“¿De qué universidad saliste?” y “¿cuál es tu profesión?” son preguntas frecuentes cuando pedimos algún dato o referencia de trabajo. Lo anterior se debe a que históricamente el título universitario ha sido un requisito exigido por las empresas al momento de buscar potenciales colaboradores.

Sin embargo, y debido a la irrupción de nuevas necesidades del mercado laboral, hoy la mayor parte de las compañías jóvenes están intentando derribar este tipo de filtros; privilegiando, por ejemplo, personas capaces de desarrollar talentos innatos y el conocimiento especializado mediante el auto aprendizaje.

Aunque suene difícil de creer, lo cierto es que este cambio se empezó a dar hace ya varios años en organizaciones mayormente rupturistas como Google, Starbucks y otras, y cada vez son más las que buscan perfiles no tradicionales para sus vacantes.

De hecho, según señaló Maggie Stilwell, socia-gerente de Ernst and Young (EY), “las calificaciones o estudios se seguirán teniendo en cuenta y seguirán siendo una consideración importante al evaluar a los candidatos en su conjunto, pero ya no serán una barrera para poner un pie en la puerta”.

Para Danilo Rojic, socio director de People & Partners, un factor que sustenta esta nueva mirada es la brecha de conocimiento que existe entre los programas académicos que ofrecen las universidades y las necesidades que tienen las empresas.

“Las herramientas que antes se exigían están lejos de las que se piden hoy. Afortunadamente, tenemos la ventaja de contar con una gran cantidad de información a la mano para poder adquirir esas destrezas por medio de la autocapacitación, ya sea a través de plataformas como Google, Youtube, Coursera u otras similares”, añade.

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En ese contexto, el experto laboral sostiene que “el título seguirá siendo importante, pero las compañías también van a requerir profesionales capaces de ‘salir de la caja’, que sean independientes, autodidactas, capaces de buscar tendencias de mercado y aplicarlas mediante pensamiento crítico, con el fin de incorporar esas aptitudes en su trabajo”.

Por su parte, Gustavo Yaquinto, director general de Emprende360, afirma que la forma de vender, trabajar y relacionarse entre las empresas y sus clientes cambió, por lo que se requiere de recursos humanos que manejen los nuevos “tips” y conocimientos que demanda el cambio de generación.

“Ese contexto viene muy bien para quienes no estudiaron una carrera, pero en su lugar se pueden actualizar sobre las nuevas tendencias de manera autónoma”, argumenta.

En cuanto a la forma de evaluar un CV, Danilo Rojic explica que “antiguamente, sólo se miraba la experiencia técnica, la trayectoria del candidato y su nivel de estudios. Hoy en cambio se presta mucha atención a competencias de relacionamiento y liderazgo, así como el nivel de actualización a través de cursos, talleres o certificaciones, y el desarrollo de habilidades blandas, como la capacidad de resiliencia, o el haber enfrentado situaciones complejas y las estrategias para salir de esos conflictos, todos conocimientos que se adquieren más en la experiencia de vida y trabajo práctico”.

Áreas de desarrollo

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Sin duda, para poder abrirse camino sin un título, se requiere de un nivel de perseverancia importante y constancia en el tiempo, con el fin de no desistir cuando los plazos de inserción laboral se extienden. Pero lo más importante, es prestar atención a las señales y oportunidades que ofrece el mercado.

“La logística es un rubro que ofrece oportunidades de desarrollo sin necesariamente haber estudiado una carrera, ya que es un sector que debe distribuir diverso capital humano para dar abasto a la alta demanda. También las áreas de digitalización pueden ser una buena alternativa, porque existen muchos cursos online que permiten adquirir conocimientos avanzados”, comenta el ejecutivo de Emprende360.

Otra opción que entrega oportunidades cuando se tienen aptitudes y ganas, es el desarrollo de nuevos emprendimientos.

“El contexto actual y el alto desempleo han incrementado la creación de nuevos negocios. Si tu intención no es emplearte de forma dependiente, puedes optar por esta vía, aunque siempre es recomendable hacerlo con un mentor o asesor para evitar errores en las etapas iniciales”, concluye Gustavo Yaquinto.