Edyce, la compañía de estructuras de acero del Bío Bío, está ad portas de enfrentar la cita que puede definir el futuro de la empresa.
Según informaron mediante un comunicado, este lunes 6 de julio se realizará su Junta de Acreedores, instancia que forma parte del tramo final del Acuerdo de Reorganización Judicial con que busca evitar la quiebra.
Durante la reunión, se conocerá la aprobación o rechazo de los acreedores, proveedores y clientes sobre la propuesta de acuerdo para el cumplimiento de las obligaciones pendiente de Edyce.
Edyce ad portas de reunión con acreedores
A inicios de noviembre pasado, se reveló que la compañía pidió iniciar su reorganización judicial al enfrentar pasivos por más de $33 mil millones.
La decisión levantó las alertas en una región que llevaba pocos meses intentando recuperarse del golpe que significó el cierre de la Siderúrgica Huachipato. El apagado del alto horno en la acerera afectó más de 20 mil puestos directos e indirectos.
Ahora bien, en el caso de Edyce, la firma de estructuras en acero -la mayor de su tipo en el país- también alegó, como su par de Talcahuano, la afectación en parte por la competencia china y de firmas en Perú y Brasil.
A su vez, la crisis en la construcción, la falta de inversión en el sector privado y el encarecimiento operacional también jugaron un papel en el aumento de sus compromisos financieros.
Finalmente, a inicios de enero la compañía tuvo el visto bueno de la justicia, quien aprobó su reorganización judicial, abriendo un plazo para acordar unn plan de pagos a largo plazo con los acreedores mientras seguía operando con normalidad.
Ahora, según el último comunicado de la empresa, han desarrollado un “profundo trabajo” para normalizar y programar las acreencias, a la vez que se logró “proteger los cerca de 350 empleos directos de su planta de Talcahuano, así como la plataforma productiva y tecnológica única en Chile”.
Con ello, reiteraron que están preparados para volver a mayores niveles de actividad en cuanto se reactive la demanda, lo que ven “plausible” ante la aprobación de grandes proyectos mineros y de infraestructura.
Así, esperan que sus acreedores aprueben el plan para así seguir trabajando en el Bío Bío, “una zona fuertemente afectada por la pérdida de empleos, crecimiento y una acentuada desindustrialización. Esperamos el apoyo también de nuestras autoridades y agradecemos el compromiso de todos quienes trabajan en EDYCE; por lo que aguardamos con esperanza la Junta de Acreedores de la próxima semana”.
Uno de los actores regionales que reaccionó a esto fue la CPC Bío Bío, donde los gremios adscritos al bloque manifestaron su “total respaldo a la continuidad de esta emblemática compañía metalúrgica, cuya permanencia es un pilar estratégico para el empleo y desarrollo industrial de nuestra zona”.
En este sentido, advirtieron que un eventual cierre de la fábrica “significaría un golpe devastador par cientos de familias y un retroceso profundo en la capacidad manufacturera y de ingeniería del Bío Bío”.
“Estamos convencidos que aprobar la propuesta de acuerdo de la Junta de Acreedores de la metalúrgica de Talcahuano no es solo un voto de confianza hacia una empresa en particular, sino un compromiso real con la defensa del empleo, la historia y el ecosistema industrial de la Región del Bío Bío”, concluyeron.