El vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea (CE) para Prosperidad y Estrategia Industrial, Stéphane Séjourné, defendió este viernes la decisión de la Unión Europea (UE) de reducir la exposición y dependencia de China, pero sin desacoplarse completamente como Estados Unidos.
Según Séjourné, hay una vía que permite la entrada de inversiones extranjeras de calidad y, por tanto, también chinas, y a su vez reducir la dependencia que la UE tiene en sectores estratégicos, como las tecnologías limpias y el automóvil.
“Lo que intentamos es esa vía entre los dos, que es el modelo de la UE, no es el modelo estadounidense. Tampoco es el modelo chino, que aísla su mercado interno. Nosotros tenemos un ADN abierto, de libertad económica”, explicó en el foro European Pulse Forum, organizado en Barcelona por el medio Politico y la consultora beBartlet.
Protección de la industria europea
Séjourné comentó que todas las grandes potencias tienen una política industrial y que, en el caso de la UE, ahora esto se centra en asegurar la producción en una serie de sectores estratégicos.
Esta apuesta se debe materializar con la Ley de Aceleración Industrial, una iniciativa legislativa aprobada en marzo por la Comisión Europea que quiere reducir las dependencias de europa en varios sectores estratégicos y asegurar el mercado interior de posibles inseguridades económicas.
“No sé lo qué va a pasar en tres, cinco o diez años. Si hay conflicto diplomático con otras potencias, no sé qué va a pasar en términos militares. La responsabilidad de un político europeo es adelantar cosas que no sabemos. Hay muchas incertidumbres, necesitamos, desde un punto de vista económico -instó-, ir un poco más allá y hacer de esos sectores estratégicos una prioridad”.
Pactar precios mínimos para inversiones europeas rentables
El vicepresidente ejecutivo recordó que hay 17 materias primas en las que los países de la UE son casi totalmente dependientes de China, y que ahora hay una estrategia europea para permitir la extracción en Europa, pero también la diversificación con nuevos socios: “La idea sobre esas 17 materias primas es reducir la dependencia a menos del 60% para un país”.
“Este cambio de rumbo necesita la implementación de nuevas plantas de refinamiento europeas. Necesitamos también tener una discusión con China, porque baja los precios de una manera a veces un poco agresiva para impedir que las inversiones europeas sean rentables y competitivas”, advirtió.
Sobre las medidas de protección europeas para hacer más competitiva la industria del automóvil respecto a los rivales chinos y estadounidenses, Séjourné destacó que el año que viene saldrán 200 vehículos nuevos europeos “con nueva tecnología e innovación y con unos precios bastante competitivos”.