La Tarjeta de Coordenadas, que durante años fue uno de los principales mecanismos para autorizar transferencias y otras operaciones bancarias, está viviendo sus últimas horas.
A partir del 1 de agosto dejará de funcionar como sistema general de autenticación para las transacciones digitales, en cumplimiento de la nueva normativa de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
En la antesala del cambio, por ejemplo, BancoEstado reportó este jueves que el proceso de migración ya está prácticamente completo para sus clientes: el 94% de ellos utiliza actualmente mecanismos de autenticación digitales como BE Pass, BE Face o la Clave de Tarjeta + SMS.
Eso sí, solo un reducido grupo de clientes -identificado por el banco- podrá continuar usando dicho plástico.
Fin de la Tarjeta de Coordenadas
El fin de la Tarjeta de Coordenadas responde a la entrada en vigencia de la Norma de Carácter General N°538 de la CMF, la que obliga a las instituciones financieras a adoptar mecanismos de autenticación más robustos para reforzar la protección de las transacciones realizadas por canales digitales.
Según explicó BancoEstado, la transición se desarrolló de forma gradual durante el último año “mediante campañas informativas, capacitaciones, tutoriales y material de apoyo para los usuarios”.
Además, la entidad financiera señaló que trabajó junto a municipios y organizaciones de la sociedad civil para acompañar especialmente a personas que requerían mayor asistencia para adaptarse al nuevo sistema.
La tarjeta no desaparecerá para todos
Aunque dejará de operar como mecanismo general, la Tarjeta de Coordenadas no desaparecerá completamente.
El banco precisó que seguirá vigente “para un grupo reducido de clientes que cumplen con las condiciones de excepción definidas por la CMF” y que fueron previamente identificados.
En esos casos, las operaciones continuarán siendo monitoreadas bajo los actuales estándares de seguridad.
En contraste, quienes ya migraron a BE Pass, BE Face o Clave de Tarjeta + SMS deberán continuar utilizando esos mecanismos y no podrán volver a autorizar operaciones mediante la Tarjeta de Coordenadas.
Con este cambio, concluye una etapa para uno de los dispositivos de seguridad más reconocibles de la banca chilena, que durante años fue utilizado por millones de clientes para validar transferencias y otras operaciones electrónicas.
Su reemplazo marca el avance hacia sistemas de autenticación digitales impulsados por las nuevas exigencias regulatorias y el fortalecimiento de la ciberseguridad en el sistema financiero.