Un duro revés bursátil sufrió la prestigiosa firma italiana Ferrari NV, cuyas acciones se desplomaron casi un 8% en la Bolsa de Milán.
¿La razón? Las ácidas críticas que recibió el diseño de su primer vehículo 100% eléctrico, el Ferrari Luce, una de las apuestas más arriesgadas y controvertidas en la historia de la marca de Maranello.
El modelo, que ostenta un exclusivo valor de 550.000 euros (aproximadamente 640.000 dólares), generó una recepción mayoritariamente negativa tanto en analistas especializados como en influencers de redes sociales, que coincidieron en que “parece un auto chino, de producción masiva, que se ve muy común”.
El principal foco de los cuestionamientos apunta a que este sedán de cuatro puertas y cinco plazas se asemeja demasiado a los vehículos eléctricos de producción masiva, perdiendo el “ADN” de la compañía.
Para el desarrollo del Luce, Ferrari tomó distancia de las líneas tradicionales de su jefe de diseño, Flavio Manzoni, y confió el diseño interior a Jony Ive, el icónico exjefe de diseño de Apple Inc. Sin embargo, el resultado no convenció al mercado, destacaron medios como Bloomberg.
“El auto parece una mezcla entre un Honda Accord EV y un Tesla Model 3. No entendemos la nueva estrategia de Ferrari”, sentenció categóricamente Pierre-Olivier Essig, jefe de investigación de AIR Capital, en una nota para inversionistas.
Más allá de la controversia estética, las prestaciones técnicas del Ferrari Luce siguen siendo las de un purasangre:
-Potencia: Equivalente a poco más de 1.000 caballos de fuerza.
-Aceleración: De 0 a 100 km/h en apenas 2,5 segundos (más rápido que el SUV Purosangue con motor V12).
-Velocidad máxima: Supera los 310 km/h.
El Luce pesa 2,26 toneladas, que lo convierte en el modelo más pesado jamás producido por la marca, complementó France 24. También es el segundo modelo de Ferrari de cuatro puertas en la historia de la marca y el primer modelo de cinco plazas para una compañía más conocida por sus elegantes modelos biplaza, dijo el citado medio.
Impacto inmediato en la Bolsa de Milán
La presentación oficial del vehículo se realizó este domingo en Roma, marcando el hito final de un lanzamiento que la firma dividió en tres etapas desde el año pasado (tecnología, luego interior y finalmente el exterior). No obstante, la develación total terminó espantando a los inversionistas.
Al inicio de la sesión bursátil en Italia, los papeles de la compañía —valorada en unos 53.000 millones de euros— llegaron a caer un 7,8%, moderándose más tarde a un descenso del 6,4%. Pese a la leve recuperación intradía, se transformó en la mayor caída de la empresa desde octubre pasado.
Un mercado eléctrico que se enfría
Este tropiezo de Ferrari coincide con un escenario complejo para la industria automotriz de superlujo. La demanda por vehículos eléctricos de alta gama se ha vuelto sumamente impredecible, al punto que rivales directos como Lamborghini y Porsche AG han decidido congelar o ralentizar sus planes de electrificación, argumentando una evidente falta de interés por parte de sus clientes de alto patrimonio.
A esto se suman las dudas sobre la hoja de ruta de la firma italiana. El año pasado, Ferrari ya había recortado a la mitad su meta para 2030, reduciendo la cuota proyectada de autos totalmente eléctricos a solo un 20% de su catálogo, prefiriendo priorizar los modelos con combustibles fósiles.
Si bien la experiencia al volante podría revertir los comentarios negativos una vez que salga a la pista, el frío debut del Luce siembra mantos de duda sobre cómo la marca del Cavallino Rampante logrará equilibrar la transición hacia la electromovilidad sin perder la mística que la convirtió en leyenda.