos 10 millones de d√≥lares de la cooperaci√≥n taiwanesa, la cual estaba originalmente destinada a las v√≠ctimas del terremoto de 2001.

El dinero, seg√ļn las acusaciones, fue a dar al partido de derecha. Flores muri√≥ en medio del proceso, pero su denunciante fue en ese entonces el mandatario Mauricio Funes.

El periodista era el primer presidente del “gobierno del cambio” del FMLN. (Partido de izquierda y ex-guerrilla) No obstante en ese quinquenio y seg√ļn investigaciones del ministerio p√ļblico salvadore√Īo, Funes inici√≥ la debacle de la izquierda prometedora de cambios sociales, al adjudicarle el uso de m√°s de 350 millones de d√≥lares en viajes, gastos y otros actos de corrupci√≥n que lo tienen asilado en Nicaragua y bajo la protecci√≥n del presidente Daniel Ortega.

La poblaci√≥n, sin embargo, llev√≥ a la izquierda nuevamente al poder. Bukele a√ļn formaba parte de ese partido casi la totalidad del quinquenio, cuando entre otras denuncias, sal√≠an a la luz viajes de funcionarios, uso de fondos p√ļblicos para gastos personales y contrataci√≥n de familiares en puestos de gobierno. El nepotismo fue la gota que derram√≥ el vaso de hiel en los salvadore√Īos.

No obstante, Bukele no denunci√≥ a su entonces instituto pol√≠tico. Aunque los roces con algunos miembros de la c√ļpula comenzaron a ser cada vez m√°s notorios.

Diaro El Mundo / El Salvador
Diaro El Mundo / El Salvador

La joven promesa pol√≠tica ya promov√≠a dentro del FMLN sus “Nuevas Ideas”, un submovimiento pol√≠tico que le estaba dejando adeptos y que no gustaba nada a los tradicionales miembros que en El Salvador llaman dinosaurios de la pol√≠tica.

Pero la ruptura lleg√≥ en 2018, cuatro a√Īos despu√©s del segundo mandato de su instituto pol√≠tico, desgastado por cometer los mismos errores de su enemigo pol√≠tico: la derecha.

Bukele sabía que había logrado una importante masa de seguidores a través de las redes sociales. No lo cuestionaban, lo alababan y por ende, era hora de emprender el vuelo con sus golondrinas, el emblema de Nuevas Ideas.

Eso lo tiene en la presidencia de El Salvador, gobernando desde el domingo pasado e informando todo en redes sociales.

Sus pocas intervenciones con la prensa han sido casi sin dirigirse a los periodistas, sobre todo a los de medios investigativos.

Despidos y nepotismo: pasado y presente

Todo lo que Nayib Bukele quiere decir, lo ha hecho a través de su cuenta de Twitter.

Desde el domingo 01 de junio, su cuenta se convirtió en el vehículo para dirigir al país.

Su estrategia ha sido escribir la frase “se ordena a…”. De esa forma le ha pedido a los nuevos funcionarios (S√≠, v√≠a Twitter) remover de sus cargos a familiares de el saliente presidente Salvador S√°nchez Cer√©n u otros exfuncionarios efemelenistas.

El exmandatario, por ejemplo, hab√≠a colocado a hijos y nietos en diversos cargos p√ļblicos. Los seguidores de Bukele y hasta los que no lo son, aplaudieron los despidos, en un inicio. Los que se mantienen cr√≠ticos, sostienen que todo forma parte de una estrategia o cortina de humo para tapar su propio nepotismo.

Y es que la denuncia de nepotismo de Bukele, estar√≠a siendo un error que ha adoptado de su expartido, seg√ļn sus cr√≠ticos. El presidente Millennial, ha colocado en cargos p√ļblicos a sus allegados. Entre ellos hay hermanos, esposos, cu√Īados y familiares de quienes fueron los m√°s fieles emisarios de sus Nuevas Ideas, generando cr√≠ticas entre quienes no se identifican con las golondrinas.

Sin embargo, nombrar despido por despido y familiar por familiar, de los políticos salientes, ha dejado en el olvido los reclamos que venían incluso de sus seguidores dados los nombramientos. Uno de estos que estaría por anunciarse, es el de su hermano Yamil Bukele, quien suena fuerte para presidente del Instituto Nacional de los Deportes (INDES).

“Soy el presidente m√°s cool del mundo”

Ayer, Bukele mostr√≥ su cara m√°s alejada de la pol√≠tica tradicional, trascendiendo de las fronteras salvadore√Īas.

Los denominados “influencers” de las redes sociales captaron el mensaje, algunos para bien, otros cuestionando, incluso desde Chile, esas formas de comunicarse, si es que eres mandatario.

Algunos comentarios en la publicaci√≥n chilena, hablaron del alcance internacional que han tenido los singulares tuiteos del presidente salvadore√Īo, pero las cr√≠ticas se extienden en alg√ļn grado a sus seguidores.

Twitter
Twitter

Nayib Bukele interactu√≥ con cuentas de influencers y youtubers que retienen un importante caudal de seguidores y que llamaban a dar “Like” si es que quer√≠as elevarlo a una presidencia en redes sociales.

Los halagos est√°n siendo ampliamente aprovechados por quien se autodenomin√≥ “el presidente m√°s cool del mundo”.

A Bukele, no le interes√≥, (o al menos as√≠ lo dej√≥ ver) que a su toma de posesi√≥n no asistieran presidentes como el de M√©xico, Andr√©s Manuel L√≥pez √ďbrador, el argentino, Mauricio Macri, el chileno Sebasti√°n Pi√Īera o Jair Bolsonaro de Brasil. Tampoco arrib√≥ a la cita el guatemalteco Jimmy Morales o el hondure√Īo Juan Orlando Hern√°ndez. Con estos dos √ļltimos sus relaciones han sido tensas debido a las cr√≠ticas disparadas por el ahora mandatario salvadore√Īo, claro est√°, desde Twitter.

En una ocasi√≥n, cuando era candidato, Bukele llam√≥ “imb√©cil” al entonces presidente de M√©xico Enrique Pe√Īa Nieto, sin ning√ļn reparo.

Popular para muchos, populista para otros, lo cierto es que Bukele tiene un reto grande en un pa√≠s donde la inseguridad reina d√≠a a d√≠a, con asesinatos que ahora se sit√ļan en 12 a diario.

Se suman las extorsiones de pandilleros a comercios peque√Īos y medianos, con homicidios como venganza, sino existe la entrega exigida de dinero. Est√° tambi√©n la desaparici√≥n de j√≥venes y el reclutamiento de pandillas o maras, amenazando a ni√Īos y adolescentes, entre otros. Esos son los verdaderos retos que enfrenta el presidente Millennial, m√°s all√° de sus √≥rdenes o mensajes en 280 caracteres de Twitter, por “m√°s cool” que sean.

Agencia France-Presse
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