Internacional
Viernes 08 marzo de 2019 | Publicado a las 00:57
¬ŅQui√©n puede a√ļn mediar, negociar o presionar en Venezuela?
Por Jonathan Flores
La información es de Deutsche Welle
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Las √ļltimas semanas han ilustrado, nuevamente, una “paridad de fuerzas” entre el Gobierno y la oposici√≥n venezolana, asegura el analista uruguayo √Ālvaro Padr√≥n, director de proyectos de la fundaci√≥n pol√≠tica alemana Friedrich Ebert, en Montevideo.

Ninguna de las partes logra resolver a su favor la crisis desatada desde enero, cuando Nicolás Maduro tomó posesión como presidente de Venezuela, tras unas elecciones que no fueron reconocidas por parte de la comunidad internacional, y el líder opositor y jefe del Parlamento, Juan Guaidó, se autoproclamó presidente encargado, reconocido ya como tal por más de 50 países.

As√≠ que reforzar internacionalmente la polarizaci√≥n pol√≠tica que impera hoy en Venezuela, posicion√°ndose tras Maduro o tras Guaid√≥ (como han hecho Cuba o Rusia, el Grupo de Lima, EEUU, Chile y diversos pa√≠ses europeos como Alemania), “no ayudar√° a hallar salida a la crisis”, insiste el analista uruguayo, en sinton√≠a con la postura diplom√°tica de su pa√≠s.

Agence France-Presse
Agence France-Presse

Padr√≥n resalta, entre las m√°s recientes iniciativas de mediaci√≥n o presi√≥n internacional, “la utilidad” de la cumbre del Grupo Internacional de Contacto (GIC) sobre Venezuela, a inicios de febrero, en Montevideo, por su aporte para facilitar el di√°logo pol√≠tico en torno a “una situaci√≥n que van a tener que resolver los venezolanos”.

El GIC, integrado por representantes de alto rango de la Uni√≥n Europea (UE), ocho pa√≠ses del bloque (Alemania, Espa√Īa, Francia, Gran Breta√Īa, Italia, Pa√≠ses Bajos, Portugal y Suecia) y cinco latinoamericanos (Bolivia, Costa Rica, Ecuador, M√©xico y Uruguay), ya pudo concretar una visita a Caracas, en la que el Gobierno y la oposici√≥n venezolana aceptaron la interlocuci√≥n de esta iniciativa, celebra Padr√≥n; as√≠ como la posibilidad de celebrar elecciones, “en las que ambas partes conf√≠an en que ganar√°n”.

Facilitar una “soluci√≥n venezolana”

Por supuesto, “este no es un di√°logo sin condiciones”, acota el analista uruguayo y enumera, como “absolutamente indispensables”, unas elecciones generales, sin inhabilitaci√≥n de partidos y sin presos pol√≠ticos, “que permita una salida democr√°tica a la crisis actual, con un Gobierno legitimado en las urnas” (la “soluci√≥n democr√°tica, desde y para el pueblo venezolano” que han pedido tambi√©n m√°s de 400 intelectuales latinoamericanos y europeos, en una declaraci√≥n p√ļblica). Aunque recuerda que M√©xico, Bolivia y algunos pa√≠ses caribe√Īos no apoyaron esta visi√≥n en la cumbre de Montevideo.

“Un di√°logo √ļtil requiere igualmente plazos”, agrega Padr√≥n, por eso el GIC se plante√≥ un plazo de 90 d√≠as para ‚Äúacompa√Īar” este proceso. Si no funciona, prev√©, volver√≠an a polarizarse las posiciones de los actores externos, entre quienes respaldan a Maduro o a Guaid√≥, algo que hasta ahora no ha contribuido destrabar la crisis, opina.

“Una intervenci√≥n militar representar√≠a una soluci√≥n inmediata, pero desastrosa para Venezuela”
- Ana Soliz Landivar, politóloga de la Universidad Helmut Schmidt.

En cualquier escenario, el impulso decisivo a la salida de la crisis venezolana “tiene que venir de adentro”, coincide Ana Soliz Landivar, polit√≥loga de la Universidad Helmut Schmidt de las Fuerzas Armadas alemanas, en Hamburgo. Pero, para Soliz, solo una masiva y sostenida movilizaci√≥n popular puede decidir el actual pulso pol√≠tico.

Y esta movilizaci√≥n tendr√≠a que tener lugar “en las principales ciudades de Venezuela”. No en “el escenario de guerra asim√©trica en la frontera con Colombia, con apoyo de Estados Unidos”, para el cual el Gobierno venezolano se prepara hace dos d√©cadas, advierte la polit√≥loga boliviana radicada en Alemania, en clara alusi√≥n a los incidentes de las √ļltimas semanas en torno a la entrada de ayuda humanitaria gestionada por la oposici√≥n.

Guaidó tendría que ganar el apoyo de la mayoría, incluidos los chavistas descontentos con la gestión de Maduro.

Apoyar a un presidente “para todos los venezolanos”

En este escenario, si la oposici√≥n aspira a resolver la crisis a su favor, considera Soliz, su l√≠der tiene que pensarse como “presidente para todos los venezolanos”, algo que claramente no ha conseguido Maduro. En consecuencia, tanto en la calle como en las urnas (si se lograra llegar a una elecci√≥n), Guaid√≥ tendr√≠a que ganar el apoyo de la mayor√≠a, incluidos los chavistas descontentos con la gesti√≥n de Maduro.

Y esto empieza por rechazar la posibilidad de una intervenci√≥n militar extranjera, que despierta “sentimientos nacionalistas y temores”, tanto en el pueblo como entre los militares: “Una intervenci√≥n militar representar√≠a una soluci√≥n inmediata, pero desastrosa para Venezuela”, insiste Soliz.

Una movilizaci√≥n popular masiva y sostenida ofrecer√≠a dos posibilidades, prev√©, por otra parte, la polit√≥loga boliviana: “Una, que la represi√≥n sea tan fuerte que la comunidad internacional no pueda quedarse observando la matanza; esa es la √ļnica situaci√≥n en la que podr√≠a darse una intervenci√≥n militar. La otra es que las fuerzas armadas y policiales no repriman y, por el contrario, apoyen a la mayor√≠a”.

Yuri Cortez | Agencia UNO
Yuri Cortez | Agencia UNO

¬ŅQu√© rol corresponder√≠a a la comunidad internacional en estas circunstancias? “Garantizar v√≠as de escape para la √©lite de las fuerzas armadas o para personajes clave dentro del Gobierno, una amnist√≠a que pueda facilitar la salida de Maduro”, adelanta la polit√≥loga de Hamburgo y advierte: “Es el precio por un bien mayor”.

Menci√≥n aparte hace Soliz, adicionalmente, del rol clave que podr√≠a desempe√Īar una potencia como China, en este contexto: “Venezuela le debe a China, su principal inversor en los √ļltimos a√Īos, m√°s de 60.000 millones de d√≥lares”, anota. As√≠ que, sugiere, m√°s all√° de la sinton√≠a ideol√≥gica entre ambos Gobiernos, “lo que a ellos les interesa es garantizar sus inversiones”, una moneda de cambio que la oposici√≥n venezolana o actores internacionales como Estados Unidos podr√≠an usar tambi√©n para presionar a Maduro.

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