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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El directorio de Nvidia abrió una investigación independiente para determinar si su director ejecutivo, Jensen Huang, fue blanco de espionaje extranjero, tras admitir una infidelidad ante sus empleados. Huang seguirá en el cargo y coopera con el proceso.

«Fui infiel a mi esposa». Con esa frase, el director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, abrió un mensaje interno a sus trabajadores este domingo. Poco después, el directorio de la compañía anunció que investigará si el empresario fue blanco de una operación de espionaje extranjera, según informa Bloomberg.

El directorio formará un comité de directores independientes, es decir, sin cargos ejecutivos en la empresa, que trabajará con asesores legales externos para supervisar la indagatoria, de acuerdo con un comunicado de la compañía. Huang, de 63 años, dijo que cooperará plenamente y seguirá al frente de la firma mientras se conocen los resultados.

Una disculpa y una investigación

En su memorando, Huang afirmó estar «profundamente arrepentido». Escribió que sus actos hirieron a su esposa y a sus hijos, y que no hay excusa para lo que hizo. También pidió privacidad para su familia, que según él no tiene responsabilidad en sus decisiones.

Dirigiéndose a sus colegas, incluidos algunos con quienes trabaja hace décadas, el ejecutivo reconoció haberles fallado y dijo que trabajará para recuperar su confianza. 

Sobre las preocupaciones de seguridad nacional, aseguró que ama «a nuestro país y a nuestra empresa», y que está comprometido con proteger a Nvidia y apoyar la seguridad de Estados Unidos.

La admisión llega después de varios reportes que apuntan a que Huang fue objetivo de Alice Huang, exejecutiva de Megaspeed International. El gobierno estadounidense sospecha que la mujer fue reclutada por una agencia de espionaje china. Hasta ahora, el empresario había negado que tuviera con ella algo distinto a una relación «normal».

El directorio dijo que revisará los informes sobre un posible «esfuerzo de inteligencia extranjera». Agregó que no tiene motivos para creer que se haya comprometido la seguridad nacional ni los secretos de la compañía, aunque examinará toda la información disponible.

Megaspeed, con base en Singapur, ha sido acusada de violar las restricciones de exportación de Estados Unidos, que limitan qué tecnología puede venderse a China, y de contrabandear chips de Nvidia hacia ese país. Huang había dicho a Bloomberg que sus contactos con empleados de esa firma eran típicos de los vínculos que mantiene con muchos clientes y ejecutivos chinos.

El propio medio ha dado cuenta en otras notas de que legisladores estadounidenses presionaron al empresario por su relación con la firma y de que las exportaciones de chips de inteligencia artificial se han vuelto un blanco en el Congreso. También publicó que Huang salió del grupo de las diez personas más ricas del mundo tras una caída de las acciones de chips.

Un líder difícil de reemplazar

El caso pone en duda el futuro de una figura central del auge de la inteligencia artificial. Huang cofundó Nvidia, es famoso por una gestión cercana e incansable y transformó a la fabricante de tarjetas gráficas en, probablemente, la empresa tecnológica más importante del mundo. Hoy vende los componentes avanzados que hacen funcionar los sistemas de inteligencia artificial y se ha convertido en su principal promotor.

La compañía, con sede en Santa Clara, California, no tiene un plan de sucesión público ni un heredero evidente. Huang ha dicho que quiere seguir en el cargo por décadas y armó una estructura informal, sin jerarquía convencional, donde sus colaboradores directos ejecutan con rapidez sus decisiones.

Él sostiene que ese sistema da agilidad ante los cambios tecnológicos. Pero, apunta Bloomberg, también significa que nadie está listo para asumir su exigente agenda.

Los temores de que información sensible se filtre por los contactos de Nvidia con China han alimentado pedidos de investigación y mayor escrutinio. La presión se suma a un delicado equilibrio geopolítico. La empresa puede enviar a China una gama limitada de productos, bajo un programa de licencias de la administración Trump, pero Pekín ha restringido la importación de esos chips, lo que frena sus ventas en la segunda economía del mundo.

Los inversionistas, entretanto, han apostado fuerte por Nvidia, que presenta resultados a fines de este mes, confiando en que seguirá siendo la gran beneficiaria del gasto desmedido en infraestructura de inteligencia artificial, es decir, en centros de datos y equipos para entrenar y operar esos sistemas.

En octubre, su valor bursátil, la suma de todas sus acciones, alcanzó un récord de casi 5,8 billones de dólares. Desde entonces cayó bajo los 5 billones, afectado por dudas sobre la sostenibilidad de esa expansión.

¿Cómo hicimos esta nota?

Esta nota fue redactada con la inteligencia artificial de Claude (Anthropic). El periodista investigó preliminarmente, seleccionó las fuentes y las entregó a Claude para su redacción usando como referencia el estilo de escritura del autor. Luego el periodista revisó la nota, realizó ediciones y verificó sus fuentes.