El nuevo gobierno de Keiko Fujimori busca impulsar cambios para acelerar el crecimiento económico y una de sus propuestas está vinculada a la cantidad de feriados que actualmente rigen en el país: en total son 16 al año. Tras el cambio de mando, durante los primeros días circuló la información de que el Ejecutivo intentaría reducir esa cifra, pero luego la propia presidenta salió a desmentirlo.
En ese contexto, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), encabezado por el ministro Elmer Cuba, anunció que lo que sí habrá es una modificación de los días en que se gozará de un feriado. Estos pasarán a celebrarse los lunes más próximos, con el fin de evitar interrupciones en la producción durante la semana.
“La idea final es que cualquier feriado que caiga entre martes y viernes se vaya para el lunes. De tal manera que no cortas la cadena productiva”, dijo en declaraciones al medio peruano RPP.
Este cambio no afectará los feriados de Navidad, Año Nuevo y Semana Santa. Además, busca mitigar un posible impacto negativo en la economía y generar mayores oportunidades para otros sectores.
“Potencialmente, puedes beneficiar al turismo. Las empresas de turismo tienen más espacio para planificar mejor”, sostuvo Cuba.
Aprobación y consenso
En principio, la propuesta del Ministerio de Economía fue respaldada tanto por gremios empresariales como por los de trabajadores.
“Trasladar los feriados al lunes es una medida positiva y de sentido práctico. Permite generar fines de semana largos que favorecen al turismo, el comercio y las actividades vinculadas, pero con un menor impacto sobre la continuidad de las operaciones y la productividad de las empresas”, sostuvo Jorge Ríos Zapata, presidente de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (CONFIEP).
La Asociación de Exportadores (ADEX) también saludó el traslado de los feriados a los lunes “porque permite reducir las interrupciones durante la semana laboral y facilita una mejor planificación de las actividades productivas”.
“Para las empresas exportadoras esto es particularmente importante, pues sus operaciones deben coordinarse con mercados internacionales, puertos, operadores logísticos y otros actores que mantienen sus propios calendarios de trabajo”, explicó su presidente, César Tello Ramírez.
El presidente de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), Luis Villanueva Carbajal, también respaldó la medida, pero aprovechó para recordar uno de los motivos por los cuales algunos sectores proponen reducir el número de días festivos: en los últimos cinco años se agregaron cuatro feriados al calendario, presuntamente sin mayor análisis.
“Creemos que el Congreso de la República pasado aprobó esos feriados sin consultar a los actores, me refiero a empresarios y a trabajadores. En mi condición de dirigente de un sector activo como es el sector de la construcción sentimos que esos feriados inconsultos afectan el normal desarrollo de un frente de trabajo en una obra”, explicó Villanueva en entrevista con BioBioChile.
Villanueva también es secretario general de la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú.
Se abre debate por feriados en Perú
La Cámara de Comercio de Lima (CCL) explicó que el traslado de los feriados a los lunes busca reducir las pérdidas, aunque considera que no logra compensar la paralización de la producción en otras actividades.
“Hay sectores que se benefician, es cierto, pero esos sectores ligados al turismo, al transporte aportan menos al PBI que las actividades que quedan frenadas. Entonces, haciendo el balance, evidentemente el saldo era negativo”, sostuvo Óscar Chávez, jefe del Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la CCL.
En declaraciones a BioBioChile, Chávez señaló que, en algún momento, el gobierno tendrá que evaluar nuevamente la posibilidad de reducir la cantidad de feriados.
“Desde ADEX hemos recomendado al Ejecutivo la necesidad de eliminar al menos dos de los cuatro feriados creados en los últimos años, particularmente aquellos vinculados con las celebraciones por el Bicentenario. Consideramos que estas fechas pueden conmemorarse a nivel regional sin que ello implique paralizar las actividades productivas a nivel nacional”, dijo, por su parte, César Tello.
El dirigente mencionó que un feriado adicional resta competitividad a las empresas, especialmente a las exportadoras, por lo que sería necesario compatibilizar las celebraciones con la necesidad de contar con una economía más productiva.
No obstante, el dirigente de la CGTP, Luis Villanueva, dijo que, en caso de que en el futuro se plantee la posibilidad de eliminar feriados, no estaría de acuerdo, pues considera que se afectarían derechos laborales y sería necesario consultar con los sectores implicados. “Hay que defender lo adquirido por los trabajadores”, indicó.
¿Existe un impedimento legal?
Esther Ángeles Solano, abogada experta en derecho laboral, explicó a BioBioChile que una eventual reducción de feriados podría abrir una discusión legal, debido a que los trabajadores podrían considerar afectados beneficios que actualmente tienen reconocidos por ley.
“Si actualmente se pensara en una reducción, creo que habría ahí una discusión legal sobre la renuncia a esos derechos que ya hemos adquirido por ley. La ley ya nos ha concedido esos feriados, entonces no se podría atentar contra este principio del derecho laboral que impide que renunciemos a estos feriados, menos aún en este caso por disposición de un tercero”, precisó.
“Entonces sí habría una afectación, creo que por eso también hubo un revés en la manera de plantear este cambio para los feriados”, añadió.
¿Menos feriados implica más productividad?
De acuerdo con ADEX, la eliminación de feriados “definitivamente” contribuye a elevar la productividad del país porque permite contar con más días efectivos de trabajo y menos interrupciones de las actividades productivas.
“Si tomamos como referencia 365 días del año, descontamos 52 sábados, 52 domingos, 22 días de vacaciones y 12 feriados, tenemos alrededor de 227 días laborables. Los cuatro feriados adicionales creados recientemente representan, bajo este cálculo, una pérdida aproximada de 1.76% de producción”, detalló.
Por su parte, Óscar Chávez, de la Cámara de Comercio de Lima, señaló que las interrupciones obligan a postergar contratos y operaciones. Por ello, consideró que “definitivamente el PBI y la productividad son los que se van a incrementar si es que eliminamos estos últimos feriados”.
No obstante, Luis Villanueva, de la CGTP, dijo que pensar que la reducción de feriados aumenta la productividad es una idea “facilista, populista e inmediatista”, pues considera que ese objetivo depende de otros factores.
“La productividad del país está amarrado con el mejoramiento de la mano de obra del trabajador, para ello tenemos que hacer una reforma educativa con educación para el trabajo. Hay que mejorar la educación desde inicial, técnica, superior, orientarlas al trabajo. Hay que mejorar la infraestructura para ser un país más competitivo, mejorar las carreteras, puertos, aeropuertos y también hay que dar incentivos para que las empresas puedan tener innovación tecnológica”, explicó.
El debate sobre la reducción de feriados se mantendrá latente en Perú, mientras que el traslado de estos días a los lunes se aplicaría a partir de 2027.