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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Al menos 20 ballenas piloto quedaron varadas este jueves en la costa de Ngawi, cerca del cabo Palliser, en la Isla Norte de Nueva Zelanda. Cuatro seguían con vida y rescatistas, voluntarios maoríes y miembros de Project Jonah preparaban un intento de devolverlas al mar durante la marea alta. Las causas de estos episodios siguen sin esclarecerse; en 2022, cerca de 500 ejemplares murieron tras varar en las islas Chatham.

Encontraron a al menos 20 ballenas piloto varadas este jueves en una remota playa de la Isla Norte de Nueva Zelanda, mientras los rescatistas tratan de devolver al agua a cuatro de los cetáceos, informan las autoridades.

El departamento neozelandés de Conservación indicó que las ballenas piloto (Globicephala melas) quedaron varadas en la costa de Ngawi, cerca del cabo Palliser, el punto más meridional de la Isla Norte.

“Cuatro de ellas aún están vivas y nos estamos preparando para intentar devolverlas al mar durante la marea alta”, apuntó el organismo en Facebook, sin precisar el número de animales muertos.

En los trabajos participan voluntarios de la comunidad local maori y miembros de la organización ecologista Project Jonah, que movilizó a uno de sus veterinarios para “evaluar el estado de salud” de los supervivientes.

Muchos mamíferos marinos, entre ellos ballenas y delfines, suelen quedarse varados con frecuencia en las costas del sur de Australia y de Nueva Zelanda, sin que los expertos lograran esclarecer los motivos.

Se cree que estos incidentes se producen por enfermedades, errores de navegación, cambios repentinos en las mareas, la persecución de depredadores o a condiciones meteorológicas extremas.

En octubre de 2022, casi 500 ballenas piloto fallecieron tras quedarse varadas en una playa en las remotas islas Chatham, a unos 840 kilómetros de la Isla Sur de Nueva Zelanda.