"El marco regulatorio del mercado del hospedaje presenta falencias considerables, porque no está diseñado para las condiciones actuales de la industria, lo cual se traduce en importantes pérdidas de bienestar para los consumidores", advirtió el fiscal económico nacional, Jorge Grunberg.

Durante este jueves la Fiscalía Nacional Económica (FNE) publicó un informe preliminar respecto a un estudio sobre el mercado del hospedaje en Chile.

Tal análisis comenzó en marzo de 2022, donde se observó de forma completa el sector y sus diversos eslabones, “pero con particular foco en el impacto de han tenido las plataformas digitales“.

Según detallaron desde el organismo, se revelaron importantes falencias regulatorias, ya que no se ha logrado integrar de forma adecuada páginas online y los alojamientos tradicionales, siendo estos últimos más relevantes para la industria.

“Esto afectaría la competencia entre los distintos alojamientos y no permitiría resolver problemas tales como las dificultades para fiscalizar el cumplimiento de la normativa tributaria o la falta de protección de los derechos de los consumidores”, explicaron.

En este sentido, el Fiscal Nacional Económico, Jorge Grunberg, explicó que resulta imprescindible que se facilite la entrada al sector de alojamientos y plataformas digitales, aumentando así la oferta y volviendo los precios más competitivos.

“Proponemos una reforma que mejorará las condiciones competitivas del mercado del hospedaje, impulsando la actividad de los alojamientos turísticos a través de modificaciones en la regulación de la industria”, comentó el Fiscal.

Diagnóstico del sector de hospedajes

Según datos recopilados por la FNE, en 2022 operaron unos 11.540 alojamientos tradicionales, incluyendo hoteles, hostales y cabañas, entre otros, dejando ingresos por US$2.815 millones.

Por otro lado, en el segmento no tradicional (donde caen los arriendos de corta estadía), hubo más de 40 mil alojamientos con ventas por más de US$377 millones.

En el tema digital, hubo 44 plataformas que intermediaron reservas por más de US$1.456 millones, dejando ingresos por más de US$216 millones.

Si bien entre 2015 y 2019, el sector mostró un aumento de la intensidad competitiva y los precios tendrían a la baja, para el año siguiente la tendencia se revirtió y el año pasado los precios eran 17% más altos en alojamientos tradicionales y un 21% en no tradicionales.

Según el cálculo de la FNE, esto se tradujo en un impacto al bolsillo de los consumidores por más de US$350 millones en 2022, a la vez que el stock de alojamientos tradicionales de pequeñas o microempresas cayó un 47%, y un 50% en el sector no tradicional.

Sin embargo, para el caso de las plataformas digitales, estas pueden subir precios o cobrar distinto a establecimientos similares, sin perder participación de mercado, “lo que sugiere un nivel de competencia bajo entre algunos de estos operadores”.

“El marco regulatorio actual del mercado del hospedaje presenta falencias considerables, porque no está diseñado para las condiciones actuales de la industria, lo cual se traduce en importantes pérdidas de bienestar para los consumidores”, advirtió Grunberg.

Recomendaciones de la FNE

Basado en lo anterior, más otros aspectos como cláusulas o el comportamiento del algoritmo de las plataformas online para conseguir hospedaje, la Fiscalía Nacional Económica entregó una serie de recomendaciones para aumentar la competencia del sector:

1.- Reconocer a plataformas digitales y alojamientos no tradicionales dentro del marco jurídico.

2.- Equiparar la regulación que enfrentan todos los hospedajes.

3.- Facilitar la entrada al mercado de nuevas empresas y actores.

Para esto se nombran algunas acciones como el reconocimiento de plataformas digitales y alojamientos no tradicionales como prestadores de servicios turísticos, generación de un marco regulatorio equitativo o la facilitación de inscripción de hospedajes en el registro del Sernatur, entre otros aspectos.