Internacional
Del fusil a la rosa: ¬Ņpueden las FARC ser un partido pol√≠tico aceptado?
Publicado por: Paola Alem√°n
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Para septiembre de 2017, la noticia corr√≠a como reguero de p√≥lvora: las FARC se convert√≠an en partido pol√≠tico, bajo cr√≠ticas tan punzantes como una espina, entre estas, las del expresidente Alvaro Uribe V√©lez, quien hasta la fecha se dedica por todos los medios e incluso en redes sociales a criticar el trato entre gobierno y exguerrilla con fines electorales para esta √ļltima.

Desde entonces la atención se centra no solo en sus filas -ahora políticas- sino además en el pulso ciudadano, el termómetro hasta para los políticos experimentados. Un tema del que hablamos con quien mejor conoce el desafío de cambiar las armas por los votos: un exmiembro de la guerrilla.

Los or√≠genes de las FARC se remontan a 1964 bajo la concepci√≥n que el marxismo-leninismo era su ‚Äúbandera‚ÄĚ. Por entonces se trataba de una autodefensa campesina, determinada a la resistencia.

Hoy, la rosa representa -al menos gr√°ficamente- su inter√©s de llegar a un electorado colombiano que disfruta de la paz en una firma que termin√≥ de rubricarse con una tinta indeleble y dolorosa: 220 mil muertos en 52 a√Īos de conflicto armado.

Despu√©s de la guerra no necesariamente ha venido la calma. Los ojos de los colombianos y por qu√© no, del mundo, est√°n puestos en el proceso in√©dito que incluye a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en las elecciones presidenciales de mayo pr√≥ximo. Su candidato es Rodrigo Londo√Īo (Timochenko) l√≠der de estas filas desde 2011 y un declarado admirador del fallecido expresidente venezolano, Hugo Ch√°vez Fr√≠as.

Dos meses antes se elegir√°n los miembros del senado y c√°mara de representantes. Hasta ah√≠ est√°n dispuestos a llegar los exguerrilleros de las FARC como parte del paquete de acuerdos de paz, acerc√°ndose as√≠ por fin a las urnas tras varios fracasados intentos desde su creaci√≥n y con los reproches de conservar sus siglas, para correr en una carrera por curules y silla presidencial pero con un matiz: ahora son Fuerza Alternativa Revolucionaria del Com√ļn (FARC)

Desde que las FARC buscaron un nuevo emblema con el cual presentarse pol√≠ticamente a la sociedad, el uso de la rosa ha llamado sumamente la atenci√≥n a propios y extra√Īos del conflicto que los antecede. La rosa es ahora parte su imagen, decidido porque seg√ļn la exguerrilla, esta simboliza el socialismo a nivel mundial.

La consulta de las FARC incluy√≥ una encuesta de ‚ÄúTimochenko‚ÄĚ en la red social Twitter.

La espina más grande para otros políticos: la encuesta local

En v√≠speras de convertirse en partido pol√≠tico, las FARC ya obten√≠an un peque√Īo pero notorio repunte en medios colombianos y otros regionales afines a ellos, como TeleSur, en los que recog√≠an una opini√≥n favorable a su imagen del 12% es decir, un 2 por ciento m√°s que el resto de partidos pol√≠ticos plenamente conformados.

Cabe destacar que la encuesta se realizó en agosto pasado con una muestra de 1.200 personas en cinco ciudades: Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla y Bucaramanga. Las FARC conservaban en los encuestados una imagen negativa del 84%, pero los partidos políticos la aventajan con el 87%.

Remontar ha sido posible para las FARC incluso previamente al proceso de paz en Colombia. En 2013 la Universidad de los Andes hacía su propia medición en zonas influenciadas por el conflicto armado. Allí, el 65% decía no estar de acuerdo con su participación en la política, contra un 20.4 por ciento que sí la avalaba y un 14.7 que se mostró indiferente.

La rosa y el mundo

Kevin Whitaker | El Tiempo
Kevin Whitaker | El Tiempo

El periódico El Tiempo de Colombia revelaba una reciente entrevista con el embajador de EEUU en Bogotá, Kevin Whitaker, quien aseguró que las FARC no han cumplido con los acuerdos de paz en lo que respecta al narcotráfico, por lo que seguirán en la lista de organizaciones terroristas.

Seg√ļn el diplom√°tico, la exguerrilla tiene la obligaci√≥n de revelar las redes de narcotr√°fico con las que operaron durante d√©cadas si es que quieren cumplir su compromiso estampado en los acuerdos.

De las declaraciones se desprende el llamado que Washington quiere replicar hacia el gobierno colombiano: que se lleven a cabo acciones contundentes contra el tr√°fico de drogas.

Pero Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, sabe que el proceso de paz ha ido cuesta arriba a√ļn despu√©s de consolidado, por lo que no ha escatimado apariciones p√ļblicas de alto nivel para demostrarlo y contrarrestar declaraciones como las que obtuvo del embajador estadounidense en su propio territorio.

Prueba de ello es el más reciente encuentro que sostuvo con el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, en su visita por el país norteamericano. De ese encuentro a finales de octubre obtuvo palabras del líder canadiense, quien destacó su compromiso de mantener la paz en Colombia. Trudeau prometió a la vez adiestramiento de la policía canadiense hacia su similar colombiana.

Cada rosa tiene su espina: lo que el proceso electoral podría dejar a las FARC

En el centro de América, en Nicaragua, la prensa local habla de la estrategia política de las FARC obtenida con los acuerdos de paz.

El territorio nicarag√ľense comparte una historia af√≠n con Colombia, con la existencia del Frente Sandinista para la Liberaci√≥n Nacional (FSLN), una exguerrilla que tiene lo que su par colombiana busca, un exl√≠der combatiente en el poder como es Daniel Ortega, presidente de Nicaragua entre 1985 y 1990, y desde 2007 a la fecha.

Otros países latinoamericanos, entre estos El Salvador, tienen bien puesta su mirada hacia el sur.

Roberto Ca√Īas | Twitter
Roberto Ca√Īas | Twitter

BioB√≠oChile convers√≥ con Roberto Ca√Īas, excombatiente del Frente Farabundo Mart√≠ para la Liberaci√≥n Nacional (FMLN) la exguerrilla salvadore√Īa, cuyos v√≠nculos con las FARC han sido ampliamente destacados en las noticias.

Ya lejos del FMLN por razones que ha descrito en el pasado como ideol√≥gicas, Roberto Ca√Īas, considera que las FARC tienen un desaf√≠o por delante e inicia con conservar sus siglas de combate, aunque ahora signifiquen ‚ÄúFuerza Alternativa Revolucionaria del Com√ļn‚ÄĚ.

‚ÄúEso plantea la prueba de si va a generar rechazo o va a ser aceptado solo porque rememora a las FARC guerrilleras. En el caso salvadore√Īo (FMLN ahora en el poder) se mantuvo el nombre, o sea que tampoco puede uno decir que de entrada eso signifique que vayan a ser rechazados‚ÄĚ, dice, pese a que considera muy activas las ‚Äúcampa√Īas anti-Farc‚ÄĚ, entre estas la del expresidente √Ālvaro Uribe.

Otro de los grandes desaf√≠os ser√≠a, a juicio de Ca√Īas, que la seguridad que existe actualmente en Colombia les permita hacer su pr√°ctica pol√≠tica.

En el pasado asegura que ‚Äúhubo ejemplos graves de muertos con la Union Patri√≥tica‚ÄĚ un partido pol√≠tico de izquierda conformado por grupos guerrilleros, entre ellos el Movimiento de Autodefensa Obrera (ADO), dos frentes desmovilizados (Sim√≥n Bol√≠var y Antonio Nari√Īo) del Ej√©rcito de Liberaci√≥n Nacional y las mismas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

La desventaja de no ser pol√≠tico se plantea tambi√©n como un desaf√≠o, seg√ļn el analista Roberto Ca√Īas. Considera que ‚Äútransitar de la monta√Īa a una forma de lucha pol√≠tico-electoral legal no es como hacer caf√© instant√°neo‚ÄĚ.

“Para ganarse la simpat√≠a local necesitan tiempos de maduraci√≥n para construir maquinaria electoral que pueda tener asentamiento territorial, mover votantes, superar rechazos, mover a la juventud y si no tienen un destacamento en toda Colombia, ser√° una cuesta arriba”, asegura.

Ca√Īas reconoce que las FARC cuentan con una ventaja marcada con respecto a otras guerrillas en Latinoam√©rica que han dejado las armas y se han convertido en institutos pol√≠ticos, como el mismo FMLN de El Salvador o el FSLN de Nicaragua. Esto porque aunque deben participar de las elecciones, la exguerrilla colombiana tiene 10 curules asignados seg√ļn los compromisos de los acuerdos de paz, lo cual debe ser tomado como una realidad y no como un sacrificio desprendido del pacto, como recientemente declar√≥ el presidente colombiano, Juan Manuel Santos a la ciudadan√≠a.

Pero insiste en que hay más desafíos para el nuevo partido FARC. La propuesta electoral debe además ser atractiva a la ciudadanía. Hasta hoy, con solo dos dos meses de vida como partido, poco o nada se conoce de su programa en materia de empleo, salud, atención hacia la mujer, la economía colombiana, u otras áreas que nada tienen que ver con la estrategia armada a la que se dedicaban antes de la paz y sus primeros coqueteos con la política.

La carta de presentación ante el mundo

Las redes de alianza y amistades pol√≠ticas de las FARC a nivel internacional, seg√ļn el analista y excombatiente del FMLN, Roberto Ca√Īas, se basa tambi√©n en el programa de gobierno de las FARC pero adem√°s, en acercarse a sus aliados naturales. ‚ÄúDe lo conocido a los desconocido‚ÄĚ, apunta, y primero a congresos de pa√≠ses como El Salvador, Nicaragua, Costa Rica o M√©xico, donde pueden surgir apoyos espont√°neos.

‚ÄúNo van a ir a meterse a una casa llena de tigres‚ÄĚ, dice. Se trata de conquistar con lo que van a hacer, porque a√ļn no tienen una imagen pol√≠tica que los respalde.

Escucha la entrevista completa a Roberto Ca√Īas:

Chile y el voto colombiano

Mientras eso sucede en la baraja pol√≠tica, el consulado colombiano en Santiago y otros en el resto de pa√≠ses con voto en el exterior, preparan desde ya su maquinaria rumbo a los comicios legislativos de marzo 2018 y las presidenciales en mayo de ese mismo a√Īo.

La Inscripci√≥n de c√©dulas de colombianos que residen en el exterior, sigue vigente seg√ļn el portal habilitado en cada naci√≥n.

En Chile, seg√ļn datos del Departamento de Extranjer√≠a y Migraci√≥n (DEM) recogidos por el Diario Universidad de Chile, existen 56 mil colombianos con visas ya sea definitiva, temporal o sujeta a contrato. 6 mil de estos est√°n habilitados para votar seg√ļn consta en los registros de las elecciones presidenciales de 2014.

URL CORTA: http://rbb.cl/if6k
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