Hace poco más de dos meses, Manahí Pakarati fue removida de su cargo en el Ministerio de Relaciones Exteriores en medio de una polémica que escaló desde una entrevista en Nueva Zelanda hasta su desvinculación por “pérdida de confianza”. Primera diplomática rapanui en la historia de Chile, con 29 años de carrera en la Cancillería, Pakarati rompió el silencio para entregar su versión de los hechos. En esta conversación con Radio Bío Bío, la exembajadora abordó la controversia sobre el autogobierno de Rapa Nui, defendió su trabajo como directora de Protocolo del expresidente Boric y denunció lo que considera un trato arbitrario y discriminatorio.

—¿Cómo ha sido este periodo fuera del Ministerio de Relaciones Exteriores?

Llevo recién siete semanas fuera del ministerio. Hasta el momento no tengo ningún papel, no se me ha entregado ninguna resolución, ningún documento. A pesar de que yo lo he solicitado varias veces, no tengo un documento que diga que estoy desvinculada de la Cancillería. Me he dedicado primero a reinstalarme en Chile. Cuando me desvincularon, todavía tenía lleno de cajas mi departamento, la mudanza recién me había llegado desde Nueva Zelanda. Tomé este tiempo para poder reinstalarme. He hecho cosas que antes no tenía tiempo de hacer. Por ejemplo, he vuelto a leer. La verdad es que la carrera diplomática es bastante demandante. Por ejemplo, ser directora de Protocolo es muy demandante. No tienes horario de trabajo, empiezas muy temprano en la mañana, terminas en la noche, viajes, tienes que preparar equipos. Entonces me lo estoy tomando como un pequeño descanso, un recreo. Y también aprovechando de compartir con mis hijos. Tengo un hijo de 14 años que vive conmigo y una hija de 17 años que se quedó viviendo en Nueva Zelanda. Los diplomáticos a veces le faltamos mucho a nuestros hijos por trabajar. Ahora he aprovechado mucho de compartir con él, que es con quien vivo. Mi hija vino desde Nueva Zelanda en sus vacaciones de invierno y me he dedicado a ser mamá también.

—Has mencionado que no has firmado ningún papel que acredite tu salida del ministerio. ¿Qué significa esto en términos administrativos?

No se necesita firmar un papel cuando tú eres embajador y se te solicita la renuncia. En este caso, después de 48 horas de no presentar tu renuncia, el ministerio abre la vacante. Eso no significa que estoy castigada ni desvinculada con castigo, porque en ese momento queda como una renuncia involuntaria. No estoy imposibilitada de trabajar para el Estado ni para otro ministerio. Si me hubieran expulsado por un sumario administrativo y se me hubiera destituido, en ese caso uno queda con prohibición de trabajar en la administración pública por cinco años. Pero no es mi caso. En mi caso no existió sumario, solo pérdida de confianza, que fue lo que se argumentó en su momento. Es la primera vez que en democracia se remueve a un embajador de carrera. Voy a hacer una una demanda en los tribunales laborales. Los embajadores de carrera tenemos dos condiciones que no tienen los embajadores políticos: representamos a Chile, somos nombrados por el Presidente de la República, pero a la vez somos funcionarios de planta del Ministerio de Relaciones Exteriores. Los embajadores que son políticos son nombrados por un periodo de tiempo y una vez que terminan su misión, saben que no siguen trabajando para el ministerio. En cambio yo tengo 29 años en la planta del Ministerio de Relaciones Exteriores.

La polémica entrevista sobre el autogobierno de Rapa Nui

—Mirando hacia atrás, todo esto se genera con una entrevista que diste a un medio en Nueva Zelanda donde hablabas sobre el autogobierno de Rapa Nui. ¿Cómo recuerdas esa entrevista que finalmente terminó costándote el cargo?

Tengo que explicar, porque esos son retazos de una entrevista muy larga que se enmarcaba en un proyecto cultural, que era llevar a un grupo de la isla a la celebración de nuestro Día Nacional, el 18 de septiembre, allá en Wellington. El programa se llamaba Cultura 101. Era una entrevista casi completamente cultural. Pero siempre a los embajadores, les preguntan de tu país. Dentro de eso me preguntaron cuál era la relación administrativa entre Chile y Rapa Nui. Es una pregunta muy válida en Nueva Zelanda, porque ellos tienen islas que tienen distintas categorías administrativas. Yo lo que les expliqué es que nosotros éramos parte de la Quinta Región y que en ese momento se estaba en una mesa de trabajo entre el Ministerio del Interior y algunas autoridades de la isla en un estatuto especial que se llamaba GTE, Gobierno de Territorio Especial. Expliqué que este estatuto se estaba trabajando, y eso lo sé yo porque soy de Rapa Nui. Lo que pasa es que la gente lo interpretó mal, diciendo que yo estaba llamando a la independencia de la isla, cuando en realidad estaba hablando de algo que estaba sucediendo en ese momento. No era una opinión, era un hecho. En general, los embajadores no damos opiniones. Lo que estaba contando la gente nunca lo supo, entonces malinterpretó, y debo decir que los medios bien irresponsablemente siguieron repitiendo y repitiendo que yo estaba llamando a un gobierno aparte, a un gobierno paralelo en la isla, pero no era así.

Esto recién se vino a saber acá públicamente en febrero. El primero de febrero votamos por ese estatuto, se votó en contra, por lo demás. No es mi culpa que la gente no esté informada, no es mi labor la difusión de esa mesa de trabajo, pero se llamaba así: Gobierno Territorio Especial. Y yo estaba muy de acuerdo, y toda la gente en la isla estaría feliz de salirnos de la Quinta Región, porque ya no tiene lógica que Rapa Nui dependa de la Quinta Región. Entonces, más que un llamado independentista, es más cercano a la descentralización de la isla, que Pascua pueda tener una comunicación directa con el gobierno central y que también tuviéramos nosotros nuestras propias autoridades.

—¿Esa entrevista estaba en conocimiento de la Cancillería?

Sí, lo que pasa es que es imposible que la Dirección de Comunicaciones del Ministerio pueda estar preocupada y revisando cada entrevista que hace un embajador. Somos más de sesenta y tantos embajadores en el mundo. Todos tienen que informar cada vez que van a dar una entrevista y uno lo informa, pero la verdad es que después dijeron como que yo no había pedido permiso. Yo siempre mantuve una comunicación bien fluida con el director de Comunicaciones. Un poco tiempo antes yo había pedido permiso para dar otra entrevista en Radio Qué Onda, esa fue en español, y se trataba sobre el Festival Latinoamericano de Cine. Esa vez pedí permiso y me dijo el mismo director de Comunicaciones que bastaba con que le mandara un mail. Entonces yo mandé el mail, informé con un mensaje claro.

—Respecto al tema del autogobierno que mencionabas, hay voces que hablan de la independencia de Rapa Nui. ¿Qué te parece esa opinión?

Esa es una idea equivocada que tiene la gente acá en el continente. Hay un grupo que es un grupo muy pequeño que son independentistas. Pero la verdad es que, como la prensa siempre le da más tribuna a ellos, pareciera que fueran muchas más personas. Yo te puedo decir con seguridad que la mayor cantidad de gente en la isla no es independentista. Todos quieren que nosotros tomemos más decisiones en la isla sobre nuestro futuro cultural, económico, social. Pero en general, en Rapa Nui la gente no está cuestionándose si somos parte de Chile o queremos ser independientes. Eso nunca lo he visto.

Acciones legales y discriminación

—¿Vas a tomar acciones legales contra el Estado?

Sí, voy a tomar acciones legales y pienso que tengo muchas posibilidades de ganar. Por mucho que el presidente tenga esta atribución de la confianza exclusiva, eso no se puede utilizar para una decisión arbitraria o de castigo por ideología política. A mí me identifican con el presidente Boric porque fui su directora de protocolo. Pero la verdad es que los directores de protocolo, por ley, tienen que ser diplomáticos de carrera. La gente me identifica porque fui directora de protocolo del presidente Boric los dos primeros años de su mandato. Pero, ¿quién se acuerda del director de protocolo sus dos últimos años de mandato? ¿Quién sabe cómo se llama el director de protocolo del presidente Kast, que es un colega mío? La gente no lo sabe. Pero a mí me identifican por ser llamativa, porque soy mujer, porque soy indígena, porque soy la primera diplomática Rapa Nui. Entonces es por lo que yo represento. Pero la verdad es que la diplomacia también se ha diversificado y se ha ampliado. Son muchas más mujeres ahora en el servicio, hay gente de distintas etnias, hay gente de diversas regiones. Yo siento que me han discriminado por ser mujer y por ser indígena. Eso es seguro, porque te doy una prueba: nadie sabe cómo se llama el director de protocolo de Boric de sus dos últimos años y tampoco el director de protocolo del actual presidente.