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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Álvaro Ballero y Ludmila Ksenofontova fueron la primera pareja confirmada en el reality de Mega, '¿Volverías con tu ex? 2'. Ballero buscaba recuperar el amor de su exesposa, pero su comportamiento se tornó agresivo. Discutió con varios participantes y mostró celos excesivos hacia Ludmila. La producción fue criticada por manipular situaciones para generar rating, afectando la estabilidad emocional de los participantes. Televidentes denunciaron la violencia psicológica en el programa.

A comienzos de mayo, tras varios rumores, Álvaro Ballero y Ludmila Ksenofontova fueron la primera pareja confirmada para el reality de Mega, ‘¿Volverías con tu ex? 2’. Y antes de eso, el ex ‘Protagonistas de la fama’ había dejado claro que su único objetivo era recuperar el amor de su exesposa y madre de sus cuatro hijos tras más de un año separados.

Todo parecía romántico e idílico en los primeros episodios. Sin embargo, pronto el exejecutivo de Canal 13 mostró su verdadera cara, lo que provocó un giro completamente contrario a lo que mostraba en redes sociales.

Uno de los primeros episodios que dejó en evidencia a Ballero fue su comentado cruce con Carmen Gloria Arroyo en una actividad donde buscaban determinar quiénes habían sido los responsables de los quiebres de las parejas. En esa oportunidad, todo surgió porque la abogada le preguntó a la rusa qué la había conquistado de su nueva pareja de ese minuto, Pablo Mella.

A Ballero le pareció una falta de respeto y, tras varias interrupciones, no le permitió a la artista responder. Él terminó abandonando la actividad y ella se quedó sola frente a la ex ‘La Jueza’.

Las escenas de celos de Ballero

Pero desde ahí todo fue un suma y sigue: Ballero discutió con Tonka Tomicic, Luis Mateucci e incluso con Julio César Rodríguez, pero en todos esos enfrentamientos había un patrón común: Ludmila Ksenofontova. No como provocadora del conflicto, sino como el argumento del rostro de televisión para discutir con todos.

Y es que desde ahí comenzaron a ser más claros sus celos, muchas veces insólitos para la audiencia, pues el “chico reality” no soportaba que su exesposa interactuara con nadie dentro del encierro. Así incluso le hizo una escena por haberse reído de un chiste de Luis Mateucci, lo que lo llevó a acusarla de ponerse “coqueta heavy con este” y que “se entregaría a ellos”. “Los niños se van a dar cuenta en la casa”, le aseguró.

En otra ocasión, luego de que a él lo despidieran de Canal 13, la rusa tomó la oportunidad y volvió a trabajar como patinadora sobre hielo en el circo, lo que provocó el enojo del ex ‘Protagonistas de la fama’: “Ludmila dejó de ser mamá; los niños prácticamente no la veían”, acusó al respecto en ese momento. Las críticas le llovieron. “Narcisista, machista y violento”, fueron algunos de los comentarios que recibió.

Otro episodio que desató los reproches en redes fue cuando decidió renunciar al reality, pues supuestamente ya había perdido toda oportunidad de recuperar su matrimonio. Esto dejó devastada a la rusa, no solo porque aquello significaba que se quedaría sola dentro del encierro, sino también por el temor que tenía de que Ballero manipulara a sus hijos y los pusiera en contra de ella.

“Yo no voy a quedarme tranquila porque tú vas a hablar primero, como siempre. ¡Y los vas a manipular como tú los quieras manipular! Esto no se hace. ¡Siempre lo hiciste!”, acusó ella a los gritos entre lágrimas.

Pero cuando Ballero finalmente dejó el encierro, lo que convocó a una reunión con sus compañeros, él le pidió un beso al que la rusa no accedió. Pero ella le insistió en que cuidara a sus hijos: “Tú también cuídalos. Ya sabes cómo hacerlo. Quizás te vas a arrepentir de esto“, la amenazó, lo que despertó el enojo de la patinadora. “Eso no es amor, entiende. Esto no es amor. Es posesión. No está bien. Sonó feo”, le enrostró ella.

El rol de la producción en el maltrato

No obstante, el episodio más álgido se dio en la emisión de este lunes, cuando, tras una actividad donde la artista tuvo que besar a Carlos “Kaoto” Águila, le mostraron un video de su exesposo hablando de sus hijos y diciendo que estaba orgulloso y feliz por ella.

Como quedó en evidencia en la versión “Non-stop” del reality, es decir, sin edición, ella cuestionó a la producción por mostrarle el registro justo en ese momento, tras lo que se negó a opinar al respecto. Luego se fue a su cama sin poder dejar de llorar por el torbellino de emociones que le generó.

Lo que nadie esperaba era que, mientras ocurría esto, Ballero cruzara las puertas y la enfrentara por el beso a su compañero de encierro.

“¿Por qué lo hiciste? Si pudiste haber dicho que no”, le espetó él. Ella le rebatió por haberse tomado tantos días para enviarle el video entre lágrimas. “Lágrimas de cocodrilo, me da risa, me decepcionaste de nuevo, deja de hacerte la víctima”, la acusó.

Furioso, la acusó de ser “predecible”, pues él le había dicho que caería en las redes de Kaoto, pese a que no han tenido ningún acercamiento romántico, y dejó nuevamente el encierro golpeando el portón de entrada.

Aunque no se vio en pantalla, los demás integrantes del reality evidenciaron que además Ballero la acusó de decepcionar a sus hijos, lo que la dejó aún más afectada.

Esto, como pedirle disculpas después de cada discusión, es un patrón recurrente que han utilizado el “chico reality” y el programa, pues luego de salir enojado, el personaje de televisión volvió junto al animador del reality para pedirle perdón a su exesposa entre lágrimas. Ella lo perdonó y hasta lo abrazó.

En la TV no todo se vale

El análisis que compartió el psicólogo Marcelo Nilo a través de sus redes sociales expone aquello: “Hay frases que parecen hablar de lo que el otro hizo, pero que también revelan algo de quien las pronuncia (…) el acto se transforma en una definición de la persona. Ya no se juzga solamente lo que hizo: se le dice lo que es”.

Y sobre la frase “yo defiendo a mi familia”, el especialista añade: “Puede ser legítimo sentirse herido. Puede haber enojo, desacuerdo e incluso una necesidad genuina de proteger aquello que uno considera importante. Pero sentir que defendemos algo valioso no justifica cualquier manera de tratar al otro“.

Al respecto, la psicóloga Javiera Estroz dijo en sus redes: “El maltrato psicológico muchas veces es invisibilizado porque hemos aprendido a normalizar ciertas conductas bajo el nombre de ‘celos’, ‘amor’, ‘preocupación’ o incluso ‘porque le importa’“.

La experta además pone a Ballero como ejemplo de alguien que usa una emoción como los celos para “castigar, avergonzar, descalificar o controlar al otro”, es decir, Ludmila. “Sentir algo no justifica cualquier conducta”, añadió.

Estroz también valoró la intervención de Nicole “Luli” Moreno en la situación, quien fue la única capaz de enfrentar al exejecutivo de Canal 13 por su actitud: “Rompió la normalización”.

Más de 800 denuncias en el CNTV

A raíz de aquel momento, los televidentes se descargaron en redes sociales, donde acusaron a la producción del espacio de telerrealidad de manipular las situaciones para generar más rating, sin importar los efectos emocionales en la participante. Por ello, incluso hicieron un llamado a denunciarlo en el Consejo Nacional de Televisión (CNTV).

De acuerdo a cifras recogidas por BioBioChile, fueron 824 las denuncias que recibió ‘¿Volverías con tu ex? 2’ por el episodio de este lunes.

Han sido varios los episodios de este tipo que han sido originados y aprovechados por la producción, todos excusados en actividades donde “accidentalmente” la rusa tiene que bailar, besarse y otras dinámicas que terminan detonando el enojo del chileno. Y aunque ella tiene la libertad de hacerlo, pues es una mujer soltera, el programa lo utiliza para hacer explotar a Ballero, momentos que después son ampliamente comentados y debatidos entre los televidentes y en televisión, pero que para ellos se traduce en más rating.

Esto pone en la palestra la disyuntiva: ¿Se vale todo por el rating? ¿Incluso la estabilidad emocional de sus participantes y su familia?. Al parecer no, pues los espectadores ya no lo avalan y utilizan las herramientas a su disposición para manifestar su descontento.

Así se refleja en las denuncias al CNTV antes mencionadas y los miles de comentarios en internet. Es que en las mismas redes de Mega la comediante Natalia Valdebenito no titubeó al escribir: “Un horror”, a la que se unió la cantante Carolina Molina: “Uf cuántos recuerdos”; “Qué terrible”, agregó la humorista Paloma Larraín; “Ayy no pobrecitaaa. Que pena, ni por un programa debe aguantar eso”, sumó Sandy Boquita.

Pero en X (Twitter) los televidentes fueron aún más duros:

‘¿Volverías con tu ex? 2’ debe tener cuidado, no se puede disfrazar de entretenimiento el morbo, mucho menos la violencia. En este caso, psicológica.

De acuerdo a la Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, en 2025 se recibieron 118.234 denuncias por violencia intrafamiliar en Chile. Una cifra no menor y que evidencia el gran problema que significan aún este tipo de agresiones en la vida cotidiana.

Sin dudas, ese público no verá como “entretenimiento” cómo Ballero gritonea y cuestiona a su exesposa por cruzar una simple sonrisa con otro hombre en televisión. Por lo demás, lo lógico es que los medios de comunicación no perpetúen este tipo de comportamientos.