Paul Vásquez, conocido como “El Flaco”, se refirió a las pifias que recibió durante su presentación en La Pampilla de Coquimbo ante un público cercano a 200 mil personas y asumió parte de la responsabilidad por el resultado de su rutina durante Fiestas Patrias.
El comediante reconoció en su canal de Twitch que decidió utilizar material reciclado y que esa elección no funcionó frente al público presente. Sí, reconozco el error, el reciclaje que hice estuvo malito, estuvo flojito”, señaló.
Eso sí, justificó que el material humorístico reutilizado fue porque no quería “quemar” la rutina que dice, viene haciendo hace 8 meses y que le ha dado resultado. Mostrarla en TV hubiese agotado la fórmula, por lo que optó por usar chistes antiguos, lo que claramente no le dio buenos resultados.
El Flaco y las pifias en rutina de La Pampilla
Vásquez explicó que su preparación estuvo demasiado enfocada en la transmisión televisiva y que eso terminó afectando su presentación ante el público masivo. “Me preocupé más de enfocarme para la tele, de marcar rating” y admitió que “sí, yo tengo responsabilidad. Yo admito que fui flojo”.
En esa línea, “El Flaco” reconoció que pensó que el material que había funcionado anteriormente tendría una recepción similar en La Pampilla. “Yo reciclé y pensé: omo en el Coliseo (programa de TV) me fue bien con el reciclaje. Yo pensé que a la gente de La Pampilla le iba a encantar”, comentó.
Su principal autocrítica, según explicó, fue no haber preparado una rutina específica para el escenario. “Me equivoqué, aposté mal” y “debí prepararme más y no solamente haber pensado en el rating, sino que haberle trabajado a las 200 mil personas que estaban allá”.
También reconoció que el episodio estuvo relacionado con haberse mantenido dentro de una fórmula conocida. “Creo que cometí el error de haberme quedado en mi zona de confort”, afirmó.
Respecto de las pifias, sostuvo que las escuchó, pero decidió continuar con su presentación. “Yo no me voy a hacer agua. Sí se escuchaban las pifias, yo escuchaba las pifias, pero yo no me detuve, yo seguí y terminé”.
En ese sentido, el comediante reflexionó sobre la importancia de no lidiar con el público cuando comienzan las pifias y dio un consejo a otros humoristas emergentes: “Cuando empiezan las pifias, hay que seguir adelante, lidiar con el público y salir digno del escenario”.
Finalmente, resumió su mea culpa de manera directa: “Quise hacerlo bien y salió mal”. Además, aseguró que la experiencia le servirá para modificar su trabajo y preparar nuevas rutinas.