Sebastián Ayala saltó a la fama en el año 2012 gracias a la popular serie de televisión El Reemplazante, en la cual personificó al rebelde Maicol Araya.

Luego de trabajar en cintas como La pasión de Michelangelo, El Príncipe y Mala Junta, se encuentra preparando La Isla de las Gaviotas, cinta escrita y dirigida por él mismo que está en etapa de financiamiento.

Esta historia trata sobre Kareem, un joven porteño de 17 años que sobrevive a la violencia de la periferia, de la educación pública y de su propia familia.

El equipo de La Isla de las Gaviotas reúne, tanto dentro como fuera de la pantalla, a un equipo encabezado por mujeres, transgéneros y personas que se identifican fuera del binario y, con la historia que cuenta la película, buscan hablar de sus experiencias personales en torno a la identidad de género y de cómo se vive la adolescencia travesti en nuestro país.

En el podcast Reyes del Drama, Ayala comentó que se fue inspirando en historias conocidas y también en su propia vida personal en los cerros de Valparaíso para poder darle vida a esta historia.

“Es un gran desafío para mí escribir y dirigir esta película. Me parece muy interesante los inicios del transformismo en Valparaíso, como también mi propia historia personal en los cerros de Valpo, de haberme rodeado de personas queer, disidentes y travestis”, manifiesta.

La película se encuentra actualmente en proceso de búsqueda de financiamiento colectivo a través de la plataforma Idea.me, que busca a través de donaciones, conseguir los recursos para poder grabar la película.

“Nunca me he sentido cómodo en el lugar de lo masculino”

La Isla de las Gaviotas busca generar la conversación de que “la identidades no binarias existen y resisten”. Las personas no binarias no se identifica como hombre ni como mujer.

Para Sebastián, este camino de crear esta película lo llevó también a un viaje personal de descubrimiento de su propia identidad de género.

“Cuando mi familia perdió todo en el incendio de Valparaíso del 2014, me di cuenta como era empezar de cero, sin recuerdos, no teniendo nada. No sabía con que me identificaba. Me di cuenta que nunca me había sentido cómodo en el lugar de lo masculino, o con el estereotipo de la masculinidad. Evidentemente, nunca me identifiqué como un hombre hetero cisgénero y eso me empezó a llevar a muchos lugares”, expresó.

“Yo creo que muchas personas nos hemos cuestionado si somos personas trans o que tan cercanos estamos de ser una mujer trans. Educándome fui entendiendo quién era yo y estoy en eso. Estoy en un descubrimiento, aprendiendo cada vez más”, confesó.

Con esta película, Sebastián busca construir y reconstruir su identidad reescribiendo sus recuerdos, alegrías y penas que conservaba en diarios de vida que ya no existen, después de que un mega incendio consumió más de 2900 casas, en 8 de los 45 cerros de Valparaíso.